La sucesión de borrascas en Lugo: Desbordamientos de ríos, nieve en la A-6 y carreteras cortadas
LUGO CIUDAD
El Miño a su paso por la capital lucense deja instalaciones, como las del Fluvial, anegadas, mientras que la DGT llegó a cortar por la mañana la autovía para el pasos de camiones
28 ene 2026 . Actualizado a las 17:33 h.La sucesión de frentes que están entrando por Galicia está dejando consecuencias en numerosos puntos de la provincia de Lugo, con desbordamientos de ríos, inundaciones, alertas por nieve en la montaña, carreteras cortadas por la nieve, desprendimientos, caída de puentes y vías cortadas por árboles. Los efectos más visibles para la población se llevan dando desde el martes en Lugo ciudad, donde el elevado caudal del Miño ha provocado el desbordamiento del río, que ha inundado parte de las instalaciones del Club Fluvial (anuló la piscina y el spa), al igual que el aparcamiento y los jardines del Balneario.
Fuentes del Balneario de Lugo han informado a la agencia Efe de que, al menos de momento, han logrado contener el agua gracias a las bombas de achique que están empleando en la parte baja de las instalaciones, aunque los alrededores están completamente inundados. En esa parte baja se encuentran el propio balneario, las termas romanas, el taller y la lavandería. Las bombas de achique no han dejado de funcionar en las últimas horas y de momento están aguantando.
El Concello de Lugo ha confirmado que, de momento, la situación del río a su paso por la ciudad es de alerta naranja, aunque la pasada madrugada se registraron valores próximos al nivel rojo. Además de las estaciones de medición de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, vigilan el río tres miembros de Protección Civil, efectivos de los Bomberos de Lugo y agentes de la Policía Local, que evalúan la situación cada hora.
A pesar de que el río sigue desbordado y de que se recomienda a los peatones no transitar por una parte del Paseo do Miño, por su seguridad, la situación ha mejorado algo en las últimas horas. El nivel ha descendido y, a las 16.00 horas de este miércoles, el caudal se situaba en 534,04 metros cúbicos por segundo, cuando, por ejemplo, a las tres de la madrugada era de 703. Para hacernos una idea del volumen de agua que baja por el Miño en Lugo, hace una semana los parámetros del caudal estaban por debajo de los 100 metros cúbicos por segundo.
El nivel rojo estuvo a punto de activarse esta pasada madrugada, ya que en el punto de detección de la Hidrográfica casi alcanza los 4 metros, estando ayer por la tarde sobre los 3,30 metros. Hace una semana, el nivel del Miño ronda los 1,6 metros.
Intensa nevada que llegó a cortar la A-6 para camiones
Por otra parte, la intensa nevada que cayó esta mañana en la montaña de Lugo provocó que la DGT decidiese embolsar a los vehículos pesados que circulaban por la A-6 en diferentes puntos entre las provincias de Lugo y de León. La circulación estuvo por momentos restringida para los camiones entre los kilómetros 438, en As Nogais y 419, en Vega de Valcarce, por lo que los agentes de Tráfico obligaron a salir a los vehículos para que dejasen de circular y evitar posibles accidentes que bloqueasen la autovía.
En la medida en que fueron mejorando las condiciones meteorológicas, se decidió reabrir la circulación. Los agentes de tráfico utilizan diversos puntos para embolsar los camiones dependiendo de las condiciones en las que esté la vía. Son los casos de Vega de Valcarce, Pedrafita, en la salida de Doncos, en Baralla o en la área de servicio de O Corgo. Las malas condiciones de la autovía por la caída de nieve también se dieron en otros puntos estratégicos de la A-6, como en el Puerto del Manzanal, entre Ponferrada y Astorga, aunque la DGT no llegó a embolsar los camiones, pero sí les prohibió adelantar y circular a velocidades altas.
Estuvo activado el nivel amarillo por nevadas en la montaña de Lugo. Una vez abierta la autovía al tráfico, la circulación de los vehículos pesados sí estuvo condicionada a que transitasen a una velocidad que no superase los 60 km / h y la prohibición de adelantar. Las mismas condiciones que marcó la DGT para la A-6 se aplicaron para la N-6 en las dos vertientes del Puerto de Pedrafita.
Por otra parte, en la red secundaria sí que hay restricciones, como ocurre en la carretera que parte de Pedrafita en dirección a Triacastela, la LU-633, con prohibición de paso de camiones y velocidad limitada para turismos. Toda la red secundaria de la montaña lucense está nevada. La DGT también recomienda precaución en la LU-530 a la altura de A Fonsagrada. Por culpa de la nieve, solo se vio afectado el transporte escolar en Folgoso do Courel.
En la red viaria provincial, cuatro carreteras permanecieron cortadas como consecuencia de las inundaciones y de los daños provocados por el temporal en dos puentes, en A Montaña y en el municipio de Muras. El derrumbamiento de un puente -la Ponte da Aceña- ha provocado el corte de la carretera provincial que conecta Navia de Suarna con el Alto do Restelo, aunque no ha habido que lamentar daños personales.
Otra vía provincial, la que une Vilalba y Viveiro a su paso por Muras, también permanece cortada como consecuencia de los daños que han causado las fuertes precipitaciones en otro viaducto. El alcalde de Muras, Manuel Requeijo, ha explicado a la agencia Efe que ese puente corre serio peligro de derrumbamiento porque ha resultado muy afectado por las lluvias de los últimos días.
En Begonte también vigilan con preocupación la evolución del río Ladra, cuando se cumplen tres años de las graves inundaciones que afectaron a varias viviendas. El alcalde de la localidad, José Ulla Rocha, ha confirmado que el agua ya llegó a los bajos de varias casas y preocupa que pueda rebasar la N-6.