Lugo Salón, el primer cine en la ciudad

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

A la izquierda el Lugo Salón, edificio de madera inaugurado en junio de 1911 en Bispo Aguirre, junto a la Muralla
A la izquierda el Lugo Salón, edificio de madera inaugurado en junio de 1911 en Bispo Aguirre, junto a la Muralla ARCHIVO FERNANDO ARRIBAS

Se cumplen 110 años de la apertura de la sala que proyectó filmes de manera estable

15 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Lugo es una ciudad con una larga tradición y afición cinematográfica y buena prueba de ello es que a pesar de la pandemia, de la crisis y de los cambios de hábitos sociales aún siguen abiertas tres salas que apuestan por ofrecer películas para todos los gustos y edades (Codex, Cristal y Yelmo). Quizás buena culpa de ese arraigo que tiene el séptimo arte en la ciudad lo tiene que desde los inicios mismos del cine Lugo se subió al barco que pusieron en marcha los hermanos Lumière.

Un 14 de junio de 1911 abría sus puertas la que está considerada la primera sala de cine estable de la ciudad, el Lugo Salón. Se trataba de un edificio de madera situado entre Bispo Aguirre y Ronda da Muralla, solar que luego ocuparían Vidriería Lara y Pastelería Santos. Cuenta el historiador Fernando Arribas que el edificio había sido diseñado por Pérez Saavedra y que desde sus inicios ya se pudo comprobar que tenía un enorme éxito de asistentes, hasta el punto de que tuvo que ser ampliado en años posteriores.

Que fuese la primera sala estable no significa que sea la fecha de arranque de sesiones de cine en la ciudad. Arribas explica en su imprescindible O cine en Lugo, que el 7 de julio de 1897 se celebró la primera proyección cinematográfica, con dos sesiones, a las nueve y a las diez de la noche, con algunos de los cortos de los Lumière, entre ellos los míticos Llegada de un tren y Jardinero sorprendido.

Aquella cita histórica se produjo en el Teatro-Circo, luego derribado en los años treinta para levantar a continuación el Gran Teatro, derribado a su vez en los noventa. Y es que Lugo tiene afición contrastada por el cine, pero no así por la conservación de sus cines.

Las proyecciones se sucedieron en los inicios del siglo XX en barracones y pabellones instalados en la Praza Maior, en Campos Castelo y en Santo Domingo, especialmente durante las fiestas de San Froilán. Hay una fecha importante para la consolidación del cine como un evento de relevancia en la ciudad. Fue en enero de 1908 cuando el Círculo de las Artes, situado entonces en la calle Manuel Becerra, hoy Progreso, comienza a proyectar películas, aunque interrumpió las sesiones en marzo de 1909, y no las retomó hasta 1919.

Quizás ese parón cinematográfico en el Círculo abrió la llama por la afición al séptimo arte y a ver películas en un lugar más cómodo que un barracón. Por eso fue un buen momento para que el 14 de junio de 1911 se estrenase el Lugo Salón, aunque en sus primeros días, como recuerda Arribas en su libro O cinematógrafo nas festas de San Froilán de Lugo (1898-1930), no existe certeza de que hubiese proyecciones de cine y sí muchas actuaciones de variedades. Lo que sí ya hay constancia es que el 27 de junio de 1911 hay cine y en abundancia en el Lugo Salón. El Regional publicó: «Habrá grandes sesiones de cinematógrafo desde las ocho en adelante». 

Ampliación de cemento

Como explica Arribas, fue tal el éxito que en abril de 1912 se decide mejorar el Lugo Salón, aunque las obras no comienzan hasta el año siguiente, llegando a contar con hasta 800 localidades. Ánxel Fole, en su  Cartafolio de Lugo (1981), afirmaba que se había hecho una ampliación de cemento.

El precio de las entradas, explica el historiador lucenses, era muy económico, ya que preferencia costaba 0.40 pesetas; butaca, 0,25 pesetas; y general, 0,15. Los lucenses pudieron ver innumerables películas durante los siete años que funcionó el Lugo Salón, entre ellas la primera versión de Quo Vadis? (1913), de Enrico Guazzoni, o los filmes de episodios, algo muy habituales en aquella época, como la afamada La llave maestra. Incluso, recuerda Arribas, en el Lugo Salón se produjo la primera sesión continua, desde las cinco de la tarde hasta la medianoche, «coa exhibición de máis de tres mil metros de película de asuntos cómicos, dramáticos, de costumes e de viaxes».