Multitudinaria protesta contra la reforma de la «Ley Mordaza» frente a la Subdelegación de Gobierno de Lugo

André S. Zapata / Agencias LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

Sindicatos policiales, y miembros de PP y VOX participaron en la manifestación, secundada en otras ciudades de Galicia

24 nov 2021 . Actualizado a las 16:49 h.

Lugo fue este miércoles una de las capitales de las protestas contra la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana (Ley 4/2015), popularmente denominada «Ley Mordaza», anunciada recientemente por el Gobierno de España. 

Miembros y simpatizantes de la plataforma 'No a la España insegura' secundaron las manifestaciones en toda Galicia. Las concentraciones estaban convocadas para expresar su rechazo a la reforma.

En ellas, participaron representantes de sindicatos y asociaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como de la Policía Local, de Vox y responsables políticos del PP, entre ellos su vicesecretario de Organización, Jaime de Olano, que asistió a la convocada en Lugo.

Durante la misma, se leyó un manifiesto en el que denunciaron la «imposición del Gobierno y de sus socios» de una modificación de la citada ley sin «diálogo» y de forma «arbitraria».

Los participantes sostienen que esta reforma afectará «a la identificación de indocumentados que no podrán durar más de dos horas, a la presunción de veracidad de los agentes, al material utilizado para el mantenimiento de la seguridad ciudadana o la celebración de manifestaciones espontáneas».

«Servirá para rebajar las infracciones por tenencia de sustancias estupefacientes en la vía pública», argumentan también en su manifiesto en el que advierten que estas protestas son «el primer paso» de nuevas movilizaciones.

En la de Lugo, el vicesecretario de Participación del PP, Jaime de Olano, calificó esta reforma como un «nuevo ataque» por parte del Gobierno, en referencia a la modificación de una ley que, a su juicio, supone «desproteger» a la Policía. Por otra parte, defendió la ley en vigor, aprobada por el PP en 2015, de la que ha asegurado que es «una buena ley».

Esta ley, vigente en la actualidad, da mayor presunción de veracidad a la declaración de los agentes de policía frente a la del resto de ciudadanos, permite las identificaciones y «cacheos» sin indicios de peso, y permite a los agentes grabar a los ciudadanos, pero no al contrario. En su día, provocó una gran polémica tras ser aprobada por el Gobierno de Rajoy, ya que la oposición entendía que limitaba el derecho de manifestación de la ciudadanía y que daba excesivo poder a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.