Mucho cuidado con algunas piedras

Varias zonas de Lugo tienen petroglifos, aunque hay riesgo de tomar como tales algunos que no lo son


LUGO / LA VOZ

Un agricultor encuentra una pieza rara mientras trabaja en una finca, y el objeto es llevado a un médico, conocido por su vocación humanista y su afición a los estudos prehistóricos. ¿Fin de la historia? No. Ese hallazgo, ocurrido en los años setenta del siglo pasado, permitió conocer la ieza hoy conocida como petroglifo de Vilagondriz, que hace referencia al lugar de la parroquia vilalbesa de Lanzós donde fue encontrada.

El petroglifo se expone hoy en el Museo de Prehistoria e Arqueoloxía de Vilalba (Mupav), cuyo fundador fue José Ramil, el médico al que se llevó la pieza. El episodio tuvo consecuencias favorables, dado que en la comarca chairega no se han registrado muchos hallazgos semejantes. Sin embargo, la falta de hallazgos no es sinónimo exacto de su escasez o de su inexistencia, en contraste con lo sucedido en otras zonas de Galicia. Al petrogliflo, por otro lado, se le dedica una exposición temporal desde hace días.

 DECORACIÓN

Motivos circulares por lo general. Los petroglifos suelen tener, a modo de decoración unos motivos circulares, como explica Eduardo Ramil, director del Mupav. No obstante, también los hay con armas, con motivos geométricos, con espirales o con animales. Los circulares, agrega, no solo son los más abudantes sino los que que se han localizado en un mayor intervalo de tiempo.

 El hallado en Lanzós hace más de 40 años tiene motivos circulares y concéntricos. Apareció mientras se araba una finca, por lo que no estaba al aire libre. Ese detalle parece causa importante de otro: «El estado de conservación es realmente bueno». afirma Ramil.

MÁS CASOS

Un episodio que no fue aislado. También hay petroglifos a pocas decenas de kilómetros de donde fue hallado ese. En O Buriz (Guitiriz) están localizados y conservados dos, conocidos como Agro das calzadas y Pedra Bicuda. Fueron estudiados por el historiador Fermín Bouza Brey, que visitó esa zona hace décadas. Ramil reconoce que es difícil precisar si son de la misma época que el de Lanzós, cuyo origen puede situarse entre el 2.000 y el 800 antes de Cristo, entre el tramo inicial y el medio de la Edad del Bronce.

 PRECAUCIÓN

Apariencias que engañan. En la zona del Monseivane, al norte del municipio de Vilalba, hay un elemento similar. Pero Ramil avisa de que conviene tener mucho cuidado al definir un elemento como un petroglifo, ya que, advierte, se están aceptando como tales elementos que en realidad no lo son. Explica que la decoración no puede tomarse como una razón definitiva, pues a veces, subraya, se trata solo de fenómenos naturales.

 CAUTELA

Una protección legal entraña consecuencias. Al margen de que se inicie un expediente, un petroglifo ya es un BIC. La Ley del Patrimonio Histórico Español establece (artículo 40.2): «Quedan declarados Bienes de Interés Cultural por ministerio de esta Ley las cuevas, abrigos y lugares que contengan manifestaciones de arte rupestre». El de Lanzós y los de O Buriz tienen, por esa razón,. esa condición. Así las cosas, Ramil recalca que lo prioritario es concretar si un hallazgo que se considera BIC responde realmente a esa figura, ya que la declaración impone restricciones al dueño del terreno y al entorno.

PROCEDIMIENTO

Importancia de la conservación. Si se pretende establecer un itinerario, lo primordial, apunta Ramil, es comprobar el estado de conservación. Poner un petroglifo al alcance de todo el mundo acaba siendo perjudicial si no se toman medidas, porque quedan expuestos a agresiones. Algunos, detalla, hasta fueron dañados en trabajos de mantenimiento.

 AVANCES

Divulgación gracias a las nuevas tecnologías. En el Museo de Pontevedra se exponen moldes de petroglifos. La medida pudo ser necesaria hace décadas, admite Ramil; hoy, en cambio, no por los avances técnicos. Hay piezas que se pueden reproducir en 3D, por lo que sacar hoy moldes equivaldría, en su opinión, a estar «30 años más atrasado que las tecnologías».

 VARIADA LOCALIZACIÓN

Abundancia en A Ulloa y hallazgos en otras zonas. La zona del curso alto del Ulla es rica en ese tipo de elementos. Rambil recuerda que también se ha encontrado alguno en la comarca de A Mariña -por ejemplo, en Rueta (Cervo) - y en la comarca leonesa de la Maragatería.

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