«Al bebé no hay que darle papillas»

Esta profesional imparte mañana en Lugo un curso sobre «baby-led weaning» para enseñar a los niños a comer solos


Lidia Folgar, experta en nutrición humana y dietética, imparte mañana en Lugo un curso teórico-práctico sobre el baby-led weaning (BLW), una novedosa técnica de introducción de la alimentación complementaria en los bebés. Será en la facultad de Ciencias del Campus Terra de 16.30 a 18.30 horas. La inscripción en el curso, que cuesta entre 10 y 20 euros y está abierto al público en general, puede hacerse en el correo formacion.adinugalicia@gmail.com. Además, Folgar también presentará a las 18.30 su libro Aprender a comer solo.

-¿En qué consiste el «baby-led weaning»?

-Se trata de un sistema de incorporación de alimentos a la dieta infantil libre de papillas, sin utilizar preparados industriales y sin triturar la comida. Al bebé no hay que darle papillas, se trata de darle el mismo tipo de alimentos que come el resto de la familia, pero presentados de forma que le sean fáciles de manipular y sin llevarle la comida a la boca, es decir, que él mismo se alimente.

-¿A partir de qué edad se puede aplicar este método?

-A partir de los seis meses, más o menos, que es cuando el bebé tendrá las habilidades motoras necesarias. Además, antes de los seis meses se recomienda que el bebé solo consuma leche.

-¿Cuáles son los beneficios?

-Son muchos. Entre ellos, prevenir la obesidad; al ser los niños los que comen tienen una mejor autorregulación energética y aprenden a gestionar mejor la cantidad de alimento que necesitan y el tiempo que precisan para comer. Por otro lado, con este método los niños aprenden a comer mejor, sin complicaciones, y una mayor variedad de alimentos. Además, no es necesario hacer después la transición a los alimentos sólidos, algo que a muchos padres les da verdaderos quebraderos de cabeza; de hecho, hay niños con 3 años que todavía comen alimentos triturados porque no saben gestionar los diferentes tipos de texturas.

-¿Qué precauciones hay que tomar?

-Hay que seguir unas pautas de seguridad para evitar, básicamente, atragantamientos. Los alimentos deben tener una forma y textura determinadas para que sean fáciles de agarrar. Tienen que ser texturas blanditas y fáciles de aplastar contra el paladar, así que da igual que el bebé tenga o no dientes. Por ejemplo, un rebozado duro no se le puede dar, pero sí algo cocido o guisado, la idea es que no sea necesario preparar una comida aparte para el bebé. También hay que evitar alimentos de forma esférica y pequeños, como frutos secos, uvas enteras, tomates Cherry... en estos casos hay que trocearlos porque hay riesgo de que obstruyan las vías respiratorias. Pero, en general, se puede ofrecer cualquier alimento, no hay que demorarlo. Las pautas con el orden de introducción de los alimentos han quedado obsoletas, ya hay consenso en que no sirve para prevenir alergias, al contrario, han ido en aumento las alergias.

-¿Hay más riesgo de atragantamiento?

-Al contrario. Siguiendo las normas básicas de seguridad, está demostrado que se atragantan menos con el BLW, y a partir de los ocho meses tienen menos arcadas. El problema es que aquí muchos pediatras desconocen este método y los padres que quieren aplicarlo no cuentan con información de rigor, pero en países como Reino Unido es muy popular y se recomienda por los pediatras.

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