Una polémica carpa provoca pérdidas de hasta el 90 % en varios comercios de la Praza da Soidade

André Siso Zapata
ANDRÉ S. ZAPATA LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

Dos mujeres entrando en uno de los locales afectados por la carpa, la cual tiene a menos de un metro de su fachada
Dos mujeres entrando en uno de los locales afectados por la carpa, la cual tiene a menos de un metro de su fachada ALBERTO LÓPEZ

Varios comerciantes ya han denunciado esta situación ante la policía y el Ayuntamiento

09 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado 11 de febrero comenzó, por iniciativa del Concello de Lugo, la colocación de una gran carpa de color blanco en la Praza da Soidade, en pleno casco histórico de la ciudad amurallada. En ese momento, empezó el calvario de los comercios que se sitúan allí, ya que la decisión de ubicar esta construcción allí no ha dejado de provocarles pérdidas monetarias debido, principalmente, a que la carpa tapa gran parte de las fachadas y los escaparates del lugar.

Inicialmente, la carpa fue instalada por el Concello con la idea de prolongarla durante 75 días. Hace casi dos semanas que se sobrepasó esta fecha, y el Gobierno local ya ha decidido mantenerla, al menos, hasta el mes de junio. El motivo de la colocación de esta construcción es ubicar a los placeros que se quedaron sin su lugar de trabajo por las obras de la planta baja del mercado de abastos. Se trata de comerciantes, mayoritariamente, de fuera de la ciudad de Lugo, que acuden los martes y los viernes por la mañana para vender su producto.

La principal queja de los comerciales radica en la posición de la carpa. Está separada del edificio adyacente por menos de un metro, e incluso varios contrapesos cortan el pequeño paso entre el escaparate y la carpa. La Policía Local acreditó este hecho, ya que en un informe realizado por dos agentes se certifica que la localización de la carpa «impide la vista de los escaparates allí ubicados e incluso el paso peatonal debido a los contrapesos de la misma». El informe data del 26 de marzo, pero nada ha cambiado desde entonces.