El hotel Jorge I sale a subasta por 2,32 millones el 25 de noviembre

El establecimiento cerró sus puertas las pasadas Navidades

El hotel cerró sus puertas hace casi un año y se han producido robos en su interior.
El hotel cerró sus puertas hace casi un año y se han producido robos en su interior.

data / la voz

El hotel Jorge I saldrá a subasta el 25 de noviembre con un precio de salida de 2,32 millones de euros. La puja, ordenada por el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Lugo, incluye el inmueble que ocupaba el hotel, una nave industrial anexa y el terreno que rodea ambas construcciones, que cuenta con una superficie de 2.664 metros cuadrados.

El conjunto de la finca suma una extensión de casi cuatro mil metros cuadrados. La deuda que la explotadora del hotel tiene con la entidad Abanca supera el millón de euros (984.838,44 euros en concepto de principal, y otros 200.000 euros por los intereses y las costas).

El establecimiento fue adquirido a principios del 2014 por el empresario italiano Mauricio Borroni, quien se lo compró al empresario lucense Alberto García. A los pocos meses de que el nuevo dueño se hiciera cargo del complejo, empezó a retrasar los pagos al personal y a los proveedores, hasta que la situación se hizo insostenible y empezaron a presentar demandas.

El propietario les anunció que iba a hacer reformas, pero el cierre temporal del establecimiento, las pasadas Navidades, se convirtió en permanente, a pesar de los anuncios reiterados del empresario italiano de que tenía previsto reanudar la actividad.

La veintena de trabajadores del hotel solicitó en el mes de enero la extinción de sus contratos. Hubo algunas conciliaciones en las que el empresario se comprometió a abonar los salarios adeudados y las indemnizaciones por despido en un plazo acotado, pero ninguno de ellos llegó a percibir cantidad alguna.

El edificio cuenta con al menos ocho anotaciones preventivas de embargo. Además, hace meses había sido convocada una puja por el Juzgado de lo Social de Lugo para vender el hotel y hacer frente así a las deudas contraídas con los propios trabajadores, pero quedó desierta.

Recurrir al Fogasa

La próxima subasta se realiza con motivo de la ejecución hipotecaria que su sociedad explotadora mantenía con Abanca. Fuentes sindicales sostienen que lo más probable es que los empleados no lleguen a cobrar sus deudas y deban recurrir a Fogasa.

Las mismas fuentes consideran que sería viable revitalizar el hotel Jorge I porque las instalaciones están en buen estado. De hecho, atribuyen los problemas económicos que tuvo el hotel al descenso de ingresos provocado por el hecho de que la dirección del establecimiento decidió abandonar las OTA (Online Travel Agencies), el canal de donde procedían la mayor parte de sus ingresos.

Por otro lado, a principios de año entraron a robar en el hotel y se llevaron diverso material y maquinaria. La policía abrió una investigación, sin embargo no llegó a saberse si alguna persona llegó a ser detenida por estos hechos.

Los servicios y dominios de la página web del hotel, que se encuentra cerrada, también están a la venta o en alquiler. El trámite lo realiza una empresa gallega que era la que se encargaba de la página en la que podían hacerse reservas. Los principales motores de búsqueda de hoteles en Internet siguen ofreciendo este establecimiento, pero cuando se tramitan las reservas se informa que no hay disponibilidad de habitaciones.

El edicto de la subasta, emitido por el Juzgado de Instrucción número 4 de Lugo considera al establecimiento como un hostal. Destaca que el inmueble tiene una planta baja, una alta, una segunda alta y aprovechamiento bajo el techo o cubierta, «distribuído todo iso en diferentes dependencias e servizos». Añade también que hay una nave industrial y un terreno que ocupa una extensión de 2.664 metros cuadrados. En su momento el hotel anunciaba la disponibilidad de 32 habitaciones, salón social y de lectura, zona ajardinada y salón de juegos. Informaba también de tener disponibles salones para la celebración de bodas y banquetes».

El juzgado establece que quienes participen en la subasta han de consignar un aval de 116.250 euros. En la oficina judicial disponen de la certificación registral. Las cargas y gravámenes anteriores, si los hubiera, continuarán y el adjudicatario quedará subrogado a los mismos. El edicto hace referencia también a la posibilidad de que haya ocupantes en el inmueble ubicado en A Campiña.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

El hotel Jorge I sale a subasta por 2,32 millones el 25 de noviembre