Sánchez-Montaña cree que el muro que cortó la cloaca romana es parte de la puerta del anfiteatro

Sostiene que tuvo una morfología similar al descubierto en León, ya musealizado en parte


lugo / la voz

El barrio de O Carme está llamado a protagonizar la actualidad lucense durante meses. Los planes para intervenir en este ámbito urbano sin desarrollar abren nuevas posibilidades a la investigación arqueológica. A raíz de la información facilitada por el Concello de su proyecto para musealizar los restos de la cloaca romana localizados a la altura de la sala Porta Miñá, el arquitecto e investigador Carlos Sánchez-Montaña cree ver reforzados, en algunos de los documentos gráficos que se manejan en la institución municipal, su tesis de que en esta zona estuvo el anfiteatro romano. Uno de sus argumentos es que la cloaca, que es del siglo IV, corta un muro existente anteriormente, datado -dice- en el siglo I por Covadonga Carreño, recientemente jubilada como responsable del servicio municipal de Arqueología.

Sánchez-Montaña, a diferencia de lo que opinan algunos arqueólogos, sostiene desde hace años que en O Carme estuvo el anfiteatro. Ahora, señala que el muro que fue cortado con la construcción de la cloaca es el simétrico al que existe frente a la iglesia y es cimentación de la puerta de entrada al anfiteatro.

De este modo, el citado investigador insiste en su demanda de que se lleve a cabo un amplio estudio arqueológico de todo el ámbito de O Carme, en el que destaca la relevancia de los grandes muros de piedra que allí se conservan. Algunos especialistas sostienen que el parcelario de esta zona tiene su origen en la Edad Media, y que los restos de los grandes muros de piedra que aún se conservan se asientan probablemente sobre caminos de origen romano.

Publicación

Sánchez-Montaña recuerda el informe arqueológico publicado en el año 1998 en

Lucensia

por Covadonga Carreño y Enrique González, titulado

El tejido urbano de la ciudad romana de Lucus Augusti

. En él -destaca- se señala: «Las excavaciones realizadas (en Lucus Augusti) hasta el momento apenas documentan algún edificio o construcción datable, con certeza, en las primeras décadas del siglo I d.C. Sin embargo, los niveles más antiguos de la ciudad, ofrecen materiales variados (TSI, paredes finas augústeas, cerámica indígena y ánforas vinarias béticas, sobre todo de la forma Haltern 70) que demuestran, de forma inequívoca, una ocupación en este período. La presencia de estos materiales, asociados a algunos restos constructivos, pueden rastrearse en algunos puntos de la ciudad: antiguo matadero (muro y suelo)». Para Sánchez-Montaña, el párrafo reseñado se refiere a las catas realizadas en el lugar que, según la hipótesis que defiende, estaría ocupado por la puerta norte o «vomitoria» del anfiteatro. Por ello -dice-, los muros señalados en el informe pertenecen a los cimientos del edificio. Apunta que las sucesivas catas practicadas en los años siguientes permiten determinar con seguridad que la forma de los muros hallados concuerda con los de un posible gran edificio, que posibilitan aventurar una cercanía morfológica con el anfiteatro encontrado en León.

El mismo arquitecto alude a la foto que ilustra esta información para indicar que el muro que atraviesa la cloaca es anterior a ella. Comparando -señala- este muro curvo con el que existe sobre el nivel del suelo en la parte oeste se puede concluir que son simétricos y que configuran un conjunto.

Musealización

Igualmente, destaca que la cloaca romana merece ser musealizada, como se prevé. Indica que está en el centro de un fértil territorio arqueológico, que ha dado señales más que suficientes en los últimos veinte años de su importancia para conocer la historia de Lugo.

Sánchez-Montaña opina que la zona de O Carme debe ser excavada intensivamente, para evitar nuevas pérdidas en el patrimonio público. Opina que no sería leal con la ciudad que quienes tienen que tomar decisiones ante el próximo desarrollo de esta zona, en la que se invertirán fondos europeos, no planificasen una investigación amplia y rigurosa.

La cloaca romana dejará de estar inundada y será centro interpretativo

Xosé Carreira

La desconocida canalización será objeto de impermeabilización y musealización

Una pequeña parte de una gran cloaca que dirigía las aguas fecales del Lugo romano al cauce del río Miño será musealizada y convertida en un centro de interpretación. El valioso hallazgo se produjo durante una excavación realizada a principios de los años noventa. Se trata de la parte de un colector de una anchura de metro y medio, aproximadamente, que forma parte del yacimiento que se encuentra en la parte posterior de la sala de exposiciones Porta Miñá y que en la actualidad no tiene repercusión en cuanto a visitas por ser un hallazgo muy desconocido para la ciudadanía.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

Sánchez-Montaña cree que el muro que cortó la cloaca romana es parte de la puerta del anfiteatro