Lugo prueba un sistema de iluminación inteligente en áreas periurbanas

El proyecto, encuadrado en el Smart, incluye la instalación de 47 cuadros eléctricos que monitorizan el consumo y que permiten controlar la intensidad lumínica


lugo / la voz

El Smart City es la estrategia con la que el Concello trabaja para convertir Lugo en una ciudad inteligente. Una de las patas de ese gran proyecto pasa por reducir y convertir en más eficiente el consumo energético del alumbrado público y dentro de las propuestas con las que se camina hacia esa minoración es la instalación de 47 cuadros eléctricos que podrían denominarse inteligentes en la zona periurbana de la ciudad, es decir, en entornos donde la urbe y el rural se dan la mano. Esos dispositivos monitorizarán y controlarán el consumo y permitirán su telegestión con el reto de reducir consumos y ser más eficientes.

El primer paso para la materialización del proyecto ha sido la puesta en marcha de un plan piloto con la colocación de cinco de esos 47 cuadros eléctricos. Se han instalado en la avenida Benigno Rivera en la entrada a la A6; en la rotonda de acceso a la Avenida de Madrid; en la Estrada Vella de Santiago; en A Campiña, junto al desdoblamiento de la gasolinera; y en la calle Monte Torrón, en el polígono industrial e A Louzaneta. Desde el miércoles de la semana pasada el cuadro ubicado en este último punto ya está funcionando y en los próximos días lo harán los restantes.

Cada uno de esos cuadros eléctricos, cuya apariencia es similar a un armario de unos dos metros, abarca una fase, una serie de farolas, y permitirá recabar un considerable volumen de datos de esa red que serán trasladados a una plataforma de gestión. Para comenzar, los cuadros monitorizarán el consumo energético del alumbrado público midiendo factores como la tensión en cada fase, la intensidad, la frecuencia eléctrica, la potencia o la energía activa y reactiva acumulada.

A todos esos datos tendrá acceso la plataforma digital, y con la información los técnicos municipales y los electromecánicos podrán sacar conclusiones e incluso hacer simulaciones respecto a cómo será la factura eléctrica de ese período. Eso permitirá que, si por ejemplo la factura que emite la empresa coincide con la simulada obtenida, se pueda agilizar el pago.

Otra de las ventajas es que si se detecta un consumo más alto de lo que podría considerarse normal, se podrán detectar enganches ilegales a la red pública, o, si es más bajo, se perciban problemas en el suministro. Es decir, permitirá generar alarmas y detectar anomalías con mucha más premura que en la actualidad y, por lo tanto, corregirlos.

Otra de las utilidades que incluye el sistema, y quizás la más llamativa, es la que afecta a la telegestión de ese cuadro eléctrico, que permite incrementar o reducir la intensidad en función del momento del día para extremar la eficiencia. La idea es que se ilumine más o menos una zona de acuerdo a las necesidades de la hora. Por ejemplo, desde el momento en el que esas farolas están encendidas al cien por cien, se reduce durante una serie de horas (en las que hay menos tránsito) su intensidad para optimizar el consumo. Esta opción ya está también operativa en el cuadro eléctrico instalado en A Louzaneta y en los próximos días se extenderá a los cuatro restantes, ya instalados y solo pendientes de entrar en funcionamiento.

Una vez superado el proyecto piloto, los restantes cuadros eléctricos se ubicarán en lugares como Nadela, la carretera de A Fonsagrada, Santa Comba o As Leiteiras. La empresa que gestiona el proyecto piloto fue la que propuso la ubicación de estos 47 cuadros.

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