Carmela López, nueva presidenta de la Diputación de Lugo con los votos de PSOE, BNG y José Tomé

Suso Varela / Lorena G.C. LUGO / LA VOZ

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Europa Press TV

No hubo sorpresas y la candidata socialista es la segunda mujer en presidir la institución

15 ene 2026 . Actualizado a las 17:27 h.

La socialista María del Carmen López Moreno (Burela, 1982) ya es la nueva presidenta de la Diputación de Lugo. Treinta y seis días después de que saltasen las acusaciones de acoso sexual contra José Tomé, la institución provincial tiene nueva presidenta, la segunda mujer en la historia de la entidad, tras el breve período de Elena Candia (PP) una década atrás. La alcaldesa de Burela prometió el cargo poco antes de las 12.30 de este miércoles. «Comparezo con serenidade e convicción. Serenidade porque creo nunha política con cabeza, diálogo e estabilidade. Convicción porque sei moi ben para que estou aquí. Asumo esta presidencia dende a igualdade. Son muller. E chego aquí grazas ao camiño de moitas mulleres, pero tamén de moitos homes que nos acompañaron para que hoxe haxa cada vez máis mulleres na política», dijo mientras recogía el bastón de mando.

Carmela López ha contado con el apoyo de los 9 diputados socialistas (incluida ella misma y los tres críticos con la dirección socialista), con los tres del BNG, que ya habían anunciado el sentido de su voto, y con el de José Tomé. El expresidente y alcalde de Monforte ya había manifestado anteriormente que no actuaría en contra de los intereses de su expartido y cumplió. De hecho, incluso cuando se vocalizaron los nombres de los candidatos, Tomé, como no adscrito, manifestó que daba su respaldo al candidato socialista, desvelando cuál sería el sentido de su voto.

Como había avanzado, el Partido Popular presentó a su candidato, Antonio Ameijide, que se quedó con los 12 votos de su formación. Desde que saltó el escándalo, el PP había presionado tanto a PSOE como a BNG para que no aceptasen el respaldo de Tomé, pero su estrategia no salió adelante y la Diputación seguirá en manos del bipartito. 

El pleno en el que se resolvió el relevo en la presidencia fue un acto sencillo y revestido de expectación. Presidido por el nacionalista Efrén Castro, que desde el día 30 ejercía de titular en funciones, arrancó con el secretario detallando las normas de la sesión. A continuación se leyó la designación de los dos candidatos y se votó. Como estaba previsto, fue en urna, por lo que esa discreción a la hora de emitir los sufragios revistió de tensión el momento y la posterior lectura de los apoyos. Y es que, aunque Carmela López se presentaba como una candidata de consenso para socialistas y nacionalistas, y fue refrendada por la dirección socialista, más de uno recordaba la elección del 2015. En aquel episodio, Manolo Martínez, alcalde de Becerreá e histórico socialista, rompió la disciplina de partido y entregó la presidencia de la Diputación a la popular Elena Candia, que gobernó San Marcos durante tres meses. 

Asistentes entre el público

Precisamente Candia era una de las caras conocidas que se encontraba entre el público en el pazo presidencial. Lo mismo que José Ramón Gómez Besteiro, también expresidente de la institución, la subdelegada del Gobierno, Olimpia López; o el delegado territorial de la Xunta, Javier Arias; el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso. Además, acudieron diferentes alcaldes de la provincia, como los de Pedrafita (José Luis Raposo, PSOE), O Saviñao (Carlos Armesto, PP), la de Triacastela (Olga Iglesias, PP), el de Abadín (José María López, PP) o el de Navia de Suarna (José Fernández, PSOE), la de Samos (Chus López, BNG), entre otros regidores de los tres partidos: y concejales de Burela y familiares de Carmela López, que quisieron mostrarle su apoyo en esta nueva etapa. Mientras los regidores se acomodaron alrededor de los escaños de los diputados, en la parte alta se situaron familiares y representantes de grupos políticos. 

El PP: «Encubridora e presunto acosador van ser os que dirixan a institución»

Si el pleno del 30 de diciembre, cuando se oficializó la renuncia de José Tomé a la presidencia de la Diputación de Lugo se rodeó de una gran expectación, el de este miércoles, todavía más. Antes de acceder al salón de plenos, el portavoz del PP y candidato a la presidencia, Antonio Ameijide, valoró la situación. «Hoxe estamos ante un día hístórico», dijo antes de recordar el contexto en el que se llegaba. Habló de «feitos absolutamente reprobables. Hoxe tocaba escoller entre diginidade, unidade, feminismo e seguir pisando moqueta, e algúns partidos decidiron seguir pisando moqueta. Hoxe o BNG e o Partido Socialista puxéronlle prezo ao feminismo, 500.000 euros. Iso é o que vale a dignidade das mulleres para o BNG. Iso é o que dixeron os medios»

Pero Ameijide fue más allá. «Dende o PP evidentemente non podemos estar dacordo co pacto da vergoña que vai poñer á fronte da Diptuación a unha muller, pero que na sombra o que vai seguir, e segue controlando a Deputación, é José Tomé, un presunto acosador sexual; e vai estar integrada nese goberno a persoa, a muller, que encubriu ese acoso sexual dende outubro ata hoxe, Pilar García Porto. Encubridora e presunto acosador van ser os que dirixan a institución provincial con total seguridade».

Frente al planteamiento del PP, la portavoz socialista, Pilar García Porto, pidió a Ameijide que deje de lado la «política do escándalo e se poña a traballar dunha vez». Como ya había sucedido en el anterior pleno, Tomé optó por entrar con la máxima discreción al salón de plenos, sin hacer el paseo tradicional. Cuando sus excompañeros socialistas accedieron al plenario, le saludaron, al igual que Besteiro. Lo que cambió respecto a la anterior sesión es la ubicación del expresidente, que ahora se sitúa al lado del BNG, en vez de en el primer sillón de la bancada de gobierno.

«Asumo o cargo con serenidade, convicción e dende a igualdade»

Carmela López con José Ramón Gómez Besteiro, secretario general del Partido Socialista de Galicia.
Carmela López con José Ramón Gómez Besteiro, secretario general del Partido Socialista de Galicia. LAURA LEIRAS

Tras prometer su cargo y recoger el bastón de mando que la identifica como nueva presidenta de la Diputación de Lugo, Carmela López se dirigió al público congregado en el Pazo de San Marcos. Lo hizo con un discurso cargado de guiños en el que se dirigió a representantes públicos, personal de la casa y vecinos y en el que habló de servicio público y decisión.

Arrancó López manifestando que asume el cargo con serenidad y convicción. «Serenidade porque creo nunha política con cabeza, diálogo e estabilidade, e convicción porque sei moi ben para que estou aquí. Asumo esta presidencia dende a igualdade. Son muller e chego aquí grazas ao camiño de moitas mulleres e tamén de moitos homes que nos acompañaron para que cada vez haxa máis mulleres na política», dijo.

Reivindicó su paso por la alcaldía de Burela, «o cargo máis fermoso que se pode acadar na política» y que le enseñó a «gobernar con capacidade de diálogo, accesibilidade e empatía, pero tamén con firmeza e criterio propio. O diálogo non é debilidade, a accesibilidade non resta autoridade, a empatía é entender as necesidade reais da xente para poder dar respostas xustas». Afirmó que quien forme parte de su equipo de gobierno encontrará en ella una dirección clara y quien esté en la oposición verá su disposición a «dialogar e construír acordos bos para a provincia».

José Tomé departió con Carmela López tras su nombramiento
José Tomé departió con Carmela López tras su nombramiento Laura LEIRAS

Carmela López se declaró creyente de la política útil, la que resuelve problemas y mejora la vida de los vecinos, «e iso require gobernabilidade, compromiso compartido e equipos capaces de traballar xuntos mesmo dende a diferenza». Y aquí se dirigió directamente a sus socios del BNG. «Quero facer un recoñecemento ao goberno en coalición, creo firmemente no traballo en equipo e na colaboración entre forzas políticas» que, aunque desde planteamientos diferentes en muchos asuntos, tienen un objetivo común. «A estabilidade que defendemos constrúese dende o diálogo, o respecto mutuo e o acordo. Somos unha maioría progresista que entende que gobernar é sumar» y que tiene en el bienestar de los lucenses su razón de ser.

La nueva presidenta de la Diputación de Lugo dio las gracias a los grupos y a cada diputado que confió en ella para dirigir la casa, un respaldo que ve como una obligación y un compromiso que la impulsa a trabajar con la idea de los vecinos siempre por delante.

En sus agradecimientos hizo mención a su partido, el PSOE. «Que ao longo do tempo confiou en min para ser concelleira, alcaldesa e deputada e que agora me propuxo para dirixir esta institución. Corresponderei con todo o meu traballo, máxima lealdade e compromiso absoluto co servizo público».

La parte más emocionante de sus palabras llegó cuando mencionó a su familia. Al dar las gracias se le quebró la voz. «Ese respaldo é fundamental par estar hoxe aquí. Veño da Mariña, de Burela, e dígoo con moitísimo orgullo. E sei ben cal é o meu compromiso, toda a provincia de Lugo, dende o norte ao sur, da montaña á chaira, dende a costa ao interior».

López, que se incorporó a la Diputación tras las pasadas elecciones municipales, hace algo más de dos años y medio, reivindicó que «esta Deputación vén traballando dende o coñecemento da provincia con vocación de xustiza territorial». Dijo que «como alcaldesa aprendín a importancia da proximidade, de dar a cara cada día diante das miñas veciñas e veciños e responder con feitos ás necesidades reais. A experiencia como deputada confirmoume que a Deputación é o concello dos concellos, sexan grandes ou pequenos».

En ese repaso hizo un guiño a la presidencia anterior, hablando de que venía de un «traballo serio e útil para a provincia». Y de cara a lo que viene, incidió en que «por riba de todo ten que haber o interese da provincia. O respecto ao traballo político gáñase, non se reclama, con rigor, seriedade e cun comportamento á altura da institución, sen xogos estériles, sen ruído e sen converter a política nun espazo de crispación permanente», dijo poniendo el foco en la oposición. «Temos a responsabilidade de estar á altura do que a cidadanía espera de nós».

A modo de conclusión, aseguró asumir la presidencia con honor, emoción, «con ilusión e cun claro sentido do servizo público sentido. Con diálogo e tamén decisión e accesible, coa vontade de impulsar proxectos para o avance». Y se puso ya a disposición de todos los vecinos de la provincia.

Su discurso, aplaudido tanto por los diputados del gobierno como los de la oposición, concluyó con la interpretación del Himno Galego.