El escaparate lucense que en tiempos de covid oferta besos y abrazos

Las ventanas de Confecciones García regalan sonrisas a los lucenses esta Navidad

En la rúa de San Pedro, en el corazón de la Muralla, se encuentra Confecciones García, una de esas tiendas de toda la vida que ha sido capaz como pocas de surcar las décadas sin perder clientela. En su interior nunca hay descanso. Lo mismo despachan un pijama que unos calcetines, aunque estos días el género, al menos el que publicitan en el escaparate, ha cambiado un poco. Dos letreros anuncian en las vidrieras la venta de besos y abrazos. Los primeros, al detalle, y los segundos, al por mayor. Y de todo tipo. Justo el regalo que muchos pedirían esta Navidad pandémica, y un pequeño pellizco al corazón de cuantos deciden pararse a contemplar lo que esconde el escaparate.

«Hago siempre escaparates para expresarme y contar cosas. Unas veces de forma más clara y otras con mensajes más subliminales. Esta vez quería hacer algo especial, que llegase más a la gente, y pensé que hoy lo que todo el mundo querría como regalo de Navidad es un beso o un abrazo», cuenta Isabel Somoza, propietaria de la tienda y artista.

La Cariñosa y Esperancita  venden  besos y abrazos esta Navidad
La Cariñosa y Esperancita "venden" besos y abrazos esta Navidad

Lo que creó en los expositores de Confecciones García fueron los escaparates de dos tiendas imaginarias, La Cariñosa y Esperancita. Una, especializada en besos, y la otra en abrazos. «Y le puse precio a lo que se vende, claro. Porque una palmadita en la espalda siempre va a costar menos que un abrazo de oso. Y no es lo mismo un beso de esquimal que un pico», argumenta. Así, no es de extrañar que un pico se cotice a 1, «el beso de tornillo valga 69, y el de amor, pues no tenga precio, claro. Y luego, pues a estas alturas todos lo que necesitamos es un poco más de esperanza», relata Isabel.

Pero los escaparates de La Cariñosa y Esperancita, más allá incluso de su curiosa oferta, llaman la atención por su estética, cuidada, retro y sensible. «Tengo mucho material antiguo de las tiendas e intento aprovecharlo. A mí un objeto antiguo puede transmitirme tanto como un texto o una fotografía», desvela la artista, que juega con letreros, cajas o tipografías que sugieren emociones y recuerdos.

Cuenta Isabel que entre los clientes y los lucenses que pasan por delante de la tienda hay de todo. «Hay gente que ni se da cuenta, otros que sonríen y otros, como unas señoras que escuché, que le preguntaba la una a la otra a qué venía eso ahora. En el fondo, es como una obra de arte, no conecta con todo el mundo», razona.

La Cariñosa y Esperancita  venden  besos y abrazos esta Navidad
La Cariñosa y Esperancita "venden" besos y abrazos esta Navidad

Hasta ahora, los clientes siguen entrando a buscar productos de mercería, pero Isabel tiene claro que «¡si se pudieran comprar besos o abrazos, habría cola! Sería el regalo más pedido para Reyes, un buen abrazo con los amigos o con la familia que tienes lejos».

Por ahora, abrazos imaginarios

Pero, mientras el coronavirus campe a sus anchas, los besos y los abrazos que ofrecen La Cariñosa y Esperancita tendrán que reducirse a lo imaginario. Lo que sí ya ha conseguido Isabel es arrancar más de una sonrisa. «La idea es que la gente que solo ve un escaparate, que lo vea bonito; y la que quiera ver algo más, que encuentre ese punto entrañable». Porque entre pijamas y camisetas, la artista es capaz de crear arte efímero. En esta ocasión ha optado por tocar la fibra sensible, pero en sus escaparates también es habitual ver trazos reivindicativos. Según la campaña y el momento. Ahora, lo que toca, es pedir a los Reyes el cariño suspendido en el aire desde hace nueve meses.

Una máquina que expende obras de arte en lugar de tabaco

lucía rey
Los artistas participantes consideran que la máquina pone «el arte al alcance de la gente».
Los artistas participantes consideran que la máquina pone «el arte al alcance de la gente».

Más de 25 artistas venden piezas originales de tamaño reducido por 10 euros junto a los puestos de carne, verdura y fruta

Comprar un grabado original de Isabel Somoza, un dibujo sobre tela de Juan José Lomarti, un collage de Luz Darriba o una fotografía de Peter Schneider metiendo diez euros en una máquina expendedora de tabaco es posible estos días en Lugo. El singular proyecto está instalado en el Mercado Quiroga Ballesteros con motivo del Mercado da Arte que organizan los placeros agrupados en la Asociación Monumental Mercado Municipal. «El único requisito es que las piezas sean del tamaño de una cajetilla de tabaco», explica Darriba, que coordina la iniciativa, y que hizo algo similar hace más de una década, cuando tuvo galería propia. Participan en el proyecto más de 25 artistas como Dulce Anca, Maribel Aguilar, Ana Costas, Juan Pablo Mastroianni, Renata Otero, Viky Rivadulla o Baldo Ramos. «Plantea el juego de que de una máquina de la que sacamos algo que no es bueno, como el tabaco, sacamos algo que es bueno para la vida y para el espíritu. Es poner el arte al alcance de la gente», indica la artista uruguaya.

Seguir leyendo

Votación
2 votos
Comentarios

El escaparate lucense que en tiempos de covid oferta besos y abrazos