Prisión sin fianza para los detenidos en la operación contra el tráfico de drogas en A Milagrosa

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

El bar donde la policía llevó a cabo la redada
El bar donde la policía llevó a cabo la redada ALBERTO LÓPEZ

Se detuvo dos hombres, uno de ellos muy violento, que empujó a los agentes contra una cristalera que les produjo cortes severos en brazos y piernas

07 may 2021 . Actualizado a las 21:13 h.

Una operación de la Policía Nacional contra el tráfico de drogas en la ciudad de Lugo dejó a dos agentes heridos, uno de ellos con pronóstico grave. La redada tuvo lugar alrededor de las seis de la tarde de este jueves en un bar de la calle Luis Seoane, en el barrio de A Milagrosa.

Cuatro agentes llegaron al lugar para llevar a cabo la redada, dos policías de patrulla y dos de Antidroga. Cuando entraron en el local, pudieron ver a dos personas en su interior, ambas presuntamente relacionadas con el tráfico de estupefacientes en la zona. Cuando los agentes se dispusieron a detenerlos, uno de ellos, «muy corpulento» y que «no había manera de reducirlo», según fuentes cercanas a la operación, reaccionó de forma muy violenta contra los agentes. Tras un forcejeo, el hombre consiguió empujar a dos de los agentes contra una cristalera, que se hizo añicos tras el impacto. Los cristales les produjeron severos cortes a los policías, sobre todo a uno de ellos, que debió ser trasladado al HULA de urgencia por heridas de hasta 12 centímetros. No se teme por su salud, pero requirió de intervención médica para suturar la herida, que necesitó ocho puntos. El propio herido confirma que está «bien», y salió del hospital a las pocas horas.

Los hombres fueron detenidos tras el incidente, cuando tres patrullas llegaron para apoyar a sus compañeros. Al más agresivo de ellos se le incautó una bolsa con 150 gramos de cocaína. Los dos pasaron además a disposición judicial y el Juzgado de Instrucción número 1 ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para ambos. Uno está siendo investigado por un delito contra la salud pública; el otro, por un delito de salud pública, otro de lesiones y otro de atentado.

Por lo que parece, los responsables de este local estaban siendo investigados por los agentes desde hacía tiempo, como sospechosos de distribuir droga por el barrio de A Milagrosa. Tras el suceso, los agentes identificaron y registraron a todos los presentes en el local en busca de más drogas, sin éxito. El establecimiento abrió con total normalidad este viernes, día después de la redada.

Fuentes policiales afirman que este tipo de sucesos pueden deberse a la «falta de personal» y reclaman una Unidad de Prevención y Reacción para Lugo. Dicen que «podría haber acabado peor» y que «no tienen medios para protegerse».

«No hemos hecho nada malo»

Desde el propio bar donde sucedieron los hechos, situado en la calle Luis Seoane, la dueña explica que ella «no estaba en el local» en el momento de la redada, pero que «lo que no queremos es que se dañe la integridad del bar, porque nosotros no hemos hecho nada malo».

Según su relato, que sostuvo una de las camareras, que sí estaba presente en el altercado, ninguno de los detenidos era empleado del establecimiento. Según ella, solamente uno tenía relación con el negocio, ya que «es repartidor, y el otro no es más que un cliente cualquiera». Las dos mujeres explican que «nunca habían dado problemas» y que «nunca los habíamos visto ponerse agresivos, y aquí dentro del local jamás hemos tenido problemas de este tipo, ni de drogas ni nada».

Un lucense consigue eludir la entrada en prisión tras ser condenado por tráfico de drogas

André S. Zapata

El Tribunal de la Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Lugo confirmó este jueves que el hombre acusado de tráfico de sustancias estupefacientes será condenado a tres años de prisión y a una multa de 80.000 euros al haber llegado a un acuerdo con la Fiscalía y reconocer su culpabilidad. 

Según el escrito de la fiscal, el hombre, sin antecedentes penales computables, se dedicaba a finales del año 2018 al tráfico de diferentes tipos de drogas en la ciudad de Lugo. Los agentes de la Policía Nacional encargados del caso le hicieron un seguimiento durante los meses de octubre y noviembre de ese año, en los que pudieron observar como el hombre vendía diferentes cantidades de cocaína y hachís, de hasta 2.880 gramos de peso. Tras su detención el 16 de noviembre de aquel año, en su domicilio se encontraron cantidades importantes de hachís y cocaína, además de dinero en metálico. El precio de venta total de toda la droga requisada alcanzaría los 54.000 euros en el mercado de sustancias estupefacientes, según la policía. El acusado era consumidor habitual de hachís, lo que podría contribuir a rebajar una posible condena en caso de ser declarado culpable.

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