El Grupo Lence recibirá 4,5 millones de Europa para construir en Lugo una planta de biogás que tratará los residuos lácteos

Lorena García Calvo
Lorena García Calvo LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

Recreación de cómo será la planta de biogás de Lence en O Ceao
Recreación de cómo será la planta de biogás de Lence en O Ceao CC

Su proyecto con Norvento, Agroamb y Medrar es uno de los 17 seleccionados por la Comisión Europea

22 dic 2023 . Actualizado a las 13:44 h.

El proyecto de planta de biogás que el Grupo Lence ideó para dar utilidad a los residuos del sector lácteo recibirá ayudas de la Comisión Europea. El organismo ha elegido el plan lucense entre los 17 seleccionados para recibir fondos de la convocatoria para la innovación y promoción de energías renovables en industrias de alto consumo.

Esta línea de ayudas a la que optó Lence estaba dotada con 65 millones de euros, y solo dos proyectos españoles han obtenido financiación. Uno es el lucense y otro el presentado por una cementera, La Cruz. En el caso del proyecto lucense, la inversión estimada total es de 7,5 millones de euros y recibirá una ayuda del 60 % de los fondos para innovación, es decir, 4,5 millones.

Lence no está solo en este proyecto sostenible. Desde el primer momento contó con la participación de Norvento y Agroamb. Con ellos concurrió sin éxito a la primera convocatoria de fondos. En la segunda ocasión confiaron en la consultora lucense Medrar para volver a intentarlo, y de hecho incluso la hicieron partícipe de la iniciativa. Ahora, en la tercera convocatoria, el proyecto ha recibido la bendición europea.

El proyecto que alumbraron incluye la construcción de la planta de biometano en el polígono de O Ceao. La participación del Grupo Lence en el denominado proyecto Lugaz (inicialmente se había bautizado como Riazor) es mayoritaria, ya que abarca el 60 %, mientras que Agroamb aporta el 18 % y Norvento el 21 %. Medrar tiene el 1 %.

Infografía que recoge cómo será el proceso de transformación de los restos lácteos en energía
Infografía que recoge cómo será el proceso de transformación de los restos lácteos en energía

Una de las cuestiones valoradas por Europa fue que el biogás que se produce, que es una mezcla de metano y CO2 se limpiará, retirándole el CO2, y esto generará un biometano que se podrá introducir en la red de gas natural.

Celebración

 «Es un momento de celebración para nosotros, ya que nuestro proyecto ha sido reconocido por su enfoque pionero y sostenible. Hemos desarrollado un sistema innovador que combina una planta de biogás con una valorización a baja escala única en su tipo. Pero eso no es todo: nuestro proceso incluye un tratamiento líquido del digestato para la recuperación de agua y un tratamiento sólido para la producción de fertilizantes mediante simbiosis industrial», celebraba Carmen Lence, CEO del grupo, en una de sus redes sociales.

Para la consejera delegada de la compañía láctea este es un «avance significativo» en la búsqueda de la sostenibilidad y la eficiencia y una muestra del compromiso con las prácticas medioambientales de la empresa.

El proyecto en cuestión consiste en poner en marcha una planta de biogás con capacidad para procesar los deshechos de las propias plantas de transformación de la compañía láctea, de las ganaderías próximas e incluso de alguna otra industria agroalimentaria, ya sean mataderos, panificadoras o granjas de gallinas, por ejemplo. Se trata de una planta de biogás para producir gas verde y poder inyectarlo a la red y comercializarlo.

De manera simple, el funcionamiento consistiría en que por un lado entrarían los residuos en la planta, en su interior se produciría el gas verde que se podría comercializar, y de todo ese proceso se obtendría como residuo un digestato. Ese, a su vez, se podría reutilizar como fertilizante orgánico para la agricultura o el sector forestal. También se obtendría agua de calidad.

Residuos tratados

La planta se estima que será capaz de tratar una media de 55.000 toneladas de residuos al año que se corresponderían, básicamente, con los de sus propias empresas (lodos de depuradora) y los de las ganaderías. A lo largo de la vida útil de la planta, los impulsores calculan que podrían reducir la emisión de gases de efecto invernadero en un volumen que equivaldría a 37.300 toneladas de CO2, una cifra considerable, teniendo en cuenta que en España se emiten al año unos 313 millones de toneladas.

En cuanto a los plazos, todo dependerá del desarrollo del suelo, pero deberá estar listo en el plazo de dos años. Hay que recordar que en los últimos años Lence ha insistido mucho en la necesidad de poner en marcha políticas sostenibles y quiere predicar con el ejemplo.