D10, la locura empresarial que se quedó pequeña en solo cuatro años

El centro deportivo D10 está ampliando ya instalaciones a pesar de que en sus inicios pocos apostaban por él


lugo / la voz

Era una locura. Pero su bendita locura. Llevaba tiempo dándole vueltas y estaba dispuesto a arriesgar. A renunciar a un buen puesto de trabajo para adentrarse en una aventura que cada vez que se la contaba a alguien, se la desaconsejaban. Pero Leo Real no se achicó. En su mente el proyecto de crear un gran centro deportivo en Lugo que diese especial protagonismo a la raqueta tenía toda la lógica del mundo. Lo único que tenía que conseguir era hacer las cosas bien, razonaba antes de comenzar a dar vida al proyecto. Y así fue.

Hace poco más de cuatro años el Centro Deportivo D10 abrió sus puertas en Mosteiro, Outeiro de Rei, pegado a Lugo. En medio de un valle precioso y tranquilo que las viviendas están colonizando poco a poco, Leo y sus socios construyeron unas instalaciones que, de cabeza, les situaron en el top ten de los centros deportivos más grandes de Galicia, un camino que no fue sencillo, pero sí acertado. Todavía no tienen un lustro de vida y ya están en plena faena para ampliar sus instalaciones.

Poner en marcha D10 tuvo su miga. El primer paso fue buscar ubicación. «Necesitaba entre 15.000 e 20.000 metros cadrados edificables. Oíron que buscaba espazo e ofrecéronmo», recuerda Leo. Por aquel entonces la carretera que conducía al lugar estaba en un estado pésimo y no invitaba a mucho paseo, pero aún así cuando llegó a la parcela, todo encajó. «Pareceume espectacular, un val incrible», recuerda. Por entonces le decían que estaba demasiado lejos, que la gente no cogería el coche para ir hasta allí. «Pero estamos a catro minutos do Ceao, iso non é nada». Los 1.300 abonados con los que cuentan le dan la razón.

 Un servicio ambicioso

Atravesar las puertas de D10 es hacerlo a un lugar que abraza al deportista. Está muy lejos de lo que es un gimnasio habitual. Quizás porque en el fondo el concepto es de centro para toda la familia. La luz entra a raudales por cada ventanal, el gimnasio es amplio, lo mismo que las salas de actividades, y cuando llega el buen tiempo, una terraza permite trasladar al exterior las clases de pilates o yoga. Otra historia.

Pero todo eso no es lo que distingue a D10. Su fuerte está tras el edificio principal. Allí es donde se encuentra el sancta santorum. Seis pistas de pádel cubiertas que convierten al centro en uno de los más grandes de Galicia. Pero no es suficiente. Por eso la ampliación.

 A partir de mayo habrá nueve canchas de pádel cubiertas, y en raqueta se realizarán reformas para que tres pistas sean cubiertas y una al aire libre. D10 será el primer centro gallego con una pista de World Padel Tour de pádel y todas ellas estarán homologadas, igual que las de tenis, validadas por la ATP.

La raqueta es la gran protagonista en el centro deportivo de Mosteiro, pero el agua sigue el mismo camino. Las instalaciones cuentan con una piscina al aire libre a la que se sumará en un par de meses una cubierta semiolímpica que responderá a un sistema de filtrado ecológico. Todo está medido.

La nueva piscina interior climatizada se filtrará con luz ultravioleta y sal

Una piscina semiolímpica climatizada será uno de los reclamos de las renovadas instalaciones de D10. La novedad, explican desde el club, es que será ecológica. «Non leva ningún produto químico na auga, fíltrase con luz ultravioleta e un pouco de sal. A luz xa mata todos os xermes e o sal, que é unha cantidade moi pequeniña, é para as paredes do vaso, por se queda algo por aí», describe Leo Real, que ve en el agua un claro atractivo para continuar ampliando la cartera de abonados.

La previsión es que con la ampliación se dupliquen los abonados hasta los 3.000

A partir del mes de mayo, y tras una inversión de más de un millón de euros, D10 contará con nueve pistas de pádel, cuatro de tenis, piscina climatizada, piscina exterior, gimansio, zona de niños, clínica y zona de crossfit. La previsión del centro es que, con las nuevas canchas y el nuevo vaso se duplique el número de abonados. En la actualidad son alrededor de 1.300 y los cálculos apuntan a los 3.000 dentro de año y medio o dos años.

Alcanzada esa cifra, la gerencia del centro deportivo limitará las nuevas altas, puesto que no quiere masificar las instalaciones.

En D10 entienden que parte del éxito de su centro descansa en los cursos y escuelas. Entre pádel y tenis cuentan con unas 300 personas en ellas, y subiendo. Es una manera de crear familia, de engancharse todos bajo el mismo proyecto. La otra piedra angular son los monitores, todos ellos entrenadores nacionales que se toman muy en serio su función.

«O pádel cambiouno todo»

Leo Real, o xerente de D10, recoñece que o centro deportivo está funcionando incluso mellor do que el agardaba. «O gran acerto disto é que o fixo un deportista, que nos centramos moitísimo na calidade e que a xente de Lugo sabe aprecialo».

 -Cando se embarcou nesta aventura, estaba cen por cen seguro?

-Isto sufrino en soidade. Desaconselláronmo 2.000 persoas, pero eu pensei: se facemos unha cousa ben, en Lugo vai funcionar, coma en todos os sitios. E o tempo estame dando a razón. Por iso esta ampliación.

-Recuperouse a paixón polo tenis?

-En Lugo xogamos moita xente ao tenis e saíron bos tenistas, pero nunca nos tomaron moi en serio. Polo menos, ata que nós chegamos para facelo dunha forma profesional. Nós é o que tentamos.

-Ademais de en tenis, vostedes son un referente en pádel.

-O pádel cambiouno todo. Dende que empecei percibín que atrae unha barbaridade. A inversión que imos facer aquí, e que é moi potente, é segura porque estas pistas vanse encher todos os días. E despois tamén é segura a auga. Coa piscina creo que imos dobrar abonados.

 

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