Los buses, una cuestión de chiste


Lo del autobús urbano en la capital lucense es de chiste: ni los paneles electrónicos funcionan correctamente, ni las nuevas líneas -anunciadas hace ya más de un año y que se iban a implantar en el verano de 2017- están en servicio, ni podemos consultar en dispositivo alguno a qué hora pasará tal o cual bus.

A mayores, la web que informaba de los horarios de las líneas tuvo que cerrar la página (por la que no percibía ni un euro, todo hay que decirlo) al no poder contrastar la información. Un desastre en una ciudad en que se asegura que se promociona el transporte público.

Que el Ayuntamiento de Lugo descanse sus obligaciones sobre empresas privadas que se ven obligadas a prestar un servicio de información que debiera ser público es gravísimo, pero que dichas empresas tengan que clausurar una página que usaban muchos lucenses a falta de otra opción porque la propia administración no le suministra los datos mínimos es de vergüenza ajena.

Promocionar el transporte público es establecer frecuencias razonables, cubrir las necesidades de los viajeros, informar puntualmente de las llegadas, cumplir los horarios establecidos…

Nada de eso sucede en Lugo, en un servicio público esencial para muchos ciudadanos que nos cuesta a todos tres millones de euros cada año.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos
Comentarios

Los buses, una cuestión de chiste