La A-6 y la N-VI, dos vías paralelas hasta en los baches y el abandono

Miles de conductores sufren a diario el mal estado de ambas entre Outeiro y O Corgo

La A-6 y la N-VI, dos vías paralelas hasta en los baches y el abandono Miles de conductores sufren a diario el mal estado de ambas vías entre los municipios lucenses de Outeiro y O Corgo. En este vídeo las recorremos para mostrarte al detalle su deficiente mantenimiento.

Miles de conductores circulan a diario por la A-6 y la N-VI en el área metropolitana de Lugo y desde hace al menos dos años sufren el continuo deterioro del firme sin que desde las autoridades se den pasos para una reforma integral.

El Gobierno acaba de comunicar ?tanto a la diputada del PSOE Margarita Pérez como a la federación vecinal? que el estado de conservación es «adecuado» y que no hay tramos de concentración de accidentes que les obligue a tomar medidas especiales. Y ello, a pesar de que tanto la Diputación como el Concello de O Corgo han pedido formalmente, con el apoyo de todos los partidos, que se rehabiliten tramos de carretera que están destrozados. El Gobierno, además, señala en sus escritos que la N-VI ha perdido tráfico en favor de la A-6, especialmente el de vehículos pesados, de manera que justifica que no es necesaria la intervención, como si olvidase que sobre la N-VI no solo circulan unos 8.000 vehículos por Outeiro de Rei, sino que también viven cientos de vecinos.

Pero cualquier conductor que circule por la A-6 desde Becerreá hasta Rábade o por la N-VI desde O Corgo hasta Begonte, sabe que las condiciones del firme han empeorado en los últimos años y que las soluciones o bien han venido en forma de parches que apenas han durado unos meses, o dejadez absoluta. La zona cero de los baches perpetuos en ambas vías están localizados: bajada y subida de O Cereixal de la A-6, accesos y salidas de la A-6 en Outeiro y Rábade, la N-VI desde Gomeán hasta Nadela (con un deterioro en aumento en el último año) y la N-VI en Robra y en el centro de Outeiro de Rei.

Además de los conductores que usan la nacional para su tránsito diario, los vecinos de los municipios afectados sufren la ausencia de medidas de seguridad que llevan años demandando: glorietas para reducir velocidades y distribuir el tráfico para otras vías, pasarelas para el tránsito de peatones, cambios de sentido de la circulación con visibilidad, mejoras en la señalización y pintura en el firme, reductores de velocidad a su paso por las zonas urbanas así como semáforos si fuesen necesarios, limpieza de cunetas, iluminación nocturna y urbanización de las villas.

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