Cospedal apela al «gigante de Vilalba» en su búsqueda de apoyo para presidir el PP

Avisa de que «va a ser duro» para su partido aguantar el Gobierno de Pedro Sánchez


Lugo / La Voz

Mujer de secano, María Dolores de Cospedal llegó ayer media hora tarde a Lugo en un viaje en el que la lluvia la acompañó casi hasta la sede del PP. Por eso se bajó protegiéndose el pelo con unos papeles, brevísimo techo que durante los segundo de la bienvenida en la calle compartió con José Manuel Barreiro, portavoz popular en el Senado. Después de explicar a los afiliados por qué aspira a presidir el PP, les dejó un mensaje rotundo «Esto [el Gobierno de Pedro Sánchez] va a ser duro» y ella está acostumbrada, vino a decir, a reflotar lo que está hundido como su propio partido en Castilla-La Mancha cuando se hizo cargo de él. Como Soraya Sáenz de Santamaría, Cospedal hizo un guiño al PP lucense destacando el trabajo de Barreiro, que, a su vez, no se anduvo con chiquitas y dejó claro que la candidata es amiga suya. Y recordó a Fraga.

Cospedal es la última de los/las aspirantes a presidir el Partido Popular que hace campaña en Lugo. Llegó dispuesta a ganarse al público (más abundante que en el caso de Soraya Sáenz de Santamaría) y recordó a Manuel Fraga, «el gigante de Vilalba». Rememoró los días en los que el PP miraba a Galicia (especialmente a Lugo cabe añadir a la declaración de Cospedal) para aprender cómo se ganan elecciones.

Cospedal, veterana de mil batallas políticas dentro y fuera del partido, conoce bien los riesgos de fractura que tienen procesos como el que los populares están desarrollando. Por eso pidió: «No abramos heridas y fracturas que no se puedan cerrar». Pese a la veteranía, la exministra no pudo evitar emocionarse a la hora de hablar del «señorío» y la «grandeza» con las que, a su juicio, siempre ha hecho las cosas el expresidente Mariano Rajoy. Definió así lo que, según ella, es su partido: «El centro reformista de España». No eludió los casos de corrupción, de los que, apuntó, ya son pasado. Lanzó un mensaje de cómo entiende qué debe actuar su partido: «Cuando atacan a uno de los nuestros, hay que salir a defenderlo [el cronista creyó entender que aclaraba: a degüello]».

En el turno de intervenciones del público, Barreiro, además de elogiar a Cospedal, alabó la gestión de la presidenta provincial, Elena Candia. El exalcalde Tomás Notario ofreció algunas sugerencias para lograr buenos resultados en las elecciones locales. Un joven se interesó por los planes de Cospedal para promocionar Nuevas Generaciones y una afiliada indicó la conveniencia de abrir más vías de participación en el partido. La candidata apeló a la literatura para dejar constancia de que el PP no tiene que desviarse de sus esencias: citó a Cervantes/El Quijote: «Yo sé quién soy». Para que la cita no quedase centralista, que ya se sabe cómo están las sensibilidades periféricas, echó mano de otro de los grandes: Cunqueiro y su Merlín e Familia.

Y, ya casi despidiéndose, volvió a pedir prudencia «para no abrir heridas» y ayuda para ganar la presidencia del partido. Por el PP se decía que a las 15.00 tenía que estar en Gijón. Y eran las 13.30 horas. No llovía, pero el cielo estaba muy cubierto. Como mujer de experiencia política destacó lo positivo: así no hay incendios.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Cospedal apela al «gigante de Vilalba» en su búsqueda de apoyo para presidir el PP