Roberto Brezmes, Fiscal Jefe: «Desde otras fiscalías me decían que no habían visto nada como lo de Lugo»

Afirma que la Carioca cuenta ya con 180.000 folios y 270 tomos de información, y que está en la recta final del proceso


Lugo / La Voz

Roberto Brezmes Caramanzana (Rioseco, León, 1971) llegó a Lugo en el año 2004. Tras unos años en la sección de Violencia de Género, accedió al puesto de Fiscal Jefe de la Fiscalía de Lugo en el 2015. Ahora, algo más de cinco años después, ha sido nombrado oficialmente y, aunque la situación judicial de la ciudad está «mucho más relajada», según él mismo, no son pocas las tareas pendientes que tiene la Fiscalía en esta nueva legislatura. Casi como las que ya ha tenido que atajar en su primera legislatura.

«A ojos del público, la Operación Carioca fue una operación relacionada con la prostitución, pero para los juzgados fue y todavía es un trabajo inmenso: 270 tomos de actuaciones judiciales, unos 130.000 folios de información. A todo esto, la Fiscalía debía dar una respuesta. Y sabíamos que tenía que ser una respuesta rigurosa». De esta forma ve el Fiscal Jefe de Lugo una de las mayores macrocausas judiciales que inundó los juzgados de la ciudad desde que se destapó la llamada Operación Carioca, allá por el año 2008. Ahora mismo, la operación «encara su recta final», según Brezmes, pero la realidad es que este final puede alargarse bastante todavía.

La Carioca en el año 2021

A día de hoy, la causa está totalmente controlada por la Fiscalía de Lugo. Sin embargo, todavía no se han presentado todos los escritos de acusación, «aunque la práctica totalidad de las causas están ya calificadas, enjuiciadas y sentenciadas», según el fiscal. Cabe recordar que, en su día, la Carioca se dividió en 47 piezas. «La mayoría de ellas eran pequeñas, con testimonios o acusaciones concretas. Pero 18 de las 47 incluyen toda la causa. Es decir, 180.000 folios repetidos 18 veces. Creo que esto ayuda a entender a qué nos enfrentamos en Fiscalía», explica Brezmes. Todavía quedan las «dos o tres más voluminosas», de esas 18, las cuales están pendientes de enjuiciamiento. Para el fiscal, las previsiones son de atajarlas «a corto plazo».

Las macrocausas fueron una de las señas de identidad de los juzgados de Lugo durante muchos años. Una de las juezas más polémicas de ese período, Pilar de Lara, se hizo conocida en el sector por abrir habitualmente causas con decenas de implicados, acusados, víctimas, testigos y delitos. Tantos, que algunos incluso comentan que se debería reservar el Pazo dos Deportes para celebrar semejante juicio. Esta tendencia provocó que se la expedientara con siete meses de suspensión y sueldo, y terminó trasladándose hace apenas un mes a un juzgado de Ponferrada tras haber tenido que volver a concurrir a la convocatoria de plaza, con los jueves novatos.

 

Contra las macrocausas

«Yo me pongo en el juicio oral. Un a vez allí, no quiero sentarme en el estrado y saber que tengo que celebrar un juicio contra 250 personas y por 30 hechos delictivos diferentes. Yo no puedo celebrar un juicio así». La postura de Brezmes está clara, más todavía cuando explica que la Ley de Enjuiciamiento criminal deja claro que «cada delito da lugar a un proceso distinto», y que «solo en algunas excepciones se pueden crear causas conjuntas». La opinión del fiscal y de sus compañeros, según dice, es la de «centrar el asunto y concretar los hechos», y «si hacen falta varios juicios», pues «se hacen y se organizan de forma racional».

De hecho, la especial situación de Lugo en estos años no dejaba indiferentes a otras fiscalías. «Cuando hablaba con compañeros de otras ciudades, ellos alucinaban. Me decían que nunca habían visto algo como lo de Lugo en materia de macrocausas. Me contaban que jamás habían tenido entre manos tantos folios de una sola causa. Y es que no tenía sentido en un lugar como Lugo», dice Brezmes.

«Tenemos causas con 150.000 folios, es un trabajo enorme»

Roberto Brezmes nunca ha sido un Fiscal al que le guste tener una fuerte presencia en los medios. «No creo que un fiscal deba estar exponiéndose continuamente. Hay que dar la cara cuando haya que darla, sí, pero la mayor parte del tiempo tenemos que estar trabajando al margen de los medios. Una cosa es la comunicación, que es muy importante, y otra el ruido mediático», dice.

La presión externa puede ser un factor a tener en cuenta en las investigaciones. Al Fiscal no le preocupa, salvo cuando esto afecta a la forma de trabajar de sus compañeros: «Estamos acostumbrados a trabajar con asuntos así, así que ya sabemos qué nos podemos encontrar. La tensión suele afectar solo cuando viene de fuera.»

