El Camino a caballo, un negocio a potenciar en Lugo: «Vienen con ejemplares de 20.000 euros y no hay un sitio acondicionado»

Uxía Carrera Fernández
UXÍA CARRERA LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

En Casa Santa Mariña, en Portomarín, cuentan con alojamiento para los caballos y también los cuidan o atienden
En Casa Santa Mariña, en Portomarín, cuentan con alojamiento para los caballos y también los cuidan o atienden Carlos Castro

Cada vez más jinetes hacen la ruta y pagan por un hospedaje para los animales

11 may 2022 . Actualizado a las 11:01 h.

Cuando se hace el Camino de Santiago con un animal no solo es el peregrino el que necesita un buen sitio donde poder descansar al final de la jornada. Para que sus acompañantes tengan un alojamiento adecuado, algunos caminantes no escatiman en gastos. Es el caso de los que peregrinan a caballo. Los pocos albergueros de Lugo que actualmente tienen un sitio acondicionado para estos animales aseguran que es un «negocio a potenciar» porque los jinetes tan solo cuentan con unos mínimos puntos clave. «Vienen peregrinos con ejemplares de 20.000 euros que no encuentran un servicio adecuado donde dejarlos».

En Sarria, el albergue Oasis cuenta con una finca cerrada exterior a los pies del Camino y, además, con boxes. Es el único hospedaje del pueblo que ofrece un espacio para los caballos. «Lo mejor en esta época es que los animales puedan estar fuera, pero si llueve o hay un semental habilitamos los boxes, hay ambas opciones», aseguran. Este hospedaje sarriano es pionero en el servicio a los peregrinos a caballo y explica que hay dos perfiles de este tipo de caminantes: «Viene gente con un burro o un animal de 300 euros a los que no le importa dormir al raso o dejar el caballo atado donde pueda, a la manera tradicional del Camino, pero también están llegando jinetes con animales de 15.000 o 20.000 euros a los que creo que hay que aprovechar más con un buen servicio».

Lo ideal, asegura, es poder ofrecerles un sitio interior y exterior en el propio Camino, no en una finca alejada. Para facilitar este espacio no es necesario tener un albergue, sino que se puede contar simplemente con el terreno. De manera que los caminantes vayan a un hospedaje de la zona y dejen a los animales en otro sitio habilitado.