Encuentran en Miranda de Ebro a la madre y a los niños cuya abuela denunció su secuestro en Lugo
LUGO CIUDAD
La Policía Nacional detuvo al hombre por quebrantar la orden de alejamiento que tenía en vigor, aunque especifican que la marcha de la familia pudo ser voluntaria
16 mar 2022 . Actualizado a las 19:30 h.La madre y los tres niños que habían sido supuestamente secuestrados por su padre la semana pasada están sanos y salvos. La Policía Nacional confirmó este miércoles que fueron localizados el viernes en la localidad castellana de Miranda de Ebro (Burgos). También encontraron al padre y presunto raptor, que fue detenido y llevado a comisaría por un presunto delito de quebrantamiento de la orden de alejamiento.
La Policía Nacional, sin embargo, parece descartar la versión del secuestro. La abuela de los niños (y madre de la joven presuntamente secuestrada) denunció el pasado jueves que echaba en falta a sus familiares, de los que no tenía noticias desde hacía varios días. A los agentes les dijo que sospechaba que su yerno podría haber cometido un secuestro, ya que tenía una orden de alejamiento de su pareja por un presunto caso de malos tratos. No obstante, los agentes que investigaron el caso se inclinan más por la hipótesis de la marcha voluntaria de la familia.
Según la policía, el hombre y la mujer pudieron decidir de mutuo acuerdo desplazarse, por motivos que aún se desconocen, a Miranda de Ebro. También acordaron llevar a los niños. Esto se podría deber a que, según les explicaron los implicados a los agentes que detuvieron al hombre, pensaban que la orden de alejamiento ya no estaba en vigor, ya que ya había pasado el tiempo de condena que le había sido aplicado al padre de los niños.
No era así, y los policías procedieron a la detención del hombre por un quebrantamiento de condena. Tras pasar por comisaría, quedó en libertad. Encontraron a la familia en un piso de la localidad burgalesa tras recibir un aviso de que podrían encontrarse allí. Poco o nada se sabe del motivo por el que se desplazaron hasta Miranda de Ebro.
Los niños y la madre están sanos y salvos, aunque todavía en paradero desconocido. No han vuelto a Lugo, según fuentes cercanas al caso, pero la policía ya dejó acreditado que se encontraban en perfecto estado.
La denuncia de la abuela
La abuela presentó una denuncia por la desaparición reciente de su hija y de sus tres nietos, que se encontraban en paradero desconocido desde hacía varios días. La abuela, de origen rumano, contó a la policía que no sabía nada de su hija ni de los tres niños pequeños, que desaparecieron sin dejar rastro. Explicó que también había desaparecido su yerno y padre de los chiquillos, que tiene prohibido acercarse a su pareja a menos de 500 metros por un presunto caso de malos tratos.
La abuela dijo en la denuncia a la policía que ella sospechaba que el marido había secuestrado a la ex mujer y a los hijos niños y había desaparecido con ellos llevándoselos fuera de Lugo, quizá incluso al país de origen de la familia.
Los pequeños tienen diez, seis y cuatro años, respectivamente. Los dos primeros están escolarizados en un centro de la ciudad de Lugo y era la abuela quien iba a recogerlos o a llevarlos algunos días, por lo que estaba al tanto de sus horarios y por ello descubrió su ausencia a finales de la pasada semana. La niña más pequeña, de cuatro años, todavía no está escolarizada. Los cinco estuvieron en paradero desconocido al menos desde el jueves. El presunto secuestrador y la madre vivían separados y con orden de alejamiento.
Sin información oficial hasta este miércoles
El caso fue llevado por la Policía con sigilo, hasta el punto de que no hubo ninguna información oficial hasta este miércoles por la mañana, aunque el operativo de búsqueda fue definido como un posible secuestro de un hombre con orden de alejamiento contra su pareja maltratada y los hijos. El hecho de que sean de origen rumano, aunque totalmente asentados en la sociedad lucense y con los hijos escolarizados, le hacía temer que pudiese llevarlos a su país.
La abuela dijo a la Policía que temía que le pudiese pasar algo grave a su hija y que desapareciese por mucho tiempo ya que el marido y presunto secuestrador sabía que si era detenido en España podría enfrentarse a una pena muy grave. Tanto por la violación de la orden de alejamiento como por el secuestro de la mujer y los tres menores.
Los abuelos dieron todas las pistas que pudieron en la denuncia, incluso de coches que pudiese haber utilizado el secuestrador. Felizmente, el caso se resolvió este miércoles y la familia se encuentra en perfecto estado.