Okupas en Lugo: una docena de casas okupadas y solo tres casos denunciados

Lorena García Calvo
Lorena García Calvo LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

En Lugo, según el Concello, hay una docena de viviendas okupadas
En Lugo, según el Concello, hay una docena de viviendas okupadas ALBERTO LÓPEZ

La mayoría responden a familias en situación de vulnerabilidad, aunque también hay usurpacioens vinculadas al tráfico de drogas. La Policía aumentará la vigilancia

23 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Las okupaciones ilegales están generando tensión social en la ciudad de Lugo y para evitar que estas vayan a más y combatir el fenómeno el Concello ha acordado aumentar los dispositivos de vigilancia de la policía para disuadir y atajar estas situaciones. Esta medida la ha adoptado la alcaldesa, Lara Méndez, durante una reunión ordinaria mantenida con la subdelegada del Gobierno, Isabel Rodríguez, y los responsables de las policías Local y Nacional en la ciudad. 

Durante el encuentro acordaron incrementar la vigilancia y las investigaciones enfocadas a destapar y acabar con el tráfico de drogas, una medida que creen que repercutirá directamente en las okupaciones.

Dos tipos de okupaciones: vulnerabilidad o trapicheo

En la ciudad de Lugo hay dos tipos de okupaciones, las que responden a casos de familias vulnerables que no encuentran más salida que okupar una vivienda para tener dónde cobijarse, y un segundo tipo que son las entradas ilegales en pisos en los que se trapichea con estupefacientes. Aunque en Lugo, sostienen desde el Concello, la gran mayoría de situaciones responden a casos de vulnerabilidad, también hay algunos vinculados a las drogas, como el registrado últimamente en A Milagrosa, y por lo tanto una mayor vigilancia policíal debería redundar en menos okupaciones. 

Méndez se reunió con Rodríguez y los responsables de la Policía Local y Nacional
Méndez se reunió con Rodríguez y los responsables de la Policía Local y Nacional

Con ese mayor control, «pretendemos atallar a conflitividade social que algúns destes casos están xerando na capital e nos que a entrada nos inmobles está relacionada directamente co tráfico de drogas», describió la alcaldesa, que defendió que el Concello ya está impulsando intervenciones permanentes y cada semana se hace un seguimiento con la Policía Local, aunque las medidas están coordinadas con otros cuerpos.

Además de incidir en la investigación de estos casos, el plan municipal pasa por que haya mayor presencia de la policía en los barrios que más casos de usurpación de viviendas están teniendo. Así se pretende disuadir a los posibles okupas. 

Una docena de casos y solo tres denuncias interpuestas

Aunque las cifras siempre son motivo de debate, los datos que maneja el Concello de Lugo apuntan a que en la actualidad hay alrededor de una docena de viviendas okupadas en la ciudad, una cifra que. Sin embargo, solo tres titulares han denunciado esta situación en el juzgado, algo primordial para poder iniciar el trámite del deshaucio.

El debate político

Con el fenómeno de las okupaciones saltando diariamente a la palestra del debate político, Méndez pidió «altura de miras e deixar de xerar temor entre a poboación» al tiempo que reivindicaba, una vez más, la necesidad de que se construya vivienda de protección oficial en la ciudad, una competencia en manos de la Xunta. 

Para la candidata del PP a la alcaldía, Elena Candia, sin embargo la reunión de esta semana evidencia «o seu nerviosismo cun cambio de estratexia pouco crible xa que levaba anos minimizando o problema: que non quixera velo non significa que non existise».

En todo caso, Méndez dice estar disponible para reunirse con los vecinos de los barrios afectados y se muestra dispuesta a colaborar co los colectivos de ciudadanos que proponen avanzar en la reforma de la legislación por medio de una iniciativa legislativa popular. 

Es habitual ver a personas sin hogar congregados en la Praza de Santo Domingo, en Lugo.

El «Housing First», el movimiento que defiende que darle una vivienda a las personas sin hogar evita las okupaciones

André S. Zapata

¿Qué pasaría si las personas que viven en la calle pudiesen acceder de manera inmediata a una vivienda digna? ¿Se «integrarían» en la sociedad como cualquier vecino de un barrio? ¿Se curarían de sus adicciones y abandonarían comportamientos, en ocasiones, incluso violentos?

Estas, y otras muchas preguntas, se las hicieron los investigadores de la organización estadounidense Pathways to Housing a principios de la década del 1990. El movimiento conocido como «Housing First» nació a modo de propuesta. Una idea sin trabajar, que ha acabado componiendo una de las teorías de habitabilidad social más comentadas de los últimos años.

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