Tor, el perro de un desaparecido en Becerreá lleva al GES junto a su dueño

El octogenario se había ido de casa a las diez de la mañana con el animal y la familia alertó de su ausencia a última hora de la tarde


Lugo / La Voz

Álvaro, un vecino de Cantiz, en Becerreá, y de 85 años había salido de su casa el viernes a las diez de la mañana junto a su perro Tor. Dado que no regresó a mediodía a comer, sus familiares iniciaron su búsqueda por los alrededores. No quisieron alertar a los servicios de emergencia porque creían que entre ellos lo encontrarían. Pero dado que caía la noche y su familiar no llegaba a casa pusieron, sobre las 21.30 horas, los hechos en conocimiento del instituto armado.

Los agentes de la Guardia Civil y los profesionales del GES de Becerreá que estaban de servicio iniciaron la búsqueda aún siendo de noche. Son conscientes de que las labores a esta hora se complican, pero ellos consideran que a pesar de ello hay que buscar. Tras las declaraciones de los familiares del octogenario, iniciaron la búsqueda, adentrándose por zonas agrestes y de muy difícil acceso. Fue una de las profesionales del GES, que realizaba la búsqueda junto a otro compañero, la que dio con el varón. En un camino, por el que casi no pasa una moto, la profesional del grupo de emergencias enfocó con una linterna y vio los ojos de un animal. Gritó «¡Tor!», y este fue a la carrera, marcándole el camino para llegara junto su dueño. El octogenario se encontraba vivo. Estaba de pie, apoyado a un árbol y desorientado. Fue trasladado al centro médico para un chequeo.

Se da la casualidad de que hace unos meses otro perro llamado Tor, este perteneciente al Servicio Cinológico de la Guardia Civil de Gijón, localizó con vida a otra mujer desaparecida en Baralla

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