El apaciguador de tormentas

María Guntín
María Guntín LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

Foto de archivo del año 2023. El concejal más joven, Jorge Bustos, impone la medalla al concejal de más edad y ahora alcalde, Miguel Fernández
Foto de archivo del año 2023. El concejal más joven, Jorge Bustos, impone la medalla al concejal de más edad y ahora alcalde, Miguel Fernández LAURA LEIRAS

27 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En Lugo estrenamos alcalde por tercera vez en los 22 meses que llevamos de mandato. Estamos todos en proceso de conocernos. Constantemente. Él es Miguel Fernández, un enfermero que busca su segunda oportunidad -hace un año tuvo que dar forzosamente un paso atrás para abrir camino a Paula Alvarellos- y se pone al frente de un consistorio en el que las tormentas son ya el paisaje habitual. Queda por ver si es de los que saben aprovechar muy bien las segundas oportunidades o de los que solo transitan en piloto automático.

Por el momento el alcalde recorre calles y barrios sin parar. Presenta ruedas de prensa y se acerca hasta los baches de la periferia. Lo suyo es entablar conversación sin importar la prisa ni los protocolos que le quieran marcar los que tiene al lado. Tiene carisma y le gustan las masas. Es un hombre de Lara Méndez que ahora pone la cartas sobre la mesa -precisamente juega al tute en un bar de As Gándaras, uno de los barrios más olvidados- y que todavía necesita hacerse con algunos puestos de confianza como el de jefe de gabinete, que ya tuvo algún que otro aspirante que no terminó de encajar.

Miguel quiere gobernar, pero antes tendrá que controlar las tormentas internas que nadie pasa por alto ni olvida. Uno se arrima a la sombra del carballo, claro, ¿pero a quién le gusta perder? Y sino que se lo digan a Mauricio Repetto, ahora de baja, pero que llegó a la reunión que culminó con Miguel como alcalde acompañado del secretario general, José Tomé. Una imagen que desconcertó a muchos y tuvo abundantes lecturas. Repetto intentó por activa y pasiva demostrar que la renuncia de Miguel del año pasado podría tener vigencia. Pero no lo consiguió. Así que por el momento la baja de Repetto podría alargarse o similar a la que el propio alcalde tuvo hasta el pasado mes de febrero. 

En el Concello se necesita estabilidad y mucha resolución para evitar vivir con sensación de caos, quizá porque también hay funcionarios que entre tanto cambio no encuentran material o programas en sus ordenadores y eso obliga a un ritmo de trabajo frenético y descoordinado dentro de las dependencias municipales. Y en toda esta escena entra también Jorge Bustos, un treintañero como prueba de que a veces hay que dejar paso a las nuevas generaciones. Con serias competencias recién estrenadas, se ha ganado ya el apoyo del partido y hay quien ya lo mira como posible sustituto de Fernández dentro de dos años.