El exceso de ver porno te convierte en un «solosexual»

¿Qué le sucede a tu vida íntima conyugal cuando tu pareja prefiere masturbarse (sin contar contigo) porque le inspira más la pornografía?


Tener sexo con uno mismo no es nada pernicioso, seguir descubriéndote sexualmente aunque seas adulto, no tiene por qué ser malo, pero sí puede afectar a tu vida íntima en pareja si prefieres a tus cinco dedos que el cuerpo de tu compañera. Te voy a explicar los motivos.

¿Tu mano dominante= tu mejor amiga?

La facilidad para acceder hoy en día a contemplar escenas explícitas de sexo  -ya sea con portátil enfrente o móvil en mano-  favorece que fluyan las fantasías y que tus ansias para quedarte más relajado después de tocarte con tu mano dominante (habitualmente) en tu pene, se lleven a cabo.

Será un encuentro perfecto donde no tendrás miedo a no dar la talla, o pasar por un preliminar y mucho menos tener que aguantar más de 20 minutos para que tu pareja llegue a un orgasmo porque tú en 5 lo consigues. Volverse a nivel íntimo “solosexual” es una opción con la que cada vez más varones se sienten cómodos, no lo estando tanto, sus parejas.

El problema surge cuando se lleva esta práctica al extremo y prefieres el “onanismo” para no relacionarte con nadie a nivel íntimo.

Además, si estas soltero, manipular constantemente tu pene, te evitará andar desesperado buscando con quién mantener relaciones sexuales, o tener que enamorar a alguien para poder tener sexo, lo patológico aparece cuando empiezas a no necesitar estar con nadie más por culpa de: miedos, inseguridades o falta de habilidades sociales.

¿Se esconde una inmadurez?

Como terapeuta sexual he podido comprobar una constante a la hora de que un varón necesite masturbarse con más frecuencia o acabe siendo adicto al porno, y son las siguientes:

Sentimiento de fracaso y frustración de relaciones anteriores: o porque no le ha ido bien a nivel sentimental con otras parejas o porque a nivel sexual no se ha sentido satisfecho. Se acaba aliando únicamente con el placer consigo mismo.

Timidez o problemas de relacionarse. Le ha dado más prioridad a estar con amigos, o su familia o al trabajo o ocio y le cuesta relacionarse con otras personas para establecer relaciones afectivas, encontrando en la masturbación un desahogo a su soledad.

Tener alguna disfunción sexual, que arrastran de hace mucho tiempo, o tener gustos y preferencias sexuales diferentes al resto y no saben cómo llevarlas al cabo o compartirlas.

Convertirse en un “solosexual” hace que te centres simplemente en sentir tu propio placer y no compartir esa experiencia sexual ni facilitar excitación a nadie más.

Es un camino rápido al autoplacer sin necesitar el romanticismo o un juego previo.

En ocasiones se busca esta salida porque no sabes cómo dar placer a tu pareja y dejas que tus fantasías se desaten frente a una pantalla, imaginándote cómo seria con tu pareja esa escena, o porque el caballero (en este caso) necesita más sexo que su pareja, así se desahoga mejor, o porque se ha sentido rechazado tantas veces que sabe que, consigo mismo eso no le va a pasar.

También se suelen esconder deseos oscuros, que da reparo compartir (como ver a dos hombres haciéndolo, o tener sexo anal, etc), se guarda un fetiche secreto y teme que pueda ser juzgado por su pareja al tener esa idea, o que lo deje, si se lo dice. En todo ese camino solitario, se pierde tener sexo real con una pareja, que la mujer lo tenga con hombre e incluso que esa fémina pudiera entender las preferencias de ese caballero.

Una posible solución

Ya sabes por qué tu pareja no te toca ni un pelo, ¡prefiere sus cinco dedos cuando está a solas! Entraste en cólera, y te has enfadado muchísimo, eso ha ocasionado que dudes de tu atractivo como mujer, y te pregunto; ¿quieres ayudarlo a salir de ahí? ¿él reconoce que tiene una adicción? ¿te gustaría saber cómo inspirarlo y hacer que lo supere?

Te recomiendo:

- Es positivo que habléis de vuestras necesidades sexuales, gustos y preferencias, que al principio de la relación fuera todo bien en ese tema, no quiere decir que después de un tiempo todo tenga que seguir igual, las relaciones de pareja, evolucionan en todos los aspectos y en el sexual también.

- Compartir fantasías y fetiches sexuales. Interesaos por las escenas de sexo que os pueden gustar y aprended de las inquietudes de cada uno.   

- Si el porno para tu pareja es más importante que tú, deberías tomar una decisión: o ir juntos a terapia de pareja para arreglar el problema  o decide si puedes vivir de esa forma o no.

¿Tienes alguna duda? Envía tu consulta a: anacastroliz@hotmail.com

Ana Castro Liz. Psicóloga-Sexóloga

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