Caos en la estación de autobús de A Coruña por el último autobús a Lugo: «Nos dejaron tirados»
LUGO CIUDAD
Decenas de pasajeros se quedaron sin sitio este sábado por la noche
25 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Son recurrentes las quejas de los usuarios hacia la frecuencia de las líneas de autobús en diferentes puntos del territorio gallego. Es una problemática que en los últimos tiempos ha dejado estampas desagradables y el último episodio lo sufrieron una treintena de personas que, el sábado por la noche, intentaron coger el último transporte que conectaba A Coruña con Lugo.
Debido a las fiestas, la afluencia de viajantes era mayor de lo acostumbrado. Se abrieron las puertas del autocar y la gente fue pasando. Pronto se llenó por completo.
El problema es que, cuando eso sucedió, aún quedaban en tierra muchos clientes. «Nos dijeron que iba a venir otro autobús a recogernos, porque al ser el último viaje del día no podíamos esperar al siguiente. No había siguiente», narra uno de los afectados.
Nadie vino
Esperaron y esperaron y esperaron, pero nadie vino. «Estaríamos ahí tirados por lo menos 30 personas. Había niños y gente mayor. Sin forma de volver a casa. El bus se marchó a las 20.00 horas y a las 22.00 todavía no sabíamos nada». Así que resolvieron tratar de contactar con la empresa, Arriva. Pero, al ser fin de semana, no había nadie en las ventanillas y el teléfono de atención al cliente no estaba habilitado.
Buscaron entonces, con la desesperación comenzando a asomar, la asistencia del guardia de seguridad de la estación. «Él intentó llamar directamente a un contacto que tenía en Tráfico, pero tampoco consiguió que le dieran una respuesta».
Pasadas más de dos horas desde que tendrían que haber partido en el autocar, se convencieron de que ya nadie pasaría a buscarlos esa noche, al menos con un autobús.
«Ya empezamos a pensar alternativas, como pasar la noche. Hubo algunos que, con mucha suerte, consiguieron una habitación en alguna pensión. Pero era muy difícil. Sábado, de noche y en plenas fiestas», prosigue el pasajero.
Otros se organizaron en pequeños grupos de cuatro o cinco y pidieron un taxi. Pero claro, era un servicio hasta Lugo. No es difícil imaginar el monto abultado que reflejó después la factura final.
«Entre cuatro, pagamos 140 euros de taxi. Evidentemente nos guardamos el tique, porque vamos a reclamar que nos reembolsen ese dinero», apunta el insatisfecho cliente.
Un problema recurrente
Según el relato del afectado, hacia las 22.00 algo similar sucedió con la línea que conectaba con Carballo. El vehículo no pudo absorber la masa de pasajeros que se agolpaba en la dársena. No obstante, apunta, en este caso sí que apareció un segundo autobús que se los llevó poco tiempo después.
«El problema es que no se refuerzan las líneas, ni siquiera cuando son las fiestas. Cuando yo fui A Coruña ese día por la mañana, sobre la 9.00, ya pasó lo mismo. La gente no cabía en un solo autobús. Es algo que sucede constantemente».
A duras penas fueron consiguiendo unos y otros encontrar una salida a la molesta situación que se les planteó a última hora del sábado y en lo que terminó por ser una noche para olvidar. La Voz de Galicia intentó contactar con la empresa responsable del servicio, pero no obtuvo respuesta.