«Vendéronnos unha cousa e o que se construiu foi outra»

«¿Quen vai pagar o que custe tirar unha planta da casa?», preguntan


lugo / la voz

A los residentes en el polémico edificio Marbella, de Castro Ribeiras de Lea, no hay quien les quite la preocupación de encima. Resulta que hay que restablecer la legalidad del inmueble y, por lo tanto, una de sus plantas, la que se encuentra bajo cubierta ha de ser demolida. ¿Cómo? ¿A cargo de quién? ¿Cuándo? Esas son preguntas que se hacen los afectados, pero no tienen por ahora respuesta.

Francisco Balado, el actual alcalde de Castro de Rei, cumplió lo que le pide la legalidad. No dudó en firmar para que se tramite el derribo de parte de la casa en la que vive su hermano, Antonio Balado, que estaba en la corporación municipal cuando, según la justicia, el Concello hizo la vista gorda a las presuntas irregularidades que se estaban cometiendo en la construcción del edificio, al que supuestamente se le dio más altura de la permitida.

Antonio es el actual presidente de la comunidad de vecinos del Marbella. Reconoce que tiene un papelón con el asunto y por eso acordaron poner el caso en manos de un abogado especializado en urbanismo. «Recoñezo que eu non controlo absolutamente nada de temas urbanísticos e entón, o mellor é que nos represente alguén que sí ten coñecementos», apuntó. Explicó que inicialmente lo que habían hecho fue presentar alegaciones al decreto del alcalde. Cree que ahora hay que seguir todos los pasos que marque la justicia para llegar al contencioso y que este decida finalmente sobre el futuro del polémico inmueble que se encuentra ubicado en la entrada de Castro Ribeiras de Lea, desde Lugo.

«Vendéronnos unha cousa e o final o que se construiu foi outra». Así se expresó un vecino, quien dijo que en el proyecto inicial estaban previstos tres inmuebles, pero finalmente hicieron dos y también hubo modificaciones en las alturas.

Los vecinos no entienden como es posible que los responsables municipales de la anterior corporación -varios de ellos imputados y pendientes de juicio por otros asuntos- hicieron la vista gorda. «Algúns -dijo un vecino- pasaban todos os días por diante do edificio. ¿Cómo é posible que non viran que o edificio levaba máis altura das permitidas? ¿E agora? ¿Quen paga todo isto? Agardamos que a xustiza estableza un responsable claro».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

«Vendéronnos unha cousa e o que se construiu foi outra»