El alcalde de Lugo garantiza la continuidad del bipartito y asume las competencias de Medio Rural que deja María Reigosa

L.G.C. LUGO / LA VOZ

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María Reigosa, que se emocionó durante su comparecencia, y Miguel Fernández, ante los medios este viernes
María Reigosa, que se emocionó durante su comparecencia, y Miguel Fernández, ante los medios este viernes Manuel Guede Lamas

La concejal explicó que renuncia a su delegación por no poder compatibilizarla con su trabajo, pero que seguirá apoyando y ayudando en lo que pueda

05 dic 2025 . Actualizado a las 18:41 h.

Mano a mano, el alcalde de Lugo, Miguel Fernández, y la concejala María Reigosa comparecieron este viernes para intentar acallar las informaciones que apuntaban a una crisis de gobierno en la ciudad tras la renuncia de la edila al área de Medio Rural apenas un mes después de incorporarse a la corporación.

Alcalde y concejala aseguraron que Reigosa se mantendrá en el grupo municipal socialista y que no habrá ningún cambio, más allá de que el propio regidor, ya cargado de competencias, pasará a asumir también la zona rural, aunque contará con la ayuda de la edila. «A miña intención é seguir no grupo municipal e colaborar no que poida, aportando ideas e o que faga falta, pero teño que cumprir co meu traballo, que é do que vivo», dijo la edila. Esto garantizaría que el bipartito formado por PSOE y BNG podría seguir gobernando sin problemas. 

La explicación a toda esta situación, dijeron, se debe a que Reigosa, ingeniera de Caminos de profesión y que trabaja como funcionaria en Costas, no ha tenido el visto bueno de la Oficina de Conflictos de Intereses para poder dedicar parte de su tiempo al Concello, por lo que por ética profesional, consideró que debía dar un paso al lado.

«A idea era incorporarse cunha dedicación parcial moi importante porque ela e eu pensabamos que dende a súa empresa lle darían a dedicación. Iso non se produciu e houbo que facer axustes», dijo Miguel Fernández a modo de explicación.

Entre el fallecimiento de Pablo Permuy, el concejal al que Reigosa sustituyó, y su toma de posesión, pasó más de un mes. En este plazo, Reigosa dijo que había consultado a la Oficina de Conflictos de Intereses si habría algún impedimento para asumir una dedicación parcial, pero el organismo, añadió, le respondió que no podían resolver hipótesis y que en cuanto trasladara la solicitud en firme, se vería. Cuando lo hizo, «dixéronme que tiña que seguir cunha dedicación ao 100 % e é inasumible o reto que supón para o rural. Tras tentalo, por ética profesional decidín que non podía afrontalo todo». De ahí su renuncia al área.

Reigosa también aclaró que no se había planteado pedir una excedencia porque no tenía garantizado retomar la misma responsabilidad y porque solo queda año y medio de legislatura hasta las siguientes elecciones. «Podería valoralo se fora ao inicio de mandato». Lo que el gobierno local no ha valorado en ningún momento, dijo el alcalde, fue que pueda correrse la lista de nuevo. La idea es que el gobierno se mantenga tal cual está hasta el 2027.

Así las cosas, Reigosa continuará como concejal del PSOE y echando una mano al alcalde con Medio Rural. El regidor, que ya tenía una carga de trabajo muy notable que incluía, además de todo lo relativo a la Alcaldía, Medio Ambiente, recuperará así un área que es especialmente relevante en Lugo.

La comparecencia de alcalde y edila y la solución que el regidor ideó, intentan así detener una crisis que algunas fuentes municipales veían que podía ir a más por discrepancias en la manera de gestionar el área. Preguntada por esta cuestión, Reigosa dijo que había estado muy poco tiempo al frente de Medio Rural como para que esto se diera.

La edila, que durante la comparecencia se mostró muy afectada por la situación, aseguró estar dolida por que había asumido su responsabilidad con ganas e ideas, pero que la realidad había truncado sus planes.

Durante su comparecencia, Reigosa y Fernández intentaron trasladar un mensaje de unidad y el alcalde incluso dejó caer que se habían ofrecido interpretaciones con un «certo dramatismo» que no se correspondían con la realidad. Quiso cauterizar cualquier herida antes de que vaya a más en un gobierno que ha ido de sobresalto en sobresalto desde el inicio del mandato.

Primero fue la marcha de Lara Méndez al Parlamento a los pocos meses de revalidar la alcaldía, luego el fallecimiento de Paula Alvarellos y Pablo Permuy, y entre medias revuelos internos por cómo se gestionaron las dos sucesiones.

Además, en las filas socialistas el propio secretario general de los socialistas lucenses, José Tomé, ya tocó a rebato de para que todas las huestes se comprometan de cara a las elecciones municipales del 2027, y la plaza de Lugo es clave por mantener la alcaldía y la Deputación.

Lo que dicen el PP y el BNG

Tras lo sucedido en las filas socialistas, su socio, el BNG, prefirió no pronunciarse sobre el asunto. Sí lo hizo la líder de la oposición, la popular Elena Candia, que pidió explicaciones y señaló que «isto confirma, unha vez máis, que os problemas internos acaban afectando á acción deste goberno, e aquí temos que pedir que prioricen o goberno e asuman responsabilidades. Que freen este desgoberno».