La dura disputa del voto fuerza a los partidos a jubilar las viejas formas de hacer campaña

El candidato del BNG planta un huerto urbano y el del PP usa un taburete en los mítines callejeros

Mientras el nacionalista Rubén Arroxo plantaba <span lang= gl >«cebolo»</span> y lechugas en Abella, el popular Castiñeira estrenaba en A Milagrosa el taburete para sus pequeños mítines callejeros.
Mientras el nacionalista Rubén Arroxo plantaba «cebolo» y lechugas en Abella, el popular Castiñeira estrenaba en A Milagrosa el taburete para sus pequeños mítines callejeros.

lugo / la voz

Corren tiempos de cambio en los modos políticos. O al menos parece que es así. Y el cambio llega también a la campaña electoral en Lugo, en la que algunos candidatos aplican nuevas fórmulas, de eficacia sin contrastar, pero llamativas y que aportan cierta frescura al trabajo de captar el voto. El candidato del PSOE, José López Orozco, pasó de participar en la pegada de carteles y se subió al tren para reivindicar el AVE y la estación intermodal; el del PP, Jaime Castiñeira, estrenó ayer la fórmula de minimítines callejeros sentado en un taburete como los de los bares; el joven Rubén Arroxo, aspirante nacionalista, dedicó la mañana sabatina a plantar un huerto urbano, en un terreno municipal.

Candidato sentado

El popular Castiñeira ya había adelantado que usaría un taburete en sus mítines de proximidad, en lo que son poco más que charlas con los vecinos, que tienen la oportunidad de preguntar cuanto quieran. Lo estrenó en la mañana de ayer en la calle Menorca, escoltado por los suyos y bajo la atenta mirada de los clientes de la terraza de un bar. A la espalda del candidato, la ya famosa plancha de metacrilato con el lema de campaña:

«Mereces un Lugo mellor»

. Cuentan que el taburete, que sin duda se ganará un lugar propio en la historia de la intendencia de las campañas electorales en Lugo, fue adquirido desmontado y que un manitas del equipo popular puso cada cosa en su sitio y las trabó adecuadamente. Al menos en el estreno, el candidato se mantuvo estable sobre el asiento.

En el Bloque optaron por escenificar su apuesta por la creación de huertos urbanos en distintos puntos de la ciudad. Eligieron un terreno municipal en lo que fue Abella, en Lamas de Prado. Como había hierba abundante, lo primero fue segarla; después, mediante un motocultor, roturaron el trozo de terreno a trabajar.

El sacho del aspirante

Con el auxilio del sacho, plantaron cebolla

y lechuga. Con el candidato, se ocuparon en la plantación otros miembros de la lista, el propio responsable de comunicación de los nacionalistas y alguien veterano en estos asuntos como es Emilio López Pérez. Para los lucenses con alguna memoria, la plantación de ayer fue al mismo tiempo una crítica del Bloque a quien tuvo por socio en el gobierno municipal (PSOE). Orozco se había comprometido a crear huertos urbanos en un terreno municipal próximo al que ayer sirvió de escenario para la campaña del Bloque. Pero pasaron los meses, acaba el mandato y de los huertos de Orozco nunca más se supo.

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