Hoteles de Lugo inician la temporada de turismo con desigual ocupación

Xosé María Palacios Muruais
xosé maría palacios LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

La jornada de ayer tuvo poca animación en Lugo
La jornada de ayer tuvo poca animación en Lugo Óscar Cela

La patronal de hostelería confía en la tranquilidad para atraer turistas

05 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Desigual ocupación en el inicio de la temporada turística. Si la Semana Santa puede ser el primer momento del año de una cierta actividad y un indicio de los siguientes meses, este 2021 comienza en Lugo ciudad y en otras localidades con división de opiniones. Las impresiones recogidas muestran que el puente ha sido muy diferente para negocios del mismo municipio, aunque hay también unas pinceladas de optimismo: Jacobo García-Bobadilla, vicepresidente de la asociación provincial de hosteleros (Apehl), cree que tanto Lugo como la Ribeira Sacra y A Mariña tienen suficientes y variados elementos para un turista que busque tranquilidad y rechace aglomeraciones en la pandemia.

En el Hotel Pazo de Orbán (Lugo) la ocupación se situó en estos pasados días festivos en torno al 60 o el 70 %. El cierre perimetral de Galicia supuso que los clientes fuesen todos de la comunidad, con un matiz: buena parte de los que se alojaron eran personas con parientes en Lugo y vinieron a la ciudad por esos lazos familiares.

Menor fue la presencia de clientes en el Méndez Núñez, en donde la ocupación se situó en torno al 20 %. En este caso, entre los visitantes también se notaron los que aprovecharon estos días de ocio para conocer Lugo. En los Apartamentos Ciudad de Lugo la ocupación llegó a superar el 70 %, con clientes que ya conocían la ciudad y el establecimiento y otros que realizaban su primera visita. En otros casos, como el del Parador de Vilalba, la ocupación llegó algún día de la semana pasada a cerca del 40 %.

Que la ocupación indique porcentajes estimables tiene detalles que en algunos establecimientos no se pasan por alto: así, Manuel Fernández (Pazo de Orbán) recordó que otros años se había rondado el 100 % y que los precios estaban rebajados. Por otro lado, hay negocios que todavía continúan cerrados a estas alturas del año.

Jacobo García-Bobadilla reconoció que el año era flojo hasta ahora. De todos modos, destacó que la ciudad podía ofrecer un conjunto de alicientes -citó la Catedral, la Muralla y los museos- para realizar circuitos de visitas con distancias cortas entre unas y otras y sin aglomeraciones. Aunque las circunstancias sanitarias mandan, percibe interés en los potenciales clientes: «La gente tiene ganas de salir, la sociedad se está portando bastante bien», dijo.

Para García-Bobadilla, hay un factor que puede reforzar la confianza social y contribuir a la vez a estimular el turismo: hace falta, en su opinión, una vacunación masiva, que se ponga en marcha lo antes posible, para que la amenaza del covid-19 no sea un freno al sector. No obstante, cree que el 2021, como el año pasado, no se quedará sin una cierto movimiento de turismo nacional.

El temor a los desplazamientos también parece notarse en algunos establecimientos. En la Casa da Galbana, un hotel que se abrió en Friol hace meses y que organiza actividades culturales como aliciente, la ocupación ha sido estos días pasados algo menor de lo esperado. De todos modos, Marta Arias, una de las responsables del negocio, opina que la pandemia marca los hábitos sociales, sin descartar que los próximos meses sean más favorables.