La joven ingeniera de Lugo que ayuda a mejorar el transporte de Chipre

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

Laura Blanco, en Chipre
Laura Blanco, en Chipre

Laura Blanco fue contratada por Alsa para desarrollar los servicios públicos de este país

14 jun 2021 . Actualizado a las 19:49 h.

Laura Blanco Álvarez (Lugo, 1995) pertenece a la quinta promoción del grado de Enxeñaría Civil del campus de Lugo. Acabó sus estudios hace dos años, hizo el año pasado el Máster de Logística en la Universidad de Oviedo y acaba de irse hace unos meses a trabajar a Chipre por tres años a través de un programa internacional de ALSA para la optimización de los transportes.

-¿Por qué se animó a estudiar el grado de Enxeñaría Civil del Campus de Lugo?

-Cuando terminé la selectividad no tenía nada claro hacia donde orientar mis estudios, pero finalmente hablar con una profesora me animó a decantarme por esta carrera y ha sido un completo acierto en todos los sentidos.

-¿Cómo valora su paso y su formación en la Escola Politécnica Superior?

-Muy positivo. La mayoría de los profesores con los que coincidí en mi etapa universitaria han sido atentos y siempre dispuestos a ayudar en lo que hiciese falta.

-Cómo vio el mercado laboral una vez que acabó los estudios o cuando estudiaba? Lo digo porque fueron años de pocas inversiones públicas.

-La verdad es que al principio todo complicado, pero también tenía claro que quería estudiar un máster de transporte, ya que es, desde mi punto de vista, un sector fundamental en la vida de las personas, tanto el transporte de viajeros como el de mercancías.

-¿Cómo surge el proyecto en el que participa en Chipre?

-Todo surge después de presentar el Proyecto Fin de Máster. Ese mismo día envié el currículo y, tras pasar una serie de entrevistas, me brindaron la posibilidad de participar en este proyecto. Creo que es una ocasión única en la que poder crecer profesional y personalmente.

-¿En qué consiste el trabajo que desarrolla en Chipre?

-Se trata de un proceso de expansión, donde apuestan por gente muy joven. El proyecto consiste en mejorar el transporte público del país, donde ya se está notando la mejora. De hecho, el último estudio de la Universidad de Chipre indica un incremento de la satisfacción de los clientes. Está claro que queda mucho por hacer, pero estamos en el camino. Tratamos de conseguir una red de transporte eficaz para toda la isla, algo fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas. Lo que también es un reto; hay muchas personas que no tienen coche y para ellas es primordial que el transporte público funcione lo mejor posible y satisfacer sus propias necesidades, ya sean de trabajo o de ocio.

-¿Los resultados del programa tendrán aplicación luego en España o en otros países?

-Principalmente son proyectos enfocados a la internacionalización. Por ejemplo, parte del equipo que hoy en día trabaja en Chipre viene de Malta, por lo que hay posibilidades de quedarse aquí en Chipre o por el contrario mudarse a otro país para seguir creciendo y mejorando así la calidad de vida de las personas a través del transporte público.