Lugo desobedeció a la Unesco y dejó abandonados los fielatos de la muralla

Xosé Carreira LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

ALBERTO LÓPEZ

El Icomos propuso que se convirtieran en pequeñas salas para exposiciones

19 may 2018 . Actualizado a las 14:10 h.

Si quienes votaron a favor de que la muralla lucense fuera patrimonio de la humanidad hicieran ahora una inspección se encontrarían con los diez fielatos de las distintas puertas totalmente abandonados, sucios y desatendidos. Lo que en su día propuso el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, que se conoce como Icomos y que está vinculado con la Unesco (que fue la que concedió la máxima declaración para el monumento lucense) fue desoído por las instituciones relacionadas con la muralla.

El informe elaborado por el citado organismo proponía que dichos espacios, alguno de los cuales sirvió históricamente para albergar a los cobradores de impuestos y otros para dar cabida a los transformadores de la luz, fueran destinados a pequeñas alas de exposición multimedia para mostrar documentales, imágenes u otro tipo de documentación visual relacionada con el monumento. Tendría cabida en las mini salas todo lo relacionado con los estudios topográficos efectuados en el monumento, los descubrimientos llevados a cabo y hasta la operación limpieza que supuso eliminar las casas que estaban adosadas al cinturón pétreo.

Fielatos del monumento y para él, nada más. Esa era la filosofía de quien hizo el informe, un técnico francés del Icomos. En su opinión, los pequeños locales existentes en las puertas serían un atractivo perfecto que se complementaría con el centro principal de interpretación.