La Audiencia de Lugo absuelve al acusado de abusar sexualmente de una vecina de 18 años

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

El acusado de haber agredido sexualmente a su vecina en O Corgo en el 2016, en la Audiencia Provincial de Lugo
El acusado de haber agredido sexualmente a su vecina en O Corgo en el 2016, en la Audiencia Provincial de Lugo A. SISO

La Fiscalía pedía para él 13 años de prisión, pero el tribunal lo rechaza al observar dudas sobre el desarrollo de los hechos y no apreciar delito

05 jul 2021 . Actualizado a las 17:12 h.

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Lugo anunció este lunes la absolución de un acusado de agredir sexualmente en noviembre de 2016 a una vecina de 18 años que padece una limitación intelectual leve. El tribunal considera acreditado que ambos, naturales de O Corgo, mantuvieron relaciones sexuales, pero alberga dudas sobre el desarrollo de los hechos, lo que determina la absolución del sospechoso. Así, los magistrados indican que, frente al relato de la denunciante, se opone una carta que escribió en la que «no refleja la crudeza que relata de una agresión, sino que refiere que fue cosa de los dos, pero también señala que se arrepintió».

Además, indican que el reconocimiento médico que le realizaron a la denunciante «no presenta signos externos compatibles con una relación violenta», así como que un amigo de ambos testificó que vio a la joven el día de los hechos ante el alpendre y que «no estaba alterada o llorando». El testigo, según consta en la sentencia, «gozaba de la confianza absoluta de la denunciante» y declaró que no la encontró «preocupada, angustiada o llorosa», sino que estaba «normal, como siempre» hasta que surgió el tema «de un posible embarazo o una enfermedad de transmisión sexual», que fue cuando «la preocupación fue evidente». Esa conducta, según la Audiencia, «parece excluir el acto violento o intimidatorio que exige la agresión».

Un juicio intenso

A las preguntas de la fiscal y de la representante de la acusación particular durante el juicio, el joven, residente en O Corgo por aquel entonces, al igual que la presunta víctima, negó de forma rotunda que la relación sexual que ambos mantuvieron no contase con el beneplácito de la chica. «Cruzámonos de camiño á casa. Empezamos a falar e logo a bicarnos, e fomos os dous para un pendello e tivemos relacións, voluntarias por parte de ambos», explicó. Aquella tarde, el hombre contó que tuvieron relaciones en aquel pendello, en las que «ela non se queixou nin se negou, e se quixera ter parado podía dicilo ou marchar en calquera momento», según dijo. Admitió que habían practicado sexo sin protección, y que, al terminar, cada uno se fue para su casa sin más contacto, y que no volvió a saber nada de ella hasta el día que se enteró de la denuncia. «Ela sabía ao que íamos, e non puxo resistencia nin nada en ningún momento», concluyó.