Exigen al Concello un espacio para acoger animales exóticos abandonados

Una conductora pidió ayuda a todas las Administraciones tras ver a un conejo agonizando en medio de una carretera y ninguna se hizo cargo del animal


lugo / la voz

Un grupo de ciudadanos de Lugo solicita al gobierno municipal que habilite una zona para acoger animales exóticos que aparezcan abandonados. La petición viene dada después de que el pasado mes de octubre una joven se encontrara con un conejo malherido en medio de una calle del barrio de San Lázaro, en la carretera que comunica Lugo con Portomarín. «Paré el vehículo y retiré el animal de la vía. Estaba lleno de pus, sangre y moscas comiéndolo. Lo primero que hice fue retirarlo de la calzada para que no fuera atropellado y para que ningún conductor sufriera un posible accidente al intentar esquivarlo», explica esta lucense, que añade que el conejo estaba afectado de mixomatosis, una enfermedad vírica y contagiosa.

Acto seguido, la conductora llamó al 112 y un asistente le comunicó que avisaría a la Policía Local. «Dado que transcurrieron diez minutos y no llegaba nadie, llamé a la Comisaría. Me dijeron que venía una patrulla de camino y que ya informaran al lacero. Pero como pasaba el tiempo y seguía sin venir nadie, telefoneé al lacero, que me dijo que recibiera la llamada de la policía pero que no iba a venir dado que esa recogida no era de su competencia. Aclaró que solo recogían perros y gatos y que el centro de recuperación de fauna silvestre de O Veral debería contar con una persona disponible las 24 horas para la recogida de este tipo de animales», relata esta testigo, que dada esta respuesta llamó al Rof Codina para consultarle la posibilidad de atender al animal. «Aquí me dijeron que no lo atenderían aunque yo se lo llevase porque no eran responsables de este tipo de animales. Me aconsejaron llamar a la Protectora de Animales y Plantas de Lugo para que le realizaran un chequeo», cuenta la integrante de este grupo de lucenses muy concienciados con el bienestar animal.

Tras ponerse en contacto con la presidenta de la protectora de Lugo, esta le comunicó que solo estaba autorizada por la Xunta para recoger perros, gatos y hurones y la animó que acudiera al concello a presentar una queja. «Me explicó que desde la protectora no podían recoger conejos porque no los consideraban animales domésticos y de hacerlo infringirían las normas y les podría suponer multas. Me explicó que la competencia de los animales que aparecen en un municipio es siempre primera instancia del Ayuntamiento y que existía una ley sobre el bienestar animal del 11 de enero», recuerda esta lucense, que además de ser testigo directo de este suceso, se pronuncia en representación del colectivo.

Desde la protectora también le indicaron que la responsabilidad del bienestar animal no es de los albergues, sino de los Ayuntamientos, que tienen que tener previstas estas situaciones para solucionarlas y sin embargo muchos no lo hacen.

Con mucha impotencia dado que nadie le daba respuesta, la joven contactó con el servicio de Medioambiente del concello. «Una funcionaria me dijo que si en O Veral no me daban respuesta, ella tampoco. Me recordó que solo tienen competencia de recoger perros, gatos y hurones a través de la protectora y que lo único que podría hacer es llamar a la Xunta. Me dio el teléfono de la centralita y dijo: No veo muy lógico que se recoja un animal con una enfermedad infecciosa pero bueno, te doy el número y si quieres llama allí», asegura esta joven.

Finalmente, esta lucense consiguió que un particular recogiera y se hiciera cargo del animal, que acabó falleciendo a los ocho días. Sus cuidados e incineración le supusieron a la persona que lo recogió un coste superior a los 120 euros.

Un particular recogió el conejo que acabó muriendo y cuyos cuidados costaron 120 euros

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