Condenado a 35 años por agredir sexualmente a su hijo y a dos amigos

El vecino de Friol tendrá que ir a programas de educación sexual


LUGO / LA VOZ

Treinta y cinco años de cárcel fue la condena impuesta por la Audiencia Provincial a un vecino de Friol por un delito continuado de agresión sexual a su hijo, y por otros dos delitos de la misma naturaleza de los que fueron víctimas dos amigos de este. La sentencia no considera probado que abusara de una cuarta persona, una chica, también menor. La sala condena al hombre, que tenía un negocio en esa localidad, a dos años de cárcel por violencia psíquica en el ámbito familiar y a pagar 70.000 euros a las víctimas, 40.000 de ellos a su propio hijo. Además, tendrá que participar en programas formativos de educación sexual.

La sentencia considera probado que el ahora condenado, que estaba separado de la madre del menor y que vivía con sus padres, agredió sexualmente a su hijo entre el mes de enero de 2014 y marzo de 2016. Empezó cuando el adolescente tenía 14 o 15 años y después de comprar un ordenador portátil.

Sexo a través del portátil

A raíz de la adquisición del portátil, según la sentencia, el padre empezó a mantener conversaciones de tipo sexual con otras personas, entre ellas un menor, y delante de la webcam del ordenador practicó felaciones y masturbaciones a su hijo y también obligaba al menor a hacérselas a él. Hubo veces, según figura en la declaración de hechos probados que penetró a su hijo analmente delante de la cámara.

Según la sentencia, el adolescente no quería realizar esas prácticas y así se lo manifestó a su progenitor, que le obligaba a seguir. Según la relación de hechos probados, el empresario acompañaba al menor al baño, le limpiaba la región anal y le introducía objetos. La sentencia considera acreditado que desde el año 2011 y marzo del 2016, «el aquí procesado ha venido ejerciendo sobre su hijo un comportamiento de absoluto sometimiento y manipulación psicológica, privándole de las más elementales actividades propias de su edad». Le prohibía salir solo de casa, relacionarse con otros niños de su edad, a excepción de los dos menores a los que también agredió sexualmente, e incluso le impedía ir a jugar al parque. En las fiestas lo obligaba a permanecer junto a él en todo momento.

Estrés postraumático

La sala reconoce que el menor presentaba ansiedad y estrés postraumático, al igual que los otros dos menores. A ellos les hacía regalos como recargas de móvil gratis o invitaciones a comer. Los amenazaba con contarle a sus padres y profesores las prácticas que realizaba con ellos, si no accedían a sus deseos.

El fiscal había solicitado en la vista, que se celebró en la Audiencia Provincial en diciembre, una condena de 50 años de cárcel por las agresiones sexuales a su hijo y a los dos amigos. El chaval dijo en la vista que le había contado a su prima lo que le estaba ocurriendo «porque me cansaba xa». La sentencia en sus fundamentos de derecho hace referencia a que no apreciaron «atisbo alguno» de incredibilidad en las manifestaciones del menor. Señala que existía una relación «anómala y simbiótica», de «auténtica dependencia y sumisión» hacia los deseos de su padre.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Condenado a 35 años por agredir sexualmente a su hijo y a dos amigos