Las 15.000 piezas arqueológicas de Lugo que no se pueden ver por la falta de un museo de la romanización
LUGO CIUDAD
Se guardan en miles de cajas en varios edificios municipales y la gran mayoría de restos son útiles romanos de cerámica, vidrio, bronce, hierro, monedas, líticos o huesos de animales
18 ago 2024 . Actualizado a las 19:51 h.Miles de piezas de origen romano, recuperadas a lo largo de décadas y de las muchas obras y excavaciones desarrolladas en Lugo ciudad, llevan años almacenadas en cajas y en varios edificios de la ciudad y a la espera de que algún día se puedan exponer o concentrar todas en el añorado museo de la romanización que fue proyectado en el histórico cuartel de San Fernando, y donde sean custodiadas por investigadores.
La alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, le expuso este problema al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en la reunión que tuvieron hace un mes, incluso llegando a explicar que hay piezas arqueológicas de Lugo que se guardan en los domicilios particulares de los arqueólogos por falta de espacio donde guardarlas.
La regidora acudió a la Casa da Xuventude y a O Vello Cárcere para ver este ingente material de piezas. Estuvo acompañada por el arqueólogo municipal, Enrique González, quien hizo un balance de los restos más importantes que se conservan y de las distintas piezas, más de 15.000, de cerámica, bronce, hierro, vidrio, monedas y material lítico que acogen los almacenes municipales.
El arqueólogo municipal relató el importante legado que atesora Lugo y señaló que el Ayuntamiento custodia gran cantidad de restos arqueológicos procedentes de las excavaciones acometidas en la ciudad entre los años 1986 y 1993, conformados por distintos tipos de materiales: cerámica, vidrio, bronce, hierro, monedas, líticos, huesos de animales, etc., mayoritariamente pertenecientes a la época romana, entre los siglos I y VI d.C., aunque también cuenta con algunas muestras, aunque minoritarias, de época medieval y moderna.
Para la alcaldesa Paula Alvarellos, «a conservación destes achados debe ser unha preocupación común a todas as Administracións, en tanto estas pezas teñen un valor incalculable desde o punto de vista cultural e patrimonial». Pero además, sostuvo «que nun centro museístico poderanse levar a cabo labores de investigación, custodia, difusión e promoción o que, ao longo prazo, redundará nun maior coñecemento e prestixio da cidade».
Esta es la distribución de las piezas
Actualmente, estos restos se pueden ver en la Sala de Exposicións Porta Miñá (en la que se exhiben 232 piezas), en el MIHL (13), en la Casa dos Mosaicos (9), en el Centro Arqueolóxico San Roque (22), y en el Centro de Interpretación da Muralla, así como en los jardines de la Praza do Campo Castelo, donde se encuentran expuestas 9 piezas líticas como sillares de acueducto, bases/fustes de columna o escudos heráldicos.
Pero al margen de las que están al alcance del público, también hay miles de piezas guardadas en los almacenes de O Vello Cárcere (en 1.200 cajas con distintos restos), la Casa da Xuventude (más de 200 elementos líticos) y Frigsa (donde se almacenan un centenar de piezas líticas), que esperan su musealización.
Sobre este aspecto, la alcaldesa sostiene que es casi incalculable el valor de la cantidad de piezas que están dispersas por los diferentes almacenes municipales, el Museo Provincial y el Museo do Castro de Viladonga, así como custodiadas en los propios domicilios de los arqueólogos que excavan en la ciudad. La alcaldesa dijo que buscan la fórmula para conseguir su exposición permanente.
Estas son las principales piezas almacenadas
El arqueólogo municipal Enrique González enumeró las piezas y restos que conforman el depósito municipal:
Cerámica. Es el material más abundante y frecuente en el registro arqueológico de la ciudad, con aproximadamente unas 1.200 cajas en depósito. Enrique González explica que su interés reside en que ofrece una variada información sobre los flujos comerciales, la vida cotidiana, las costumbres, además de ser un importante fósil director de los diferentes contextos arqueológicos de la ciudad.
En este sentido, el arqueólogo municipal señala que las producciones de lujo están representadas mayoritariamente por la terra sigillata, procedente de los centros productores más importantes que operaban tanto en Italia como en el sur de la Galia o en la península Ibérica. Entre la cerámica de cocina y mesa, cabe destacar las producciones locales conocidas como cerámica de engobe rojo, de las cuales Lucus Augusti era el gran centro productor. También existe una variada muestra de ánforas para el transporte de vino y aceite.
Vidrios. Aunque aparecen muy fragmentados, debido a su fragilidad, también permiten reconstruir y conocer algunas de las formas más utilizadas (botellas, garrafas, vasos, y cuencos, entre otras).
Bronces. Destaca el amplio conjunto de fíbulas o broches para fijar algunas piezas del vestuario, o de alfileres/agujas para el pelo, con la función de sujetar y decorar los cabellos de las mujeres, y otros materiales de adorno o joyas (anillos, pulseras), así como diverso material instrumental.
Hierro. Respecto a este material, Enrique González explica que se conserva un amplio conjunto de muestras de diferentes herramientas para muy distintos usos y/o oficios, desde las empleadas en la labranza (azadas, hachas) y construcción (picos, martillos) hasta útiles para carpintería (hachas, clavos). El responsable del servicio de Arqueología comenta sobre el hierro y el bronce que son materiales muy delicados, que exigen labores de restauración y unas buenas condiciones de conservación.
Monedas. Los depósitos municipales acogen también una importante colección de monedas de todas las épocas romanas (desde el siglo I a.C. hasta el siglo IV d.C.) e incluso de la época medieval. Sin duda, explica el arqueólogo municipal, las más importantes son las monedas de la caetra, acuñadas en la ciudad entre los años 25 y 23 a.C.
Material lítico. A lo largo de estas décadas y de distintas excavaciones, se han recuperado importantes muestras de material lítico, es decir, de piedra (aproximadamente unos 330 fragmentos), repartidos entre los almacenes de la Casa de la Juventud y de Frigsa.
Estos restos son principalmente trozos de columnas (fustes, capiteles o bases) y otros elementos empleados en la construcción (cornisas, dinteles, ladrillos, tejas), y sobre todo una amplia muestra de molinos de mano. Cabe resaltar también algún elemento epigráfico, como uno de los hitos fundacionales de la ciudad (expuesto en el MIHL) o de la presencia militar en la ciudad, como una inscripción de la Legio VI. Asimismo, también se recogen algunos de los sillares de construcción del puente romano original, recuperados durante las labores de rehabilitación del puente viejo realizadas en el año 2013.
De época moderna, cabe destacar además una amplia muestra de caños de piedra empleados en la construcción del acueducto del Obispo Izquierdo en el siglo XVIII.
Últimos restos
Las obras de peatonalización de la calle Quiroga Ballesteros destaparon dos lápidas de origen romano y relevante valor histórico, ya que su datación se sitúa entre el siglo I y el siglo II de nuestra era. Una de las lápidas está en un excelente estado de conservación y contiene información con un importante valor histórico.
La intención del gobierno local es que las piezas puedan ser expuestas en un futuro dentro de la red museística municipal. A este respecto la alcaldesa señaló que «é unha pena, porque estamos a falar de restos de relevancia, con gran potencial científico, histórico e divulgativo, ademais de ter unha alta repercusión cultural».
Alvarellos Fondo indicó que la ausencia de un lugar de referencia está dificultando la conservación de las piezas, así como el desarrollo de actividades divulgativas, educativas y turísticas «que esixen centralizar e unificar nun mesmo espazo o almacenamiento e salvagarda destos restos arqueolóxicos». E indicó: «Seguiremos traballando pola creación do Museo da Romanización de Galicia no Cuartel de San Fernando, para que este inmoble, catalogado Ben de Interese Cultural en 2009, sexa o epicentro da cultura romana do Noroeste Peninsular e poida albergar a exposición permanente deste rico legado histórico».