«En el Balneario queda por excavar la gran piscina central de época romana»

El arqueológo Francisco Hervés ha efectuado excavaciones en el recinto termal desde 1999 y ultima la memoria definitiva de estos trabajos


Llegó a Lugo el 5 de enero de 1986, al mismo tiempo que su colega Enrique González, para iniciar las excavaciones para los aparcamientos arqueológicos. Desde entonces, Francisco Hervés (Gijón, 1961) ha dejado al descubierto algunas de las piezas más relevantes del pasado romano de Lugo, pero también en otras ciudades gallegas. Muchas de ellas en el Balneario. Allí localizó una de las originales conducciones de agua, de madera, anterior al año 40 d. C. En el Balneario queda por excavar, señala, la gran piscina central, romana, en el patio posterior del edificio. Hervés pronuncia esta tarde, a las 20..0 horas, una conferencia en O Vello Cárcere dentro del ciclo Pasado desenterrado, en la que hablará del Balneario como yacimiento arqueológico.

?En el Balneario se ha venido efectuando investigación arqueológica desde 1998. Son muchos años...

?Actualmente, el propietario, al que hay que agradecer el notable esfuerzo económico que ha hecho, ha decidido parar las intervenciones arqueológicas, por un doble motivo. Por un lado, porque tiene muchas zonas al aire que no se han consolidado y se están deteriorando; por otro, porque prácticamente la modernización del edificio está concluida.

?Desde el campo de la arqueología, ¿qué es lo más notable que queda por investigar?

?La gran piscina central, en el patio posterior. El pavimento que la cubre será renovado, pero, lógicamente, es algo que solo requiere trabajo en superficie.

?Ahora trabajan en la memoria de las excavaciones efectuadas desde finales de los años 90 del siglo pasado...

?Sí, nos hemos puesto manos a la obra para dar forma a la memoria, para la que ya hay mucho trabajo hecho. Estará terminada hacia finales de este año o principios del próximo.

?Las del Balneario son unas excavaciones de referencia en la arqueología gallega...

?Hay que tener en cuenta que hablamos de un lugar que representa el poder imperial romano sobre la ciudad, y el poder de Augusto, sumo sacerdote y dios. Tenemos el mayor número de epígrafes de toda Galicia. El potencial es enorme en todo el interior del recinto que queda por excavar. Debajo de lo que hoy son restos de un horno del siglo XVIII y una era del caserío en el que vivía el bañero a mediados del XIX, se encuentra una de las salas abovedadas de mayor potencial del conjunto. Encontramos, contiguo a la antigua capilla, el arranque de una bóveda que era la cubrición de una gran piscina, actualmente colmatada con tierra, que solo pude ver en un extremo. Igualmente, toda el ala más próxima a la carretera N-VI es de un gran potencial arqueológico.

El mimado trozo de madera de una canalización de antes del año 40 d.C

Francisco Hervés ha pasado muchas horas limpiando el trozo de madera, posiblemente pino, que fue la tapa de una canalización de agua termal de los momentos fundacionales de lo que hoy es el balneario de Lugo. Señala que cuando llegan las tropas romanas a lo que hoy es Lugo se asientan en ese entorno y encuentran los afloramientos termales. Hacen una captación. Señala que esto ocurre poco antes de Tiberio; posteriormente esta captación será anulada y se construye el edificio de granito del que quedan vestigios.

?En lo que fue un pozo negro del Balneario encontraron gran número de sillares...

?Sí, sillares decorados, que fueron reutilizados para el pozo negro. Esto nos indica que proceden de un gran edificio, por la calidad de la labra y la decoración. Encontramos incluso una basa de mármol.

En la conferencia que ofrecerá esta tarde en O Vello Cárcere, este veterano arqueólogo, mostrará algún material que probablemente llamará la atención del público cuando explique aspectos relacionados con los hallazgos efectuados durante las excavaciones llevadas a cabo en el Balneario de Lugo, que en sus momentos iniciales representó el poder religioso-administrativo de Roma.

Estudian restos de una canalización de madera de época romana del Balneario

Enrique G. Souto

El arqueólogo Francisco Hervés señala que fue obre del ejército antes del año 40 d.c.

El pasado romano aflora en Lugo de la mano del trabajo de los arqueólogos. Las piedras van narrando retazos de la historia de la ciudad amurallada. Pero también, aunque con mucha menos frecuencia, la madera. Sí, también la madera, como la que conformaba una de las canalizaciones originales del balneario de Lugo, hecha de pino, anterior al año 40 d. c, al igual que la tapa. El encargado de estudiar estas piezas es el arqueólogo Francisco Hervés, responsable de la empresa Arqueoconsulting, que las localizó durante las excavaciones efectuadas en las termas romanas en el año 1999.

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