El fiscal pide que la policía informe si sigue investigando el crimen de O Ceao

Considera que llamar a más testigos a declarar «aportará pocos elementos válidos»


lugo / la voz

Falta muy poco para que se cumplan 22 años de la comisión del doble crimen de O Ceao y los familiares de la cajera y el reponedor asesinados a tiros siguen casi como el primer día. Las fuerzas y cuerpos de seguridad fueron incapaces de dar con el autor o autores del hecho. La investigación fue el fracaso más grave de la historia judicial y policial reciente de Lugo. Transcurrido tanto tiempo tan solo hay una persona imputada, que niega los hechos y es posible que el asunto acabe definitivamente en los estantes del Archivo Histórico Provincial de Lugo para consulta de los historiadores.

En los últimos meses hubo algunos movimientos. El nuevo fiscal jefe, Roberto Brezmes, recibió hace algún tiempo a los familiares de las dos víctimas, Elena López y Esteban Carballedo. Le plantearon la necesidad de continuar la investigación. Pero cada vez las posibilidades se van reduciendo.

El nuevo fiscal presentó, en el juzgado que se ocupa del caso, un escrito en el que da cuenta de que, tras el examen de las actuaciones, seguir llamando a testigos para declarar no aportará mucho. «Más allá de las diligencias que se han llevado a cabo a solicitud de la acusación particular y que -de hecho- se siguen practicando en este momento para tratar de identificar a las dos personas que se encontraban con dos internos en el penal de Bonxe, en el año 1985, cuando uno de ellos reconoció haber participado en el robo del Cash Record, para citarlos a declarar sobre ese punto en el juzgado, entiende esta parte que las manifestaciones de testigos reales o supuestos de los hechos y en general de cualquier otra fuente de prueba subjetiva, aportará pocos elementos válidos en la causa».

Dice el fiscal que ha de convenirse que «a todas las declaraciones testificales que implican al principal, y ya puede decirse que único imputado por estos hechos, además de ser más o menos incidentales e indirectas, se le podrían poner reparos respecto a su credibilidad, hasta el punto de que hacerlas prácticamente irrelevantes a los efectos de poder desvirtuar el principio de presunción de inocencia, razón principal por la que hasta el momento no se ha podido procesar a nadie por los hechos».

El fiscal jefe entiende que la posible resolución del caso, «debería seguir las pautas más plausibles que han marcado los diferentes informes de la policía judicial aportados a la causa». Uno de ellos fue elaborado por agentes de la Comisaría General de la Policía Judicial. Los policías que firmaron el mismo establecen un apartado denominado «diligencias y nuevas vías de investigación».

De acuerdo con la interpretación del fiscal, los agentes parecen dar «a entender que solicitarán nuevos medios para investigar el hecho, si bien, no especifican tales medios, señalándose simplemente: «se propone por los que suscriben la adopción de nuevas medidas de investigación que tengan como fin aportar nuevas pruebas e indicios sobre la participación de M. J. V. en los mismos, de cuyo resultado se dará oportuna cuenta a esa autoridad judicial».

«En consecuencia -añade el fiscal- por seguir lo que es la única vía provista de objetividad (al tratarse de equipos policiales con experiencia en este tipo de investigaciones) procede requerir a dicho cuerpo policial, con el fin de que aclare si remitirá algún atestado en el que se hará constar esos resultados (y en ese caso que señalen la fecha aproximada de envío), si solicitará nuevos medios de investigación al juzgado, o si ya ha dado por finalizadas sus investigaciones». Finalmente, apunta el fiscal jefe en el escrito dirigido al juzgado, que una vez conozca la contestación de la policía tomará una decisión.

«Parece como si quisieran darle más méritos y oportunidades al asesino»

Es la cara más visible de los afectados por el doble crimen de O Ceao. Isabel López perdió a su hermana Elena, que era la cajera del establecimiento. En los últimos años realizó multitud de protestas, entre ellas una huelga de hambre para reclamar que la investigación se agilizase y no acabase la instrucción en el cesto de los papeles. En espera de iniciar, con nuevos actos de protesta en la conmemoración de 22 aniversario, considera que sigue habiendo interés en no mover la investigación.

-Veintidós años después, todo sigue siendo muy duro...

-Duro, muy duro. Y a medida que avanza el tiempo más porque vemos que quieren pasar página a toda costa, ¡Y no han resuelto absolutamente nada!

-¿Aún le queda alguna esperanza?

-Viendo lo que hicieron durante 22 años, ¡Que quiere que le diga! Sinceramente, lo que parece es que quieren darle méritos al asesino, o asesinos. Parece que no deben molestarse, incordiarse y que tengan una vida normal y feliz. ¿Y la vida de los que asesinaron? ¿Y la nuestra? Es increíble y muy difícil de asumir para quienes nos vemos en esta situación.

-¿Qué opina de que la fiscalía no considere productivo seguir llamando a testigos?

-Nosotros queremos que los sigan llamando, pero vemos que no hay interés. Hay, como dije muchas veces, muchas cosas que no cuadran, pero también apreciamos claramente que no hay interés en saber las razones del doble asesinato. Nos dan pistas, ideas que deberían ser escuchadas y cotejadas por quienes tienen la obligación de intervenir y, sin embargo, nos encontramos con que todo son obstáculos y que no interesa ni tan siquiera llamar a declarar a quien sea necesario para conocer sus aportaciones y ver qué encajen tiene en el asesinato.

entrevista isabel lópez, hermana de la cajera asesinada

No se entiende

Veintidós años y un doble asesinato, en vía muerta. Los familiares de la víctimas son damnificados por partida doble. Por un lado, por la pérdida de sus seres queridos y, por otro, porque los investigadores no han sido capaces de demostrarles su eficacia. Así, resulta que el autor o autores del macabro hecho andan sueltos. Quizás no haya nada más terrible para las familias después de quedarse sin los suyos. En multitud de ocasiones se dijo por activa y por pasiva que la investigación, e incluso la instrucción, fueron una verdadera chapuza. Las familias no llegan a entender cómo ni tan siquiera las llamaron a declarar hasta pasados veinte años. ¡Veinte años! El fiscal tampoco entiende cómo no se incorporaron revelaciones al sumario.

¿Por qué no fueron incorporadas al proceso algunas revelaciones?

El fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Lugo, Roberto Brezmes, cree que los elementos que podrían obtenerse con la declaración de testigos podrían tener poca validez dado el tiempo transcurrido. Esto provocaría una «falta de precisión y rigor de cualquier prueba testifical por su propia naturaleza».

A mayores, recuerda Brezmes, que cualquier nueva revelación que pudiera aparecer tras 22 años de ocurridos los hechos conllevarían «necesariamente acompañadas por una duda fundada sobre la razón porque tales revelaciones no fueron incorporadas al proceso anteriormente».

El caso está actualmente el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Lugo. Lo heredó del antiguo Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1. El juzgado instructor se encuentra actualmente en una situación de colapso como consecuencia de una baja de larga duración de su titular. Según informaron en su momento fuentes judiciales hay numerosas sentencias sin dictar, correspondientes a juicios en los que intervino el juez titular. El TSXG acordó en su momento designar un juez de apoyo al que estaba supliendo al titular. De todos modos, sigue habiendo bastante trabajo pendiente.

El abogado que se ocupa de la acusación particular, Gerardo Pardo de Vera-Posada, presentó varias peticiones al juzgado. Por el momento no hay constancia de que fuesen tramitadas .

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