Los cabecillas de la Operación Carioca, condenados a penas de menos de dos años por blanquear y defraudar más de 600.000 euros
LUGO CIUDAD
Los principales acusados de la causa de prostitución que conmocionó a Galicia hace más de una década vieron sus penas rebajadas tras un nuevo acuerdo de conformidad con la Fiscalía de Lugo
06 jun 2022 . Actualizado a las 14:29 h.Un nuevo acuerdo de conformidad entre las defensas y la Fiscalía dio por finiquitada otra pieza separada de la casi eterna Operación Carioca, la inmensa causa judicial que investigó la red de prostitución que se extendía por municipios de Lugo y Ourense hace ya más de una década. Este lunes, acudieron a la Audiencia Provincial lucense José Manuel García Adán, el principal cabecilla de la Carioca, José Manuel Pulleiro, su mano derecha, y un tercer socio, que les ayudaba a blanquear el dinero que obtenían de sus negocios en clubes de alterne.
En la vista de este lunes, la Fiscalía pedía entre dos y cuatro años para los proxenetas y 20 meses para su colaborador. Finalmente, tras un nuevo acuerdo entre la Fiscalía de Lugo y los acusados de esta macrocausa, sus penas se vieron ampliamente rebajadas. Para José Manuel García Adán, ya en prisión por delitos de violencia de género y cara visible de la Operación Carioca, se acordó una pena de un año y cinco meses de cárcel, además de una mula de unos 387.000 euros. Para José Manuel Pulleiro, encargado de los clubes de alterne Queens y La Colina, propiedad de Adán, de quien era mano derecha, se fijó una pena de cuatro meses y 143.000 euros de multa. Para T. M., que actuó como colaborador necesario del blanqueo de capitales procedentes de la prostitución, tres meses de prisión y multa de 9.000 euros.
Los acusados llegaron al juicio sabiendo que se había alcanzado un acuerdo con la Fiscalía. De nuevo, el abogado de José Manuel Pulleiro, Cándido Conde-Pumpido (que este lunes defendió también a García Adán), se mostró «conforme» con el término de la causa. Quiso recordar, como suele hacer, que «nadie quiere llevar a juicio las piezas de esta causa», un procedimiento «que llega a la actualidad totalmente muerto por la pésima instrucción de la jueza Pilar de Lara».
Ocultaban el dinero obtenido de la prostitución
Lo que se juzgó este lunes en la Audiencia Provincial de Lugo fue la forma en la que los tres acusados colaboraron para disfrazar los beneficios que obtenían de la explotación de mujeres, sobre todo brasileñas, que ejercían la prostitución en los clubes de los que García Adán era propietario. Los tres admitieron los hechos relatados en el escrito de acusación que construyeron de mutuo acuerdo con la Fiscalía, en el que se explica cómo se encontraron grandes cantidades de dinero procedentes de esta ilícita actividad en varios registros.
Concretamente, entre lo que encontraron en los prostíbulos y en su casa, a Adán se le anotó el blanqueo de unos 122.000 euros que tenía en metálico y los cuales no había justificado como ingresos. Además, solamente en el año 2008, la Fiscalía certifica que obtuvo unos beneficios de 165.000 euros que ocultó a la Hacienda Pública. Se le asigna, por último, la compra de inmuebles, coches y demás bienes por valor de 300.000 euros utilizando dinero procedente de la prostitución.
A José Manuel Pulleiro se le acusa de ocultar una cantidad bastante menor. En su caso, la Fiscalía afirmó que él llegó a comprar bienes y servicios por unos 73.000 euros, usando dinero que recibía de un salario que le ocultaba a las autoridades y que siempre cobraba en metálico. Tanto ellos como el tercer acusado, que colaboró con ellos para facilitarles el blanqueo, admitieron estos hechos al alcanzar un acuerdo con la fiscal.
Origen de una pieza longeva
Además de por el acuerdo, el tribunal señaló que convenía una rebaja de la pena por unas dilaciones indebidas muy cualificadas. De nuevo, la tardanza en que una de las piezas abiertas por la jueza Pilar de Lara llegue a juicio ha provocado que el castigo para los proxenetas sea menor del inicialmente propuesto.
Esta pieza nace de la operación policial iniciada en el año 2008, cuando la magistrada empezó a hacer registros en varios clubes de alterne de la provincia de Lugo, donde sospechaba que se ejercía la prostitución utilizando a chicas extranjeras sin papeles, se blanqueaba dinero y se cometían otro tipo de delitos. La macrocausa, que se considera la más extensa de la historia de España en cuanto a su documentación.
La causa llegó a dividirse en 49 piezas separadas, siendo esta una de ellas. Así lo decidieron los diferentes órganos de la Justicia española que se encargaron del caso tras la sanción impuesta a Pilar de Lara, que terminó perdiendo su plaza en los juzgados de Lugo por dilaciones en los procesos. De esas casi 50 piezas, 19 incluían la totalidad del sumario, al menos 150.000 folios de registros, investigaciones, escuchas telefónicas y detenciones.
Toda esta macrocausa y sus derivadas están ahora en su recta final. Varias piezas ya se han juzgado, y otras tantas lo harán más pronto que tarde. De hecho, este lunes, la Fiscalía recordó que Pulleiro y Adán fueron condenados recientemente a más de 80 años de prisión cada uno (que, en la práctica, no serán más de diez), tras admitir cada uno ser culpables de 54 delitos de prostitución coactiva, la cual ejercían las chicas sudamericanas que trabajaban para ellos en varios clubes de alterne lucenses. De esa forma, muy similar a la que se juzgó este lunes, terminó la pieza principal de la macrocausa el pasado mes de noviembre.
De las piezas de mayor importancia, solo queda por juzgar la causa original de la Operación Carioca. En ella, se acusa a un cabo de la Guardia Civil, Armando Lorenzo, de delitos relacionados con los abusos sexuales y la omisión del deber de perseguir delitos. Su imputación llegó tras la declaración de una de las prostitutas del club Sirena, que afirmó haber sido maltratada por el agente. Todos los papeles están presentados, y solamente falta la aprobación de la Audiencia Provincial de Lugo para enviar a juicio la última y más antigua pieza de la Operación Carioca. Según fuentes judiciales, es probable que esta pieza sí vaya a juicio sin acuerdo de conformidad.