¡Benditas terrazas!

Luis Latorre TRIBUNA

LUGO CIUDAD

Carlos Castro

24 ago 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La reducción del precio que hay que pagar anualmente para tener una terraza, lograda por la insistencia de Lugo Monumental y la APEC, se empezará a notar este año, que es el primero en el que se aplican las nuevas y razonables tasas. Esto hará que más negocios opten por instalar sus mesas y sillas en la ciudad, lo que beneficiará a los lucenses que podrán así disfrutar de los espacios públicos en su esplendor, ya que de poco nos sirve tener plazas y calles peatonales si no podemos sentarnos a disfrutarlas.

Lejos de las exageraciones interesadas, las terrazas en zona peatonal no son obstáculos, sino servicios públicos. Sí es cierto que quizás habría que replantear la distribución de algunas de ellas, pero en general no suponen ningún inconveniente para el viandante, o al menos las molestias que pueden generar son insignificantes si las comparamos con sus ventajas: disfrutar de unos vinos, ya sea en la Rúanova o en Divina Pastora, o de un café en la Plaza de España o en la de Augas Férreas no tiene nada que ver ahora que en esos tiempos no tan lejanos en que en Lugo no había apenas terrazas.

Por poner una pega, es una pena que las ordenanzas uniformicen excesivamente las instaladas en el casco histórico mientras las autoridades miran para otro lado cuando los viandantes se topan con toldos a la altura de los ojos o con instalaciones que no dejan pasar cochecitos de niño o sillas de ruedas, pero estas desafortunadas situaciones, que hay que evitar, se dan en calles no peatonalizadas, en las aceras, en general estrechas, de Lugo.