Lugo renueva sus votos con la Muralla

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

La gala institucional hizo un recorrido por el pasado, el presente y el futuro del monumento

02 dic 2025 . Actualizado a las 13:13 h.

En el día que se cumplían 25 años desde que la Unesco declarara Patrimonio Mundial la Muralla, la ciudad de Lugo quiso rendirle un sentido homenaje. Lo hizo en la calle y también en una gala institucional que sirvió de recordatorio de cómo se ha llegado hasta aquí y que funcionó también como una especie de ceremonia en la que los lucenses renovaron sus votos con su monumento más querido.

El auditorio Fuxan os Ventos fue el lugar elegido para la celebración final de los actos organizados desde el Concello de Lugo. Sobre su escenario se escuchó la voz de muchos sectores que en su día empujaron para que la Muralla lograse el reconocimiento y que todavía hoy ven en el anillo pétreo tanto futuro como pasado.

La música de la Xoven Orquestra Terra Nova fue la encargada de hilar toda la gala, que comenzó poniendo la mirada en el origen de todo. En la construcción que hace más de 17 siglos levantó en Lucus Augusti el pueblo romano. Miguel Carricoba, docente y druida de los galaicos del Arde Lucus, y Daniel Dorado, divulgador, pusieron el foco en los orígenes del monumento y en cómo fue evolucionando hasta nuestros días. Luego, tomaron la palabra dos voces expertas, los arqueólogos Enrique González y Felipe Arias, hondos conocedores del monumento y que recordaron cómo Lugo pasó de ver en la Muralla un estorbo a ponerlo en valor.

Tras ese primer acercamiento a la Muralla, llegó el turno de la morriña. Sobre el escenario del Fuxan os Ventos se honró a quienes con sus iniciativas empujaron para que la Unesco viese, realmente, que el monumento era merecedor de su distinción. Juan Carlos Zahera, que hace más de 25 años impulsó un espectáculo de danza en lo que hoy es la Praza da Mosquera, la poeta Luz Darriba, que impulsó el Cúmulum que forró de libros los lienzos de la Muralla, o Cheché Real, presidente de unos hosteleros que se arremangaron para organizar, a instancias de Alberto García, el banquete del Comilonum, recibieron la ovación de un público que, 25 años más tarde, volvía a reconocer el papel relevante que toda la sociedad civil tuvo para reivindicar su Muralla.

Los ecos de la noticia

Si en algo coinciden todos los sectores, es en que la declaración de la Unesco supuso un antes y un después para Lugo a todos los niveles. Desde ponerla en el foco nacional e internacional, hasta alimentar el orgullo local.

El hecho de que aquel Lugo de principios de milenio consiguiese el visto bueno de la Unesco se convirtió en un reguero de pólvora mediática que hizo que la noticia llegase a todos los confines del mundo. Así lo recordaron numerosos periodistas que vivieron en primera línea aquellos tiempos vibrantes.

Los representantes

El Concello de Lugo quiso que la sociedad tuviese protagonismo en la gala conmemorativa de la declaración de patrimonio, pero también hubo momentos más oficiales. El teniente de alcalde, Rubén Arroxo, intervino recordando que aquel hito se logró entre todos y que si algo define al monumento lucense es que «en vez de separar, a Muralla de Lugo existe para unir».

Ya en la parte final del evento fue el alcalde, Miguel Fernández, el que tomó la palabra. Con la emoción en la voz, reivindicó el que fue un «logro colectivo», recordó a quienes pusieron los cimientos y a quienes impulsaron la declaración. Un hito que supuso una «metamorfose económica e social». Lugo dejó atrás hace 25 años esa «humildade coa que nos mirabamos». La Unesco, prosiguió, «convenceunos de que ser lucense é unha das cousas máis elevadas ás que se pode aspirar».

Al concluir su discurso, en el escenario del Fuxan os Ventos se dio una foto pocas veces vista: los últimos regidores de la ciudad (con la salvedad de la fallecida Paula Alvarellos), reunidos bajo la misma premisa, honrar a la Muralla.

Joaquín García Díez, el impulsor del expediente ante la Unesco; López Orozco, durante cuyo mandato se anunció la declaración; Lara Méndez, regidora de la ciudad durante ocho años y Fernández, mano a mano. Tres socialistas y un popular. García Díez pidió que los ciudadanos mantengan vivo el espíritu que unió la Muralla y apeló al consenso, Orozco recordó que una ciudad, como la Muralla, se hace piedra a piedra, y Méndez puso el foco en el trabajo que vino tras la declaración.