Lugo da tímidos pasos para que las calles y plazas sean «más amables»

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

El cambio estético en la Rúa Soto Freire con la colocación de setos y algún árbol
El cambio estético en la Rúa Soto Freire con la colocación de setos y algún árbol Óscar Cela

La pandemia ha acelerado la apuesta de la ciudad por crear espacios más sociales

22 mar 2021 . Actualizado a las 20:07 h.

La pandemia ha acelerado en las ciudades un proceso que parece imparable. Ya sea porque durante la desescalada de mayo del 2020 hubo que tomar decisiones en favor del peatón, o de que se ha ido imponiendo lo que ahora se conoce como urbanismo táctico, los gobierno locales de las ciudades de España han tomado nota y quieren «humanizar» sus plazas y calles.

Durante el arranque de este siglo se impuso en el país, y Lugo tiene varios ejemplos, un urbanismo que los arquitectos ahora definen como «demasiado duro», en el que se primó el cemento y la piedra y se descartaron los jardines y los árboles, a la postre, elementos más caros en su conservación diaria. Precisamente la desescalada permitió a los ciudadanos percibir que sus ciudades se habían convertido en hostiles, que no eran atractivas ni para pasear ni para detenerse junto a un parque a la sombra.

El Concello de Lugo está intentando revertir la situación con una serie de actuaciones que se proyectan con la idea de espacios de socialización, más humanos y llenos de vida, y donde los vecinos de diferentes generaciones se puedan interrelacionar.

El arquitecto lucense Iago Lestegás puso hace unos meses el acento en el modelo que debería seguir una urbe que quiera hacer más acogedora la vida de sus ciudadanos. Parece que desde el gobierno local han asumido que es necesario el cambio y tanto en los grandes proyectos como en las pequeñas intervenciones el factor verde y peatonal parece que gana terreno al asfalta y la piedra. Aun así, para algunos arquitectos los pasos que se están dando son tímidos.

En los últimos meses, el Área de Mobilidade, que dirige Rubén Arroxo, presentó la peatonalización de A Mosqueira, el ejemplo o banco de pruebas para una intervención mayor en el futuro en la Ronda. Hace unas semanas también presentó la semipeatonalización entre Rúa Santiago y Rúa Vilalba, con intervención en las isletas frente a la Porta de San Pedro. Hasta donde ha permitido Patrimonio, por aquello del impacto visual, la Ronda gana espacio verde al asfalto, además de una iluminación más cálida y menos sombría.

Por otra parte, desde Medio Ambiente, que dirige Álvaro Santos, y la Alcaldía, con fondos europeos, están dotando a la ciudad de nuevos parques de ocio (Novo Freire, Augas Férreas), zonas ajardinadas (Soto Freire ha mejorado algo) y un modelo de interacción social a base de parklets, que unen zona de descanso y verde, como va a ocurrir en la Rúa do Esquecemento, otro de los bancos de pruebas que se extenderá al resto de la ciudad-

El escaso cambio estético de la Rúa Soto Freire

La Rúa Soto Freire, en el lateral de O Vello Cárcere y la estación de buses, fue de las pocas calles que se peatonalizaron en los últimos años en la ciudad. Cuando se inauguró lucía unos pequeños árboles que se suponía que daría algo de vida a una calle de adoquín. Pero los árboles desaparecieron y la imagen que ha lucido durante los dos últimos años no invitaba precisamente a estar mucho tiempo en esta calle.

Desde hace dos semanas, Soto Freire luce una apariencia más amable tras una intervención del área de Medio Ambiente. Operarios de la brigada municipal de Parques e Xardíns colocaron ocho jardineras con nueva ornamentación vegetal adaptada al entorno, y que garantizasen su viabilidad, ya que los árboles y especies que se plantaron en el origen de la calles secaron debido a las condiciones del terreno. «Deste xeito -explicó el concejal, Álvaro Santos- aproveitouse o espazo dos alcorques existentes, logo de acondicionalos mesmo con pedras decorativas, para asentar neles testos con arbustos, que se irán renovando coas flores propias de cada tempada».