lugo / la voz

Si hay un lugar en la ciudad para explicar el desarrollo económico, urbanístico y social de Lugo, desde la época romana y hasta la actualidad, ese es el nuevo museo universitario. Las excavaciones que se hicieron en la parcela del Vicerreitorado ofrecieron información de todas las épocas de la historia ya que sobre el solar donde se construyó en el siglo I d.C. una domus se fueron superponiendo edificios y usos.

El nuevo museo gana una sala -en la primera planta y con vistas a la catedral- donde se colocaron paneles, vídeos y piezas con toda la información, que además de divulgativa, tiene un carácter investigador, y no solo porque incorpora los últimos hallazgos, sino porque aporta datos de distintos campos científicos. La nueva sala arranca con la Edad Media, cuando en la parcela hubo en el siglo XII un taller de canteros de la catedral. «A análise das marcas dos canteiros e a súa actividade é unha información que combinada con outras fontes axuda a entender a relación da catedral con outras construcións da época medieval».

Con la consagración de la catedral románica comenzaron a realizarse enterramientos cerca del templo, como los hallados en el Vicerreitorado, donde entre los siglos XII y XIV hubo una necrópolis analizada incluso por la Facultad de Medicina, que realizó un estudio antropológico de los restos humanos hallados: «Sabemos que a esperanza media de vida era duns 45 anos, que a mortalidade infantoxuvenil e feminina era moi alta e que as principais patoloxías son os desgastes dexenerativos da columna e os problemas bucodentais».

En la Edad Moderna se construyó una calzada que unía la Porta de Santiago con Porta Miñá y la Torre Murega, donde se celebraron concellos públicos abiertos a los vecinos. Ya en el XVIII se levanta el pazo de los Montenegro, ejemplo de edificio civil neoclásico, marcado por la simetría. El inmueble evolucionó hasta que a finales del XIX fue una fábrica de madera, luego un taller de reparación de alpargatas y hasta una tienda de comestibles. De todas esas fases se muestran piezas y documentos. En 1998, en el inicio de la rehabilitación del casco histórico, la USC compró el edificio para albergar su sede en Lugo. Y con el inicio del siglo XXI fue cuando se cerró el ciclo y aparecieron los restos romanos del mitreo.

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La historia de Lugo encerrada en una casa