El taxi, una exclusiva de enfermos renales lucenses

La asociación diseñó 55 rutas, que realizan 23 conductores que son siempre los mismos

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Lugo / La Voz

Entre 190 y 205 enfermos renales de toda la provincia de Lugo ?el número suele variar en función de si se registran altas o bajas? se desplazan en taxi en días alternos a hospitales y clínicas a recibir diálisis. Los entre 70.000 y 80.000 kilómetros mensuales que recorren estos vehículos de servicio público los realizan casi siempre los mismos conductores. Lugo es la única provincia de Galicia y la segunda de España, la otra es Zaragoza, que mantiene este tipo de servicio, que gestiona directamente la asociación Alcer. Los pacientes de las otras tres provincias gallegas se desplazan o bien en ambulancia, o con medios propios.

La opción del taxi es voluntaria para los usuarios, siempre y cuando sus condiciones físicas les permitan desplazarse sin problemas y gratuita. En caso contrario irán a su cita con la máquina de diálisis en ambulancia.

Alcer, que se hizo cargo de la gestión en el año 2003, diseñó 55 rutas en la provincia, que realizan 23 taxistas. Alguno de ellos presta este servicio desde hace 14 años, en que empezó a hacerlo con el servicio público de salud, con lo que la relación entre usuario y taxista va más allá y se ha convertido en trato personal y directo.

La presidenta de Alcer, María José Otero, está plenamente satisfecha con un servicio personalizado que ella utilizó durante años, hasta decidirse por la diálisis domiciliaria portátil. Según asegura, este sistema no es más caro que los otros, pero presenta mayores ventajas para los usuarios, entre ellas la comodidad y un menor tiempo de permanencia en el viaje. Alcer gestiona los 630.000 euros que aporta la Xunta para este servicio. «Llevamos con esta misma asignación ?señaló? desde el año 2012, sin subir un solo euro, pese a que subió el gasoil». La presidenta asegura que a la asociación le gustaría poder actualizar los precios que paga a los taxistas, pero no podrán hacerlo en tanto la Xunta no revise el presupuesto.

Otero admite que el de taxis es uno de los servicios más importantes para los pacientes de los que presta Alcer. «No se suele valorar en su justa medida ?señaló? porque no se tiene otra referencia. Cuando cambian las circunstancia y los enfermos se ven obligados, por su situación personal, a ir en las ambulancias, es cuando realmente echan de menos lo que tenían».

«En las ambulancias ?señaló? cada día te toca un conductor diferente. En los taxis, además de tardar menos en hacer los recorridos, el conductor es el mismo y terminan teniendo trato personal. Conoce a todos por el nombre y sabe de las circunstancias que le pueden hacer más cómodo el desplazamiento».

En algunas ocasiones Alcer tuvo que mediar en algún pequeño conflicto entre los usuarios que utilizan un mismo servicio, pero, según explicó Otero, siempre se acaba solucionando.

Los taxis también transportan a los enfermos de la ciudad de Lugo. En estos momentos son 40 y viajan en dos vehículos de uso público. El conductor de uno de ellos es de los más veteranos en realizar este tipo de rutas sanitarias. Recorre 715 kilómetros cada mes para llevar a los usuarios que tiene asignados desde sus domicilios al centro al que acuden a diálisis.

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