La fuente romana de Lugo, en Corvazal, entra en la Lista Roja del Patrimonio

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

Hispania Nostra reclama «la imperiosa necesidad de restaurarla» y advierte de «su alto riesgo de destrucción y alta posibilidad de expolio»

10 jun 2023 . Actualizado a las 17:19 h.

El estado de abandono y la falta de un proyecto de recuperación de la fuente romana de Corvazal, ubicada en el castro del mismo nombre y a escasos metros del monumento de Santa Eulalia de Bóveda, en Lugo, ha llevado a que la asociación que vela por el patrimonio español, Hispania Nostra, haya incluido este manantial lucense del siglo I d.C. en su famosa Lista Roja de monumentos en peligro.

La fuente se encuentra en el interior del recinto principal del Castro de Corvazal, localizado en el terreno conocido popularmente como Chousa do Recanto, en Cabanas, lugar de la parroquia de Santalla de Bóveda perteneciente al término municipal de Lugo. Desde su descubrimiento, hace ya medio siglo, se hicieron excavaciones y estudios, pero finalmente, el paso del tiempo la dejó en el olvido institucional, hasta que hace unos pocos años varios especialistas, entre ellos el historiador Enrique Montenegro, denunció su estado de abandono. El asunto, incluso, llegó al Parlamento gallego. De esta forma, la fuente de Corvazal pasa a la décima entrada que tiene la provincia de Lugo en la Lista Roja.

Su hallazgo

La fuente de Corvazal fue descubierta a principios de los años setenta por Ángel Rodríguez Pérez, el entonces propietario del castro, cuando tuvo que profundizar en el terreno donde manaba un pequeño abrevadero natural, prácticamente seco en ese momento, ante la necesidad de obtener más agua para su ganado.

Desde su descubrimiento, la fuente fue objeto de estudios. El 22 de abril de 1976 se hizo público a nivel científico tan singular descubrimiento con la visita que realizaron los participantes al Coloquio Internacional del Bimilenario de Lugo. Hasta Corvazal acudió Nicandro Ares, que hizo de anfitrión a los historiadores y arqueólogos, entre ellos Helmut Schlunk (uno de los mayores divulgadores de Santa Eulalia) y el catedrático de Arqueología de la Universidad de Madrid, el gallego Antonio Blanco

En el mes de agosto de 1989, la Consellería de Cultura promovió el estudio de la fuente a través de una actuación arqueológica que afectó a varios espacios del interior del Castro de Corvazal.

sus características

Fue construida por debajo del nivel freático asociado al manantial, su estructura hidráulica aísla toda la superficie del agua para que esta emerja solamente por el hueco permitido, eliminando la sobrante a través de dos aliviaderos.

Como característica distintiva, se ha de destacar su esquema funcional en dos receptáculos. Teniendo en cuenta cómo llega el agua a cada uno de ellos, es probable que estuvieran reservados para diferentes usos. Uno, más grande, destinado para consumo y otro para aplicaciones menos salubres, evitando así la contaminación del manantial. Esto podría explicar la presencia de materiales próximos a la fuente vinculados a actividades dispares como son la elaboración de metales y de alimentos. 

Grado de protección legal

El castro donde se ubica está inventariado en el Catálogo de Bienes Patrimoniales de la Xunta de Galicia y en el Plan General de Ordenación Municipal (Lugo). Su degradación, señalan desde Hispania Nostra, se vio «ocasionada por la evolución de su deterioro durante la última década. Esta lamentable circunstancia ha ocasionado que actualmente la maltrecha fuente se encuentre totalmente enterrada bajo un barrizal».

petición

Con la inclusión de la fuente romana de Lugo en la Lista Roja, la asociación patrimonial «reclama la imperiosa necesidad de restauración y resaltar el estado general de abandono que supone un alto riesgo de destrucción, al poder pasar inadvertida en futuras acciones humanas en el terreno, especialmente durante actuaciones con maquinaria pesada. Igualmente resulta alarmante su alto grado de vulnerabilidad al expolio».