LUGO / la voz

El Instituto Escuela, nacido al amparo de las ideas que se fueron generando en la Institución Libre de Enseñanza, fue el ensayo pedagógico más ambicioso que tuvo España en la primera parte del siglo XX, una oportunidad para poner a un país en la vanguardia europea. Pero, como otras muchas cuestiones, la guerra y el franquismo, se llevó por delante un modelo de escuela que hoy, en muchos aspectos y aunque no se ejecuta de manera pura, sigue siendo moderno.

Aquel sistema educativo, que se basaba, simplificando, en la experiencia de los alumnos y no en la mera capacidad memorística de contenidos, está siendo reconocido estos días en Madrid, con una exposición en la Fundación Francisco Giner de los Ríos-Institución Libre de Enseñanza, y en la que entre los comisarios está el catedrático de Historia da Educación en la Facultade de Formación do Profesorado de Lugo Uxío Otero, el mayor especialista sobre la Institución Libre de Enseñanza y en el fenómeno de las Misiones Pedagógicas.

En la exposición de la Fundación Francisco Giner de los Ríos-Instituto Libre de Enseñanza, además del material gráfico y documental que muestra la importancia histórica de aquel modelo educativo, se exhiben varias frases con un vigencia cien años después de haber sido enunciadas: «La escuela debe atender no solo a la inteligencia sino a la educación del hombre por completo», «La educación, no la mera instrucción, ha de ser siempre el fin de la enseñanza», o «La educación es una obra de arte»
En la exposición de la Fundación Francisco Giner de los Ríos-Instituto Libre de Enseñanza, además del material gráfico y documental que muestra la importancia histórica de aquel modelo educativo, se exhiben varias frases con un vigencia cien años después de haber sido enunciadas: «La escuela debe atender no solo a la inteligencia sino a la educación del hombre por completo», «La educación, no la mera instrucción, ha de ser siempre el fin de la enseñanza», o «La educación es una obra de arte»

«Confiaban moito nunha aprendizaxe baseada no coñecemento do mundo, e por iso daban moita importancia ás excursións, ás visitas aos museos, a asistencia aos concertos», relata Otero, quien recuerda como The Times llegó a publicar en 1884 un artículo en el que señalaba que el citado instituto era el centro de Europa que más excursiones realizaba con sus alumnos. O como en el Instituto Escuela profesores y alumnos comían juntos, «porque a través da comida tamén se educaba, con modales, coa conversa, coa alimentación...».

Es inevitable preguntarse qué ha quedado hoy de aquella revolución pedagógica (que llegó a implantarse en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y Málaga). En la exposición se recogen algunos ejemplos innovadores en colegios públicos españoles que tienen aspectos de aquel modelo que primaba el contacto con la naturaleza y con el arte como base de la educación. En países nórdicos, sobre todo en Finlandia, y en Alemania, Escocia o Eslovenia sí se aplican métodos que se parecen en parte a las ideas y propósitos del Instituto Libre de Enseñanza y sus institutos escuela.

En la exposición de la Fundación Francisco Giner de los Ríos-Instituto Libre de Enseñanza, además del material gráfico y documental que muestra la importancia histórica de aquel modelo educativo, se exhiben varias frases con un vigencia cien años después de haber sido enunciadas: «La escuela debe atender no solo a la inteligencia sino a la educación del hombre por completo», «La educación, no la mera instrucción, ha de ser siempre el fin de la enseñanza», o «La educación es una obra de arte»
En la exposición de la Fundación Francisco Giner de los Ríos-Instituto Libre de Enseñanza, además del material gráfico y documental que muestra la importancia histórica de aquel modelo educativo, se exhiben varias frases con un vigencia cien años después de haber sido enunciadas: «La escuela debe atender no solo a la inteligencia sino a la educación del hombre por completo», «La educación, no la mera instrucción, ha de ser siempre el fin de la enseñanza», o «La educación es una obra de arte»

Otero reconoce que aplicar hoy aquella pedagogía, avanzada en su tiempo, al actual sistema educativo español y gallego es complicado, aunque hay algunos proyectos que lo intentan en parte: «O importante non é saber o tema 5 ou o tema 12, un non aprende porque se meta catro libros na cabeza, senón que é a través da experiencia», explica el catedrático lucense. Además, señala que se están preparando generaciones de jóvenes que aprueban todas las materias pero que cuando dan el salto a la práctica profesional se notan las carencias: «Por exemplo, nunha escola de enxeñería naval o importante non é aprender a materia X ou C, senón que o alumnos sexa capaz de construír un barco. Só se aprende coa experiencia».

Pero incluso, ya no en el ámbito universitario, donde Otero fue decano de la facultad lucense, en Secundaria considera que a veces el enfoque es erróneo y no se destacan las habilidades y cualidades de un alumno que falla en alguna materia. «Un rapaz que suspende e suspende nunha asignatura, o importante non é que repita, senón que siga camiñando cara adiante», explica Otero, quien recuerda que España es el país de Europa donde los alumnos de Secundaria reciben más currículo. «Creo os rapaces o que teñen é que saber traballar, ter mecánicas para buscar e manexar a información, recursos, interpretación da realidade, facer visitas culturais e excursións ao medio...». Precisamente en los institutos escuelas de hace cien años se sacaron los libros de textos del aprendizaje, para que fuesen los propios niños los que construían sus conocimientos en base a la experiencia.

Máster pionero desde Lugo

Uxío Otero intenta aplicar en su experiencia como docente universitario el citado modelo educativo y dirige el máster en Dirección de Actividades Educativas na Natureza, unos estudios pioneros que conecta al alumno con la experiencia del conocer el mundo a través de la naturaleza, con actividades al aire libre. «Non hai en España ningún máster deste tipo, o que nos permite abrir camiños innovadores», explica Otero.

Además, el máster cuenta con intercambios con universidades, ya que forma parte de la red del Instituto de Educación en Aventura al Aire Libre y Aprendizaje Experimental (EOE), con sede en la universidad alemana de Marburg. De esta manera, el campus de Lugo, junto con la citada ciudad alemana y las universidades de Linköping (Suecia), Edimburgo (Escocia) y Cumbria (Inglaterra) son los grandes centros de investigación e innovación sobre educación al aire libre.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

«Un alumno non aprende por memorizar catro libros na cabeza, senón a través da experiencia»