Un falso secuestro, la última andanza de María Ernestina

La joven, de 22 años, es bien conocida por los agentes en Lugo; hace dos años recibió un tiro en un pub


lugo

María Ernestina Sampaio Meilán es la joven que el pasado lunes se inventó, junto a unos compinches, un secuestro, bajo amenaza de asesinato, para que su padre le ingresara en su número de cuenta 7.000 euros. La Guardia Civil la localizó al día siguiente en Lugo tras sacar dinero de un cajero.

Esta última jugarreta fue la gota que colmó el vaso para su progenitor. «Como hija no la voy a aceptar nunca más. Le ofrecimos de todo, pero ella quiere seguir su vida. Pues si quiere seguir así, ¡qué siga! Es mayor de edad y es muy conflictiva», afirma su padre, hastiado por todas sus historias.

La joven, que el 31 de diciembre cumplirá 23 años, nació en el municipio lucense de Friol y tiene residencia en Monterroso. Es hija de un ciudadano portugués que vive en una parroquia de Palas de Rei junto a su actual pareja. Su ex mujer, y madre de Ernestina, falleció cuando la muchacha tenía 12 años, a causa de una sobredosis. «El día que su madre murió, ella se marchó para las fiestas de Rábade», recuerda su padre.

María Ernestina Sampaio, que vive de una pensión de orfandad de poco más de 200 euros, es muy conocida en ambientes policiales, por varios altercados y reacciones violentas. Se rodea de compañías peculiares y se mueve especialmente por la capital lucense y Sarria. En una fiesta de verano llegó a agredir a una teniente de la Guardia Civil, y en alguna ocasión la Policía Nacional tuvo que intervenir. Una de las últimas ocasiones fue en un piso de Lugo, donde residía junto a un matrimonio: llegó a casa ebria y la emprendió con los compañeros de piso.

Otro de los sucesos fue en la madrugada del 3 de febrero de 2018, en un local de copas de Lugo. Sobre las cinco de la madrugada, un hombre le disparó con un revólver en el estómago después de una discusión. A consecuencia del impacto, Ernestina cayó tendida en el suelo, y el agresor aprovechó el revuelo que se montó alrededor de la víctima para darse a la fuga. Fue trasladada al Hospital de Lugo; tras varios días ingresada fue dada de alta.

Ernestina Sampaio trabajó en varios bares de la capital lucense y de otros municipios, pero los propietarios la acabaron despidiendo porque podría estar sustrayendo dinero de la caja registradora. Tras ese falso secuestro, está investigada por un delito de extorsión y simulación de falso delito.

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