Enrique Rozas: «Yo no veo la política como un medio de vida, sino como actividad transitoria»

El edil recibió numerosas llamadas para interesarse por su despedida de la vida pública


lugo / la voz

Enrique Rozas López (Lugo, 1957), acaba de tomar la decisión de dejar la primera linea política municipal tras 30 años vinculado a la gestión o la vida política, aunque seguirá militando en el PP y no cierra las puertas a volver a largo plazo, aunque no por ahora.

-¿Se va contento o arrepentido?

-Con una sensación agridulce. Contento porque es una decisión propia y no voy a negar que con cierta pena después de pasar más de 30 años en la actividad municipal.

-¿Qué tendría que pasar para que volviese algún día a la política?

-Ahora mismo no me lo planteo, porque mi decisión es firme, pero nunca se puede decir «de este agua no beberé».

-¿Se va a jubilar en breve?

-Mi intención es jubilarme en cuanto pueda.

-Y a qué se va a dedicar

-A mi familia, y a mis aficiones, que tengo abandonadas: hacer deporte, la música y le estoy cogiendo gusto a viajar.

-Usted se aparta y la gente lo valoró mucho ¿No deberían seguir su ejemplo muchos cargos de su partido que llevan décadas sin bajarse del coche oficial?

-No es la primera vez que digo que estoy de acuerdo con hacer primarias y con la limitación de mandatos. Tanto en mi partido como en los demás. Yo no contemplo la política como un medio de vida, sino como una actividad transitoria, pero siempre con la posibilidad de volver cada uno a su trabajo.

-Pero el PP de Lugo no tiene muchas caras nuevas desde hace años, excepto la presidenta.

-Yo creo que con el sistema actual, todos los partidos están en la misma línea y la renovación la hacen los ciudadanos el día de las elecciones.

-Pero de una mujer joven como Elena Candia la militancia esperaba una mayor renovación que no parece que llegue.

-Las renovaciones llevan su tiempo y yo a ella la veo con la capacidad para hacer lo que crea conveniente en cada momento. Creo que está haciendo cambios, pero las renovaciones queman mucho y tres años en es poco.

-Usted, que asistía a prácticamente todos los actos en Lugo, no le parece casi feudal que los políticos tengan silla reservada en muchos actos, como si fuesen ellos los servidos y no los servidores.

-Sí, lo comparto. Pero entendiendo que el máximo responsable de una institución nos representa a todos en un acto y quizá debe tener su lugar. A mi me gusta mucho el protocolo castrense para estos casos. El militar de mayor graduación es el que preside el acto y todos los demás, en un segundo plano.

-Aunque usted es un caballero, hable con sinceridad ahora que se aparta ¿Quién o qué fue lo que más le disgustó y agradó en estos años de trabajo público?

- Lo mejor fue el contacto y el cariño con la gente. Y lo que menos me gusta es la política actual de radicalismo y de confrontación.

-Por ejemplo, la judicialización de la vida política.

-Sí. En líneas generales, no lo comparto y para mí sería el último remedio. Es otro de los aspectos que no me gusta de la política de ningún partido.

-¿Le ofrecieron ser presidente de la junta local del PP de Lugo, o al menos tuvo la sensación de que iba a serlo?

-Había cierta sensación de que podía ser candidato a ese puesto. Pero yo nunca di nada por hecho, aunque sí hubo gente que me animó a dar el paso para optar a dicho cargo.

-¿Y por qué no lo dio, si había gente que incluso veía en usted un candidato a alcalde? ¿No se sentía con apoyos?

-Sí tenía apoyos, porque hubo mucha gente que me lo dio expresamente; pero sabía que para el partido yo no era la primera opción. Y como soy una persona disciplinada, asumí la decisión del partido, no sé si con acierto o no.

-¿Cómo sabe entonces que la decisión del PP era no contar con usted para dirigir el partido en la ciudad?

-Los hechos lo demostraron.

-A día de hoy, viendo el aluvión de felicitaciones y apoyos, ¿no se arrepiente de no haber optado a ser alcalde de su ciudad?

-El pasado ya es pasado.

-¿Le asustó la responsabilidad de llegar a la alcaldía?

-Ya dije que eso no depende de uno, sino del partido.

-Si pudiese volver atrás, ¿Apoyaría hoy a Elena Candia y a Ramón Carballo en el congreso del PP?

-Si. Haría lo mismo.

-¿Cree que el equipo de Raquel Arias le hubiese apoyado para ser alcalde?

-Ya digo que soy un hombre disciplinado y asumo las decisiones del partido en cada momento.

-¿Echó de menos alguna felicitación durante estos días?

-Ninguna, pero me agradó especialmente la respuesta de la gente de la calle.

«Lo que menos me gusta de la política actual es la confrontación y el radicalismo»

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