El BNG destaca la obligación legal de limitar el tráfico en el casco histórico y las buenas condiciones de la ciudad para hacerlo, pero el PP realizó varias enmiendas a la iniciativa en el pleno, que fueron rechazadas. También hubo una gran discusión con respecto al Museo da Romanización
26 dic 2025 . Actualizado a las 15:18 h.Nadie cede el paso en cuanto a las condiciones de la Zona de Baixas Emisións (ZBE) que llegará próximamente a Lugo. El pleno de este viernes giró en torno al caso José Tomé y a su reprobación, aprobada por PP y BNG, pero hubo mucho más. Principalmente, dos grandes debates, referentes a la ZBE y al Museo da Romanización.
Aunque terminaron rechazadas, el Grupo Municipal del PP interpuso hasta cuatro enmiendas contra la aprobación de la ordenanza municipal de la ZBE llevada a pleno por el Gobierno local. Los ediles Rubén Arroxo y Ramón Cabarcos pusieron sus cartas sobre la mesa para discutir cómo se debería llevar a cabo este proyecto y beneficiar a los ciudadanos.
El teniente de alcalde, uno de los impulsores de este cambio, empezó destacando que el cambio de normativa «é unha obriga a nivel europeo para cidades do tamaño de Lugo», por lo que representa un requisito legal ineludible. Sin embargo, el nacionalista hizo también hincapié en que las condiciones peculiares de Lugo hacen que este proyecto goce de una cierta facilidad a la hora de implementarse. «A ordenanza aquí é moi sinxela de entender. O recinto intramuros, que é o que se verá afectado, ten unhas delimitacións evidentes. Todo o mundo vaino ter claro», dijo, pidiendo el voto favorable de BNG y PP.
Los primeros aceptaron, pero los segundos votaron en contra. Cabarcos le afeó a Arroxo que introdujesen una cláusula por la que «o alcalde pode modificar o proxecto ao seu gusto», por lo que «pode pasar que hoxe aprobemos o proxecto e mañá atopemos algo totalmente distinto». El edil señaló también las «contradiccións» entre el PXOM, el PMUS, el PEPRI y esta ordenanza, la cual «non conta con avaliación ambiental». También señaló que la propuesta «fala da preferencia de ter dous vehículos por fogar, pero só unha praza de estacionamento». Finalmente, le achacó al Gobierno local que solamente les diesen «dez horas para estudar a iniciativa, imposibilitando a nosa defensa dos intereses dos lucenses», por lo que pidió la nulidad de la iniciativa.
A vueltas con el Museo da Romanización
La propuesta quedó aprobada, al contrario que la proposición del PP relacionada con el cuartel de San Fernando. Fueron la promoción del Museo da Romanización revitalizada por el Concello el día del aniversario del Patrimonio de la Humanidad de la Muralla hace unas semanas, y su intención de usar el 2% cultural para llevar a cabo este proyecto, lo que volvió a sacar a la palestra este tema en el pleno. El PP, en su lista de iniciativas, pedía al Ayuntamiento que hicieran avanzar esta iniciativa.
El debate subió de temperatura tras las duras acusaciones de Elena Candia, portavoz del PP, a las que contestaron con la misma contundencia Cristina López (BNG) y Jorge Bustos (PSOE). La popular transmitió que el Concello «está empeñado en facer do Museo da Romanización unha ferramenta política para buscar a confrontación e montar unha loita fratricida coa Xunta en lugar de colaborar». Criticó que «non fixesen nada cos 500.000 euros asignados pola Administración para o proxecto», el cual «están deixando morrer» y el PP «quere que siga moi vivo».
López, durante sus intervenciones, sentenció que el PP —y por ende la Xunta— «só crean expectativas que nunca materializan en nada para poder despois botarlle a culpa a outros». No se quedó ahí, sino que le espetó a Candia que «a Xunta ten ao Concello de Lugo totalmente discriminado en materia de investimentos» y que si no existe todavía el Museo da Romanización es por «desinterese» del PP. De hecho, recordó que el partido propuso en el 2019 que se hiciese en el cuartel de San Fernando «un parador turístico» en lugar de un edificio de memoria histórica romana.
Bustos, por su parte, le quiso recordar al PP que el inmueble es competencia de la Xunta por su condición de BIC. Repitió que el Concello se adscribirá al 2% cultural para tratar de revivir el plan, que ya tiene un proyecto básico redactado, y que el PP «volve ao mesmo, fuxir das súas responsabilidades e invitar a outros a que fagan o que eles nunca quixeron facer». Finalmente, instó al PP a modificar sus enmiendas para fijar que fuese la Xunta la que se encargase de completar la financiación necesaria, unos 15 millones de euros según el alcalde, que intervino en último lugar. «Esa cifra sería suficiente, non como os raquíticos 500.000 euros anunciados pola Xunta. Non poñen un peso, só dificultades. E falan agora de xestión compartida...», lamentó Miguel Fernández.
El resto de puntos
En el resto del pleno, PP y PSOE polemizaron por la petición de otro crédito para hacer frente a facturas, por el apoyo propuesto por la oposición a leyes antiokupas o por la proposición popular a la puesta en marcha de servicios de limpieza de fosas sépticas en el rural de Lugo.
Sí llamó la atención la penúltima pregunta del PP, en la que lamentaron que la Oficina de Turismo Municipal siga cerrada tras un mes por una plaga de roedores. La concejala Maite Ferreiro contestó que los servicios técnicos siguen trabajando en el local para buscar la manera de eliminar a los animales y poder reabrir las instalaciones. «É un problema da zona pola presenza de casas abandonadas, non da propia oficina, e non é doado de resolver», concluyó.