Una calle para el exalcalde de Lugo Fernando Pedrosa Roldán

Ramón González Rodríguez, exteniente de alcalde de Lugo

LUGO CIUDAD

El concejal de Lugo Ramón González, tomando posesión, sentado, ante el alcalde Fernando Pedrosa Roldán, en 1967
El concejal de Lugo Ramón González, tomando posesión, sentado, ante el alcalde Fernando Pedrosa Roldán, en 1967

27 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

echa una minuciosa lectura de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, en la que no existe el más mínimo indicio que impida a la corporación municipal, acordar que el nombre de Fernando Pedrosa Roldán (fallecido), perdure inscrito en una calle o avenida de la ciudad de Lugo, de la que ha sido uno de los mejores alcaldes de todos los tiempos que tuvo el Ayuntamiento.

Hete aquí, a mayor aseveración, puedo decir: Fernando Pedrosa Roldán, abogado, Interventor General de Administración Local, Alcalde de Lugo, desde el 25 de agosto de 1966 hasta el día 11 de julio de 1973, persona de carácter abierto y don de gentes, buen conocedor del sistema burocrático y de gestión económica-social en el Concello de Lugo, en sus iniciativas siempre hacía uso del sentido común, con miras de futuro. A las pruebas me remito.

En su primera visita con los funcionarios, enseguida observó que no se recauda dinero «suficiente» para pagar la nómina mensual de casi 300 empleados y encontró montones de recibos sin cobrar almacenados en armarios del Consistorio. De ipso facto, decretó la puesta al cobro a domicilio —sistema habitual del momento — cantidad de recibos. En pocos meses, la caja municipal dispuso de superávit, es decir, cuentas saneadas, por lo que se pagó puntualmente a los funcionarios y a los proveedores.

De inmediato tropezó con la existencia de un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), redactado por el arquitecto señor Rodríguez Losada. Aprobado por la corporación municipal en sesión extraordinaria de uno de junio de 1959. Tengo en mi archivo copia literal del mismo, y en él se aprecian carencias urbanísticas específicas en alineaciones, volumen a edificar...

Sin embargo, resolvieron unas reclamaciones vecinales y dejaron otras objeto de estudio en segunda fase, o sea, un expediente incompleto que permite a la ciudadanía en general construir casas y otras edificaciones sin licencia municipal.

Este extraño sistema de actuación obligó al Alcalde a conectar con la empresa GINAM Española S.L. de Madrid. Precisamente con aquel sabio arquitecto Nicolás Fernández Escribano, ¿que será de él? Por su hombría de bien conocía el modelo urbanístico que corresponde a la ciudad de la muralla y su entorno.

El pleno corporativo en sesión de 3 de octubre de 1966, acordó facultar expresa y ampliamente al Alcalde en cuanto proceda a la redacción de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Lugo. En sesión extraordinaria de 11 de marzo de 1968 el Alcalde presentó a la corporación municipal las bases que han de regir en orden a la contratación de dicho documento, que asciende a un millón doscientas mil pesetas (1.200.000), cantidad que fue abonada el 50 % por la Dirección General de Urbanismo y el otro 50 % con cargo al propio Ayuntamiento. El período de contratación era de siete meses.

Previamente, la Comisión Municipal Permanente, en sesión de 15/07/1969, a propuesta del Alcalde, acordó encargar al ingeniero de caminos Tomás Notario Vacas, los proyectos de la Autovía Urbana y Segunda Ronda, que tiene su inicio en la hoy rúa Fontiñas, sin resolver el enlace con la rúa Montero Ríos. Igual ocurre con el tramo desde la rúa As Fontes a unir con la rúa Gardas-pintor López Guntín, idem rúa Evaristo Correa Calderón con la rúa escultor Asorey.

El plan de ordenación urbana

El nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Lugo, en su despliegue urbanístico, dejó fuera de ordenación urbana a 15 metros de ancho y con más alturas la rúa San Roque. En los mismos términos quedó la Autovía Urbana- Segunda Ronda o rúa Quiroga y la Avenida da Coruña, desde Frigsa a Garabolos, la sitúa a una anchura de 25 metros.

Con estos cambios, previa información pública y demás normas que establece la vigente ley, la corporación municipal en sesión extraordinaria de 18 de diciembre de 1968, aprobó el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Lugo y elevó el expediente a la Dirección General de Urbanismo del Ministerio de la Vivienda en Madrid, quien en Resolución del 28 del 10 de 1969, BOE de 3 de diciembre de 1969, aprobó el Plan General de Ordenación Urbana de Lugo.

La aprobación del documento que antecede, posibilitó al Alcalde para negociar con los propietarios de los terrenos de reserva escolar y, de conformidad con los dueños en precio y superficie, los adquirió el Ayuntamiento, lo que permitió construir los edificios escolares del barrio de A Ponte.

Para el mismo procedimiento el Alcalde delegó en el Teniente Alcalde Francisco Cacharro Pardo (fallecido) la negociación con los propietarios de fincas en Casás y en Paradai. De igual manera autorizó al también Teniente Alcalde Manuel Díaz González (fallecido) para comprar a precio convenido los terrenos escolares de A Piringalla (algún propietario no conforme con los precios llegó a recurrir a los tribunales de justicia).

Los terrenos del colegio de Albeiros se compraron a precio concertado entre las partes y para los de As Gándaras de Piñeiro fue preciso un cambio puntual de los terrenos.

Previa cesión virtual de los terrenos de propiedad municipal a la Delegación Provincial del Ministerio de Educación, que había de construir los edificios escolares de A Ponte, Casás, A Piringalla, Paradai, Albeiros, As Gándaras, Rosalía de Castro, Illa Verde y los de preescolar (14 edificios en total, más 2 prefabricados). Concluidas las obras en su conjunto, el ministerio los devolvió al Ayuntamiento, y en su momento los recibe el que suscribe, como concejal delegado de enseñanza. En la recepción oficial me acompañaron el arquitecto municipal Manuel Cortín Díaz y el ingeniero industrial Antonio Picado Rodríguez (ambos fallecidos).

A instancia del que suscribe, la corporación municipal acordó hacer un cambio puntual de los terrenos necesarios para construir un edificio de preescolar en Paradai. También a petición del que dice: se ha construido el polideportivo del Colegio de Paradai.