«Te hago un encargo delicado: tienes que traerme una parte de mi cerebro»

Un directivo del Círculo explica su compleja operación, y advierte que solo el optimismo ayuda a vencer dolencias


lugo / la voz

Es de origen ceutí, pero lleva muchos años asentado en Lugo. De profesión, profesor mercantil, auditor y también responsable de los dineros del Círculo de las Artes. Juan José Mateo Durán lucha actualmente con valentía contra un tumor cerebral que le sacaron en una operación efectuada el pasado mes de mayo. Accedió a contar su historia, no exenta de alguna anécdota, para transmitir optimismo y pedir coraje, valentía e ilusión a otras personas que puedan estar enfrentándose a situaciones similares. «Hay que ser muy optimistas. ¡De esto se sale!», advierte después de superar la operación y también bastantes sesiones de quimio. En las ultimas semanas le hicieron pruebas y todo le va de maravilla, pero espera a que lo llamen para una resonancia.

El caso de Juan José, Juanjo para sus amigos y conocidos, llegó a trascender a algunas personas que le conocen y, además, de una forma curiosa. «Tiene parte de su cerebro en casa guardado en una botella», decían.

Viendo su manera de afrontar la situación y también su humor, no fue difícil plantearle la pregunta. «¿Es verdad que tiene una parte de su cerebro en casa?». La respuesta fue inmediata: «¡No, hombre!». Y a continuación llegaron las explicaciones.

«Hay que hablar de masa tumoral. Está en el hospital de Lugo, e imagino que habría sido analizada para conocer las características del mal y saber lo que me pasó», indica. Al volver de la operación, los facultativos del HULA le pidieron un informe sobre su situación, que solicitó al hospital madrileño donde tuvo lugar la intervención.

«La oncóloga de Lugo me dijo que necesitaba un trozo de la masa que me quitaron y que se había quedado en Madrid. Llamé y luego la pedí por correo electrónico. Cuando estaba preparada, me avisaron de que la fuera a recoger cuando quisiera», explicó. A la difícil situación por la que pasaba, que posiblemente hundiría a muchos, Juan José le puso chispa. «Tengo un cliente en la asesoría que es transportista y lo llamé. ‘Te voy a hacer un encargo un poco delicado’, le dije. ‘¿Qué es?’, preguntó. Entonces le comenté: ‘¡Te voy a mandar a una clínica de Madrid y tráeme una parte de mi cerebro que está allí‘. Su respuesta fue: ‘¿Estas de cachondeo?’ ‘No, estoy hablando en serio. Me operaron y la masa afectada que me quitaron la metieron en unos tubos que me tienes que traer’, le pedí. Es una parte de mis buenos o malos recuerdos. ‘No sé lo que te van a mandar’, le comenté. Cumplió el encargo, y ahora está en el HULA», recordó.

Informes que no ve en Ceuta

Con tranquilidad, humor y gracia, Juanjo, añade que cuando entregó el paquete a la oncóloga esta le preguntó si había visto lo que iba dentro. «¡Como iba a verlo! Solo sé que venía muy bien empaquetado y que al moverlo daba la sensación de como si sonase a lata. La verdad, ni lo vi, ni me apetece», explicó.

Juanjo elogia la labor de médicos y profesionales que lo atendieron y lo siguen controlando. Se detiene para recordar que tiene mucha suerte por varias razones. Una es por su médico de cabecera, dice: lo informa al dedillo. Otra, porque el tumor era operable. Con su situación, le llama la atención que su historial clínico no pueda verse en un hospital de Córdoba, por ejemplo. En esa ciudad tiene a uno de sus hijos con su familia. Si va a Ceuta, le pasa lo mismo. Solo es posible acceder en centros dependientes del Sergas. Con cierta ironía recuerda que sus datos fiscales están en cualquier lugar del Estado, pero los médicos no.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
18 votos
Comentarios

«Te hago un encargo delicado: tienes que traerme una parte de mi cerebro»