Con respecto a la cantidad de trabajo, se muestra tranquilo, ya que «por lo menos han dejado de crecer estas macrocausas». Desde hace unos años, la mayor parte de estos asuntos están en la recta final de sus procesos. «Piensa que, por ejemplo, la Pokémon tiene 150.000 folios en la Fiscalía. Son causas que ocupan un tiempo enorme», finaliza Brezmes.

«La justicia se encamina hacia una renovación y una digitalización profundas»

Para Brezmes, uno de los mayores retos de la justicia lucense, y de la española por extensión, es la adaptación a los tiempos en los que vive. «La justicia tiene que llevar a cabo un cambio profundo. Primero, la digitalización del expediente electrónico. Es la entrada de la justicia en el S. XXI», explica. El segundo, más a nivel teórico, tiene que ver con la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal. Según comenta el Fiscal, esta reforma «contribuirá a que sean los fiscales quienes lleven la instrucción de los casos, y no los jueces. Es un gran paso hacia adelante». Para él, ambas son clave, ya que «afectan a todo el resto de procesos judiciales».

La unificación de criterios puede ser también uno de los objetivos de esta legislatura. En la anterior, la justicia lucense se vio envuelta en una gran polémica debido a los criterios interpretativos de María Jesús García —la «Jueza del tarot»—, por lo que trabajar de la mano sería lo ideal.

«Trabajamos para proteger a las víctimas de violencia de género»

En la legislatura que acaba de estrenar algunos aspectos parece que serán más populares que otros. Sin embargo, lo que seguro que le tendrá ocupado será la violencia de género, su especialidad, ya que fue el encargado de este departamento. «Aquí en Lugo tenemos a una persona dedicada a este asunto, muy cualificada, especializada en el tema. La sección funciona muy bien, ya desde antes de que llegase yo allí». Le da una importancia extrema a este tema, asegurando que trabajan «constantemente» para «mejorar la protección que se le da a la víctima», afirmando que «es clave estar cerca de la perjudicada».

Uno de los temas de moda son las estafas telemáticas. Con el robo de 180.000 euros a Arenal el pasado diciembre, Lugo está más alerta que nunca. Según el Fiscal, la justicia se debe adaptar a la tecnología «sobre todo en la investigación», y deben tener especial cuidado «con los delitos informáticos en donde estén implicados menores, sobre todo los de índole sexual». Lamenta también que estos casos se puedan ralentizar si hay terceros países implicados.

«Cada vez la sociedad es más sensible a los casos de maltrato animal»

Después de que una mujer fuese imputada por tirar a once cachorros a la basura, la sociedad lucense se dio cuenta una vez más de que la conciencia ciudadana ha cambiado mucho en las últimas décadas. También ha cambiado el Código Penal, que ahora castiga mucho más severamente este tipo de delitos. «Es cierto que cada vez este tema está más sobre la mesa. Por una sencilla razón: que cada vez la sociedad es más sensible a estos asuntos. Hace unos años no nos planteábamos el maltrato animal en los términos en los que lo hacemos ahora. La justicia funciona a modo de advertencia, diciéndole a la gente que ahora la ley es mucho más dura que antes y el castigo será fuerte», explica Brezmes. Dice «no saber» hacia donde se dirige la ley en esta materia, pero está seguro de que será «hacia una mayor protección de los animales».

Así vive ahora Lázaro, el perro lucense que colaboró con el laboratorio de criminalística de la Guardia Civil

André S. Zapata
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Lázaro fue el primer perro al que se le extrajo su ADN para ayudar a resolver un caso de maltrato animal en España. Lázaro fue el primer perro al que se le extrajo su ADN para ayudar a resolver un caso de maltrato animal en España.

Víctor, un madrileño amante de los canes, lo adoptó tras conocer su caso

Este lunes, salió a la luz la imputación de una mujer de Lugo por un delito de maltrato animal, tras haber arrojado a once cachorros a la basura el pasado mayo. Diez de los animales fallecieron, ya fuese mientras estuvieron dentro del contenedor o a las pocas horas de ser rescatados por un miembro de una protectora. Solo uno de los once sobrevivió. Y le llamaron Lázaro.

El cachorro fue el protagonista de una de las operaciones policiales más especiales de este pasado 2020. La Guardia Civil utilizó su ADN para compararlo con la perra de una mujer, la principal sospechosa de haber perpetrado el delito. Tras los análisis, se comprobó que Lázaro era hijo biológico de la perra. Fue la primera vez que se utilizó el material genético de un can para resolver un caso de esta forma.

